viernes, 27 de noviembre de 2015

'El peso del corazón', de Rosa Montero: genial segunda parte de la magistral 'Lágrimas en la lluvia'

 
    'El peso del corazón' es una muy buena segunda entrega de la saga protagonizada por Bruna Husky tras la magistral 'Lágrimas en la lluvia'.

    Esta historia de ciencia ficción y novela negra adopta reminiscencias de la mítica película 'Blade runner', aunque está ambientada en un Madrid futurista.

    La protagonista, la investigadora privada Bruna Husky, es un tecnohumano, es decir un replicante como los que se enfrentaban a Harrison Ford en la obra maestra de Ridley Scott.

Replicante de combate e investigadora

    Husky, un 'rep' de combate, que solo vive diez años, se muestra en muchas ocasiones más humana que sus creadores. La han hecho especial por lo que se plantea numerosos problemas existenciales, duda y se pregunta por el por qué de las cosas y sobre el sentido de la vida. Es muy semejante al personaje de Rudger Hauer en 'Blade runner'.

    En un mundo contaminado, unificado en un solo país, y en el que conviven humanos, mutantes, alienígenas y reps, la investigadora se tiene que buscar la vida con su trabajo, que le proporciona escasos recursos y muchos quebraderos de cabeza.


    Solitaria como es solo tiene de amigo a Yiannis, un viejo archivero jubilado, y al bubi tragón 'Bartolo' (una mascota alienígena fea y tonta, aunque encantadora), además debe hacerse cargo de una niña de diez años a la que denomina "el monstruo" por su fiereza, no en vano ha escapado de una zona cero (los poblados tercermundistas de la actualidad) y de una infancia terrible.

    En esta ocasión una conspiración oscura y brutal chocará de frente con Husky quien deberá enfrentarse a asesinos terribles y traicioneros humanos. 

    Cabe destacar el periplo como espía por el Reino de Larabi, un mundo superpoblado que orbita alrededor de la Tierra y que se rige por leyes medievales.

    Una delicia de libro por la temática, el suspense, el lenguaje de la maestra Rosa Montero, los personajes y la dureza de un mundo cada vez más bestial e inhumano. Es una verdadera gozada.