miércoles, 14 de agosto de 2013

'Sesenta kilos', de Ramón Palomar: el bombazo

    

    Ramón Palomar ha conseguido reunir en un solo libro a los tipos más tarados de la novela negra española de los últimos años -en directa competencia con los pirados estadounidenses. Desde el gran psicópata del Nene hasta a la prostituta más sensual Amapola, pasando por la pija sadomasoquista de Susana, el capo de la droga en declive Frigorías, el exlegionario y violentísimo Mauro -metido a trapicheador de discotecas-, o el salvaje jefe del clan gitano, 'el Marqués'. 

    'Sesenta kilos' te golpea en el maxilar con un directo sin concesiones desde la primera página y no te deja respirar hasta el final. Pedazo de novela. Grande, muy grande.

    "La policía solo decomisa al ocho por ciento de la droga que circula por este país. El resto ni la huele", dice un alto funcionario de Interior en el prólogo. Y es que esta road movie hispano sangrienta tiene su justificación en la búsqueda de 60 kilos de cocaína de gran pureza robada por Charli, un pequeño traficante en Oporto, escondidos en un barrio nada recomendable de Madrid y que, tras una matanza, acabará en las calles de Tánger.

    La grandeza de esta novela, negra negrísima, en la línea del Juan Madrid más duro y oscuro, reside en la ingeniería psicológica de sus personajes, mentirosos, sádicos, esquizoides y criminales, y en una trama que siempre te sorprende porque casi nunca va por los caminos de la ortodoxia.

    Lo mejor: Todo. Novelón que impacta en las vísceras. De lo mejor que he leído este año. La pareja de gitanos sicarios formada por Arturito y Yeyo, armados y emporrados hasta las cejas, que intentan fundar una hermandad gitano-marroquí con sede en Tetuán.

    En definitiva, una novela dura y sin concesiones, poblada por unos seres brutales e inmisericordes.