martes, 29 de noviembre de 2016

'Falcó', de Pérez-Reverte: Alatriste en la Guerra Civil

    
    De 'Falcó', la inmersión de Arturo Pérez-Reverte, en la novela policíaca -o más bien negra-, me queda un sabor bastante bueno. Aunque esperaba otro final. 

    Tal vez acaba como lo hace porque habrá nuevas aventuras del agente del espionaje español Lorenzo Falcó, especializado en infiltrase tras las líneas enemigas.

Alatriste en la Guerra Civil

    Falcó, hijo de terrateniente, tarambana, ligón, dandi y sin escrúpulos -hasta que el sentimiento aflora, como en Bogart al final de 'Casablanca'- es una especie de capitán Alatriste del siglo XX. Un agente secreto al servicio de la República en 1931 y de Franco en 1936.

    En esta ocasión, noviembre de 1936, debe desplazarse a territorio enemigo para intentar rescatar a José Antonio Primo de Rivera, encerrado por los republicanos en la cárcel de Alicante.

    A partir de aquí, las aventuras se suceden como en una novela de espías de John le Carré. Previamente, asistimos al ambiente que se vive en Burgos, capital del Movimiento levantado contra el gobierno legítimo, donde menudean los 'héroes' de retaguardia, fanfarrones que dan paseos a los presos 'rojos'. Luego, vemos que los mismo sucede en suelo de la República.

    Falcó es un tipo sin principios, más que los suyos, bragado y duro, al que se encomienda una misión casi suicida, en la que se mezcla la marina nazi y los servicios secretos soviéticos.

    En definitiva, una obra que se lee de un tirón, que atrapa, y posee el sello de calidad superior de un genio de la literatura como es Pérez-Reverte. Más que recomendable.