lunes, 2 de noviembre de 2015

"Confesiones de un gánster de Barcelona": interesante a ratos

 
    "Confesiones de un gánster de Barcelona" es interesante a ratos. Aunque lo que narra es atractivo y, en un principio, capta la atención del lector, la novela es demasiado reiterativa. Le sobran al menos 200 páginas (tiene 600). 

Por ejemplo, cuando el protagonista está en la cárcel por primera vez se presentan a unos personajes que son más de lo mismo, aunque cambien sus apodos y las bandas a las que pertenecen. Con lo que llega a aburrir o a provocar que se pasen las páginas a toda prisa hasta un nuevo capítulo.

Esta es una historia dura sobre un joven yonqui, atracador de bancos y joyerías, enganchado al lujo y a los buenos trajes, la narración de la vida de un niño bien que podría titularse "Navajeros de Pedralbes".

Disecciona a la perfección el submundo criminal de los años 80 en Barcelona, las timbas clandestinas, la venta de droga, las recortadas usadas para robar cavas de tabaco, en cajeros, bancos, farmacias... los estragos de la heroína, el inicio de la cocaína...

    Todo ello desde el punto de vista de Miguel Ángel Soto, de buena familia, pero malos vicios, el álter ego de Daniel Rojo 'el Millonario', que en los años 80 y 90 atracó más de 150 bancos. Desde hace años reinsertado como guardaespaldas de personajes como Loquillo, Calamaro o Messi.

 
  Sus andanzas pueden asemejarse a las de Edward Bunker, otro delincuente estadounidense, luego reinsertado y reconvertido en escritor de exitosas novelas negras, con gran carga autobiográfica. Es recordado por protagonizar al señor Azul en 'Reservoir dogs'.