lunes, 13 de junio de 2016

La mejor novela negra para el verano 2016

    -'Los muertos viajan deprisa'. La cuarta entrega de la serie negra protagonizada por la inspectora Valentina Negro y el criminólogo Javier Sanjuán, promete. El primer capítulo ya es de vicio. Con la típica narración dura y sin concesiones. Parecía que ya se habían inventado todas las maneras de morir... y no, aún las hay crueles, cruelísimas.

    'Martyrium', la segunda de la serie, ya es una obra casi perfecta. Por el dinamismo, los diferentes personajes y espacios de acción, el ritmo. Unas joyas de la literatura policíaca y negra española que en nada tienen que envidiar a las mejores obras europeas.
    
    'Donde los escorpiones'. La novena aventura de los guardias civiles Bevilacqua (Vila) y Chamorro los llevará desde la Cañada Real de Madrid hasta Afganistán para investigar un asesinato en la base española de Herat.
  
    Lorenzo Silva es uno de los autores más sólidos y reputados dentro del panorama actual de la novela negra y policíaca española. Su fortaleza: es un narrador experto, sus tramas están muy bien construidas, y la dupla Vila-Chamorro funciona a la perfección.



    -'Sarna con gusto'. La cuarta novela protagonizada por el inspector Ramiro Sancho es una gozada de novela negra, muy intensa. La más negra de César Pérez Gellida, creador de la genial trilogía del American Psycho Vallisoletano.

    Una gran apuesta para los amantes de la acción y la trama policíaca repleta de tensión, drama y personajes atormentados. La subtrama del libro, en la que deben investigar la Hermandad de los Hombres Puros, es otra de las delicias de este pedazo de libro.


    -Con 'No nos dejan ser niños', Pere Cervantes alumbró una novela muy potente, cargada de poderío. Una casi obra maestra. 'La mirada de Chapman', recién publicada, promete más de lo mismo, o aún mejor.

    Se trata de la segunda aventura protagonizada por dos policías nacionales que rompen todos los moldes: Roberto Rial y María Médem. Un acierto total. Y una Menorca salvaje a partir de los crímenes de Ciutadella.



    -'Una bala para Riley'. Ha sido mi descubrimiento del año. Aunque no sea como él, me ha recordado a las espeluznantes tramas de Élmer Mendoza. Marto Pariente ha ideado una novela negra, negrísima, tal vez del nivel de las primeras de Juan Madrid o Andreu Martín.

    Es un libro sin concesiones de malos malísimos que, en el fondo, no son más que perdedores.

    Está cargada de violencia y escenas duras. Como la vida misma. Recuerda a los clásicos del género.