jueves, 14 de noviembre de 2013

'Naturaleza casi muerta', de Carme Riera: exquisita

    
    'Naturaleza casi muerta', la novela negra-policíaca de Carme Riera, es especial. Desde el principio se observa que es una narradora de categoría. Su prosa es exquisita. Y en este caso sirve para desarrollar una historia truculenta con una serie de universitarios asesinados de manera brutal en la Universitat Autònoma de Barcelona.

    El libro se lee del tirón. Es una obra que engancha. Inluso provoca leves taquicardias en algunos de sus pasajes. Riera, une a la trama negra, humor, crítica a ciertas costumbres humanas -más bien de las que se calificarían como cutres- y se ríe de más de un profesor con más ego que Cristiano Ronaldo y el ministro Wert en una entrega de los Oscar.

    También hay palos para los responsables políticos de los 'mossos d'esquadra' a los que los muertos les interesan más bien poco o nada, solo quieren hallar un cabeza de turco que cargue con los crímenes para no ser destituidos y no perder los votos que en las próximas elecciones les dejarían de nuevo como pobres parias mileuristas.

    Tal vez el desenlace no es acorde a tanta tensión e intensidad narrativa como hubiese esperado, pero desde luego hasta las diez páginas finales no se sabe si el asesino es el mayordomo o el camarero del bar Amparito de Cerdañola.

    Una novela de sobresaliente que se disfruta al máximo y en la que, además de suspense y thriller auténtico, se encuentra la riqueza literaria y filosófica de una verdadera artesana de la lengua. No en vano ya ocupa el sillón 'n' de la Real Academia Española de la Lengua (RAE)

    PD: Por cierto, Carme Riera es profesora en la UAB, campus de Bellaterra, escenario de sus asesinatos ficticios y de sus críticas demoledoras al más cerril ambiente universitario, principalmente a sus grises -y en muchos casos desvalidos- dirigentes y a los profesores sátiros y tirando a crápulas. 

    Además, la investigadora principal, Manuela Vázquez, es un claro homenaje a Manuel Vázquez Montalbán.