lunes, 25 de agosto de 2014

'El muñeco de nieve', de Jo Nesbo: no alcanza la excelencia de 'Petirrojo' y 'Némesis'

     
    A estas alturas es complicado superar las dos primeras entregas de la serie del borracho y sensible inspector Harry Hole. Por eso, en 'El muñeco de nieve' el inigualable Jo Nesbo, aunque en las tres primeras partes de la obra traza una pieza casi magistral, no alcanza la genialidad -casi obras maestras- de 'Petirrojo' y 'Némesis'. 

Muy recomendables son también la tercera y cuarta novelas de la serie más negra de Escandinavia: 'La estrella del diablo' y 'El redentor'.

    Me choca que no sacara más partido a la poderosa y atractiva figura de la agente Katrine. Al principio se asemeja a Clarice Starling, la archiconocida detective del FBI que investiga asesinatos rituales ayudada por el ogro Hannibal Lecter, sin embargo de repente desaparece de escena y cuando regresa lo hace sin fuerza ni sentimiento.

    Tampoco es muy creíble en quien recae la autoría final de crímenes bestiales y sin sentido. Es demasiado enrevesado, como si Jo Nesbo hubiera intentado rizar el rizo tras cuatro novelas sobre Hole casi magníficas.

   El rescate de su examante es demasiado rocambolesco. Como el asesinato imposible de un heróico, maltratador y borracho jefe de Policía a manos de un principiante 'muñeco de nieve'.

    Es una novela negra que hay que leer porque Harry Hole llega al alma. Porque la crítica social de la casi perfecta Noruega que subyace en toda la trama es desgarradora. Y porque hay momentos que encojen el corazón. Notable alto, casi sobresaliente, a pesar de algunas carencias. A mi parecer. Nada más. 
    
    PD: Cada vez me da más la sensación de que en los países nórdicos hay mucho loco por metro cuadrado. Al menos eso es lo que transmiten las tan de moda novelas policíacas escandinavas.