viernes, 17 de octubre de 2014

'La suave superficie de la culata', de Antonio Manzanera: inquietante, pero con un final poco creíble

    'La suave superficie de la culata', de Antonio Manzanera, es un 90 por ciento pura dinamita. Sin embargo, el final es poco creíble, sin fuerza, y deslavazado.

    La historia engancha desde el principio. Hablar de mafia entre 1956 y 1963 en Las Vegas y Nueva York es recordar las gloriosas imágenes de 'El padrino'. Y en esa línea va la obra.

    A eso añadimos los oscuros acuerdos entre la Cosa Nostra y la CIA para asesinar a Fidel Castro, con el consentimiento de los hermanos Kennedy

    Entre medias, la lujosa vida de los mafiosos en Nevada y la decrepitud de unos ambientes que oscilan entre el glamur más paleto y la degeneración más absoluta.

    La obra está muy bien escrita. Los personajes atrapan. La trama absorbe. Porque, además, se debe resolver un crimen del pasado.

    Lo mejor: Todo hasta 20 páginas antes del final.

    Lo peor: la conclusión de la novela. El cierre rocambolesco de la trama.