viernes, 7 de noviembre de 2014

'Los cuerpos extraños', octava entrega de los guardias Chamorro y Bevilacqua, de Lorenzo Silva: flojita

 
    Me encanta Lorenzo Silva. Creo que es uno de los mejores escritores en lengua española. Y la saga de los guardias civiles Chamorro y Bevilacqua me apasiona... pero... la última entrega 'Los cuerpos extraños' es muy flojita, sin alma, sin fuerza, sin poder...

    Esta novela, la octava de la serie policial, se lee con el piloto automático, sin sentir ni padecer. Al final, como si nada. Ni un poso. Tal vez el único y grato recuerdo que deja su lectura sea comparar la trama ficticia del libro (?) con la reciente Operación Púnica contra la corrupción entre políticos y constructores. Es exactamente lo mismo, sin crimen ni costa de por medio.

    La filosofía del brigada Bevilacqua patina, la sargento Chamorro pierde peso y realidad, y los personajes secundarios carecen de interés salvo Karen Ortí, la alcaldesa asesinada. O la jueza con la que se acuesta Rubén. Pero poco más. La incógnita por desvelar a través de la investigación carece de sustancia o interés. 

    En cambio, la primera de la serie de estos esforzados servidores de la ley, siempre en consonancia con su divisa 'Serenos en el peligro', fue 'El lejano país de los estanques', una pedazo de novela negra potente, poderosa e inquietante.

    Igual de negra y oscura es la anterior entrega de las investigaciones de la pareja de guardias, 'La marca del meridiano', muy recomendable.

    Espero que Silva no se haya quedado sin ideas ni gasolina. Esta saga es demasiado grande como para finalizar, aunque, lamentablemente, todo acaba.