viernes, 22 de julio de 2016

'El noveno círculo de hielo', de James Thompson: adictivo

    "Tiene razón. Aquello me superó emocionalmente. El caso me enseñó algunas cosas que no me gustan sobre la vida y sobre mí mismo. Descubrí que soy obsesivo e implacable. Aprendí que la justicia no existe".  

    'El noveno círculo de hielo' no es tan brutal como 'Ángeles en la nieve', pero es una muy buena novela negra. Perfectamente escrita y sin perder el interés en ningún momento.

    James Thompson sabe narrar sin aburrir nunca -carece de párrafos explicativos sin sentido, interés, y que no aportan nada- y manteniendo la tensión hasta el final.

    "Pienso en la infiel de mi ex mujer, Heli, sociópata y asesina, que murió calcinada sobre un lago helado. Recuerdo algunas de las últimas palabras que me dijo: '¿Merecer? Nadie obtiene lo que se merece. Si fuera así, todos arderíamos en el Infierno. Todos somos culpables'". 

    Por cierto, una conclusión o cierre que no es tal y que golpea al lector cuando este menos se lo espera.

    La novela engancha por la historia principal, la investigación de un asesinato más que duro, y las subtramas que por allí pululan: cultura finlandesa, crímenes de guerra contra judíos, choque cultural entre estadounidenses y fineses, etc.

    "Yo no soy de los que hablan mucho. Y quizá porque papá me pegaba a la mínima que mostraba alguna emoción, tiendo a considerar cualquier actitud expansiva como un signo de debilidad, Me gusta la gente, pero a distancia. Tengo la sensación de que las otras personas no tienen mucho que ofrecerme, y que yo tampoco tengo nada que ofrecerles, así que prefiero observar, mñás que interactuar con otros".

    La entrada en escena del nuevo compañero de Kari Vaara, el inspector lapón trasladado a Helsinki, llena el libro de nuevos matices, pues Milo aporta un grado elevado de locura y genialidad.

    Un libro para disfrutar de la novela negra, que no se deja hasta el final. Muy bueno. Muy interesante. Excelente para este verano.