domingo, 28 de mayo de 2017

'El salto del caballo', de Ricardo Alía: buenísimo

    "-        ¿De verdad crees que entre alguno de estos locos está el asesino?

    -Nunca hay que menospreciar la mente humana, la maldad del hombre es infinita y nunca hay que dar nada por supuesto. Recuerdo un caso en Madrid de una anciana que llamó a urgencias porque su nieta no podía respirar. Cuando llegaron los de la asistencia sanitaria no pudieron hacer nada por salvar a la niña. Cinco años tenía. Su abuelita, que todos los días la recogía del colegio y la llevaba al parque, la había estrangulado, y luego se había sentado en la cama a esperar a los de la ambulancia. Dijo que oía voces y que lo había tenido que hacer".

    Ricardo Alía pone fin a la 'Trilogía del Zodiaco', crímenes y misterio en San Sebastián, con la mejor obra de las tres: 'El salto del caballo', un perfecto colofón a esta tremenda pieza de ingeniería de la novela negra y policíaca en español.

    "Sí -corroboró Max-. Yo tampoco lo creo capaz, y tampoco veo una relación con los otros. Pero repito que nunca hay que fiarse. Todos podemos llegar a matar en un momento dado, solo que unos alcanzan ese momento, ese punto, más fácilmente que otros. El punto de inflexión es diferente en cada persona. A algunos, por más que los provoquen y que les sucedan cosas, les cuesta mucho llegar a ese punto".


    Las nuevas aventuras de este Harry Callahan hispano que es Max Medina están repletas de suspense, asesinatos con extraños mensajes, teoría de la conspiración y el regreso a un pasado anclado en la Guerra Civil

    "-¿Qué quieres que busque?. ¿porno?
        -Un teléfono -respondió Max.
        -Línea erótica, ¿chicos o chicas?
        -De una persona mayor que vive al otro lado del charco, en Colombia -añadió Max ignorándola.
        -¿No tendrás un hijo secreto, verdad? Porque no podría ocultárselo a Cristina. Me daría mucha pena, pero tendríamos que dejarte. Te morirías solo y triste".

    El caso/s que debe resolver junto a su inseparable -y rodeada de inseguridades- agente Erika López se van enredando a medida que se despliega esta inteligentísima trama, a la que, por si no faltasen problemas, se añade un exnovio paranoico de Cristina, la novia embarazada de Max.

    Es una historia intensa, que se lee del tirón, que engancha y alcanza el alma. Muy bien narrada y repleta de lo más negro de la novela policíaca de crímenes y contubernios en la oscuridad.