martes, 30 de agosto de 2016

'Los muertos viajan deprisa', de Nieves Abarca y Vicente Garrido: tormentoso y sangriento

 
    Mira que es buena esta novela negra, en la que un sonado, al que la prensa llama el 'Fantasma', se carga a escritores de novela negra en las semanas de novela negra de Gijón y A Coruña.

    Tras la negritud de la trama, donde casi todos mueren, mienten o son farsantes, subyace una crítica, entre directa e irónica, al mundo de los artistas, en general, y a los escritores de novela policíaca, en particular. A su ego y su soberbia, principalmente.


    "La vanidad es el pecado favorito del Diablo". Podría resumirse así, tal y como aparece en la introducción de uno de los capítulos finales.

    Una parte final que estuve apunto de no leer, ya que, cuando apenas falta un centenar de páginas, se descubre quién es el asesino, una de las bazas que hasta el momento ha mantenido en máxima tensión al lector.

    Sin embargo, las subtramas que le siguen -y el apoteósico final- son igual de absorbentes que el resto del libro. Una muy buena novela negra que hay que leer, sí o sí.

    Hay acción, hay asesinatos más que salvajes, venganzas desde el más allá, disparos, sangre, vanidad de vanidades, sexo, psicópatas, corruptos, etc. 

    En definitiva, es una historia variopinta, tanto en personajes como en puntos de vista, y argumentos principales, secundarios y de tercer orden. Muy rico en todo. Muy buen libro. Tormentoso y desasosegante.

    El final es potente, poderoso y hasta provoca taquicardias. Viva la inspectora Valentina Negro!!!