viernes, 2 de septiembre de 2016

'El caso Telak', de Zygmunt Miloszewski: sorprendente

    "-No me conoces.
    
    -Conozco a los que estuvieron aquí antes que tú. Todos igual de inquebrantables. Todos dijeron que yo no sabía cómo eran. Desde entonces no he vuelto a oír hablar de ellos ni de los casos que investigaban. No tengo nada que reprocharles. La vida es así: cuando en el aspecto personal uno tiene mucho que ganar o mucho que perder, es fácil cambiar de opinión".

    Si aguantas las 100 primeras páginas, algo farragosas y aburridas, al estilo de Agatha Christie, incluso de la tediosa 'La tragedia de x' de Ellery Queen, disfrutarás de una pedazo de novela negra, muy negra, cargada de crítica social y dominada por las cloacas del Estado.

    "-Bueno, y tendrías que interrogar a la secretaria sin falta -dijo Kuznetsov.

    -¿Por qué? ¿Tenían una aventura? -Szacki lo dudaba mucho.

    -No, pero es que está como un queso, yo podría interrogarla todos los días. Lo ideal sería que se pudiera un uniforme y llevarla a la sala de interrogatorios de la Central, ya sabes, la sala que hay abajo..."

    'El caso Telak', de Zygmunt Miloszewski, empieza fuerte, con un asesinato de tintes misteriosos, en un ambiente extraño, pero ya en el segundo capítulo se convierte en una retahíla de interrogatorios, aburridos y reiterativos, que lastran la trama.

    "Había un tipejo pequeño y flaco apoyado en el capó. Llevaba una chupa demasiado grande para él con el logo de Securitas. Qué raro que no fuera Securitate. Fascistas aficionados, Szacki oensaba que debería estar prohibido que los sujetos privados llevaran uniforme".

    Sin embargo, la fuerza de la historia se retoma en las páginas 120 o 130, y nos encontramos con una historia que nos atrapa y no nos suelta hasta el final. 

    Además, el humor negro se adueña de muchos de los pasajes dotando a la historia de un toque diferente, atractivo y original. La acción también se torna oscura y complicada. Es una novela negra con puntos de espías, con sexo de por medio, con personajes grises, a la vez que extraordinarios, que intentan sobrevivir en un mundo putrefacto y miserable.

    "-En lo referente a la cuestión de quién es el bueno y quién el malo en el sistema, casi siempre es al revés. Recuérdelo".

    Ya espero con avidez poder leer la segunda novela ('La mitad de la verdad') de este genial escritor que disecciona la Polonia actual donde sobreviven los poderes ocultos del comunismo en choque constante con la modernidad europea. 

    Genial y muy buena novela.