martes, 27 de junio de 2017

'Irène', de Pierre Lemaitre: una salvajada inclasificable

    "Cada vez más áspero. Los primeros libros le parecieron más bien clásicos. Detectives privados enmoheciendo en despachos grasientos, bebiendo café y comiendo dónuts, delante de montones de facturas sin pagar. Asesinos tarados dando rienda suelta a sus impulsos psicópatas".

    "Después el estilo cambia de forma. Cada vez más perturbado, James Ellroy empezaba a escupir inhumanidad en estado puro. Los bajos fondos de la ciudad aparecían como la metáfora de una humanidad desesperante y sin ilusión. El amor tenía el gusto amargo de las tragedias urbanas. sadismo, violencia, crueldad, el poso de nuestros fantasmas tomaba cuerpo en su cortejo de injusticias y revanchas, de mujeres maltratadas y asesinatos sangrientos".

    'Irène', de Pierre Lemaitre, es novela negra sucia, inclasificable, cargada de literatura profunda y un marcado aire irónico típicamente francés.

    Un asesino en serie terriblemente inteligente hace su aparición para matar, sin dejar rastro, siguiendo los crímenes trazados en los libros por los genios de la novela negra.

    Así, el comandante Camille Verhoeven, bajísimo, a lo Toulouse Lautrec, deberá dirigir a la Brigada de Homicidios de la Policía Judicial de París a la caza del desalmado.

    La doble muerte de unas jóvenes prostitutas dan inicio a esta partida de ajedrez entre la brillantisima mente del criminal y la poderosísima cabeza del policía. En este caso, el asesinato copia al más brutal que comete Patrick Bateman en 'American psycho'. Otro de los homicidios sigue al pie de la letra a William MacIlvanney en la genial 'Laidlaw'.

    Las desconexiones hacia la vida personal de Verhoeven, sobre su familia y mujer Irène forman parte de una perfecta estructura de novela negra y policíaca que va más allá del género.

    La crítica social y a los medios de comunicación establece una línea perfectamente visible en toda la trama. Y la investigación metódica, casi a lo Holmes, llena el libro. Hay aspectos, incluso, que nos trasladan a la película 'Seven'.

    Un gran descubrimiento. Una obra diferente. Con grandes cargas de profundidad y sin concesiones.