martes, 8 de abril de 2014

'El baile ha terminado', de Julián Ibáñez: rara, rara, rara...

   
    'El baile ha terminado', de Julián Ibáñez, es una novela policiaca rara, extraña. Si bien exige que se llegue al final para desenmarañar la trama, cuando esto sucede deja un sabor agridulce. No se sabe si todo ha sido una broma o una genialidad del autor.

    La mayor parte de la narración es en primera persona y sucede en la cabeza del inspector del grupo de localización de fugitivos. En muchas de las páginas del libro, este monólogo es prescindible. Además, media obra trata del seguimiento del policía a una joven que, supuestamente, debe encontrarse con su padre, un ex agente de la RDA.
    A ello se añadirán el extraño jefe del inspector, llamado La Voz, dos agentes de la Ertzaintza, los guardias civiles de la Antiterrorista, un empresario extorsionador, un ex militante comunista chileno que apaliza a su mujer ilegal...

    Aunque hay momentos de tensión, es una obra irregular que no acaba de calar. Le falta alma negra. Le sobran páginas que parecen de relleno. Y el final no tiene pies ni cabeza.

    Rara, rara, rara...