viernes, 13 de septiembre de 2013

Jake Arnott creador de la brutal trilogía criminal de Londres

   
Lejos de estereotipos, con unos personajes casi salvajes, unas situaciones extremadamente violentas y trágicas, y un control del submundo criminal de Londres, Jake Arnott es el responsable de una de las mejores trilogías negras de la historia. Forman parte de ésta las novelas 'Delitos a largo plazo', 'Canciones de sangre' y 'Crímenes de película'.

    El personaje más atractivo de esta trilogía negra y criminal, ambientada entre los años 60 y 90, es Harry Starks, el mafioso basado en la vida de uno de los famosos mafiosos londinenses Hermanos Kray, más concretamente en el psicópata y homosexual Ronnie Kray.

    Aunque se le une, como actor casi principal, el periodista Tony Meehan, asesino en serie a lo 'Dexter', que esconde sus instintos homicidas en un impagable trabajo de periodismo de investigación.

     Si hay que elegir una de las tres, sin duda me quedo con 'Delitos a largo plazo' (publicada en 1999, aunque en España vio la luz en 2009), un brutal libro donde los personajes se mueven en el filo de la navaja, metidos en líos interminables, en escenas escabrosas y en un mundo nada recomendable dominado por la bajeza moral, los asesinatos, las drogas y los abusos. Todo ello sazonado con la violencia más excesiva.

     Desde luego, las tres obras llegan al estómago y remueven conciencias. El escenario londinenses es otro de los personajes recreado con exactitud dentro de sus grandezas pero, sobre todo, de sus miserias que son muchas e inabordables.

    En esta saga todo es extremo y salvaje.