jueves, 20 de julio de 2017

La mejor novela negra para el verano 2017

    'El salto del caballo', de Ricardo Alía. La investigación de una especie de Harry Callahan autóctono, domiciliado en Donostia y dueño de un Mustang GT Cobra Jet, de 1968, blanco con rayas negras incautado a un capo ruso, sobre un cruento asesino en serie, es la excusa perfecta para desarrollar esta tercera parte de la tremenda saga 'Trilogía del Zodiaco'. La protagoniza el inspector de la Ertzaintza (ex policía nacional) Max Medina, junto a su compañera la inestable agente Erika López. Mucha suciedad y conjuras peligrosas. Su puntito de humor también se agradece. Se goza. PD: Más que recomendables las otras dos piezas de esta bestial trilogía: 'El vuelo de la serpiente' y 'El signo del dragón'.



      'Besar al detective', de Élmer Mendoza. Es imprescindible para los amantes de la novela negra. Un puntazo. Crudo y real. El inspector Edgar 'El Zurdo' Mendieta de la Policía Ministerial de Culiacán, capital de Sinaloa, es una auténtica delicia. La imagen brutal y salvaje del México actual domina en esta obra maestra del género. El lenguaje es exuberante y la historia poderosa. Como lo son todas las protagonizadas por 'El Zurdo', medio héroe, medio hombre de a pie y medio demonio. El narco, el tráfico de armas, el FBI y un asesino en serie se mezclan en esta delicia de la negra, negrísima, con alto contenido de crítica social.



    'Soy Pilgrim', de Terry Hayes. Es otro de los títulos irrenunciables para los enamorados del género que mezcla novela negra y policíaca, historias de espías a lo James Bond, misterio, aventuras y thriller. Pese a su enormidad (864 páginas) se lee en un periquete. También posee cierto aroma a 'El silencio de los corderos'. Desde luego, es una obra total, protagonizada por un secretísimo, sencillo y letal agente especial, tan secreto que solo dos personas saben de su existencia. Nazis, asesinos en serie y millonarios sin escrúpulos se dan la mano desde EE.UU. hasta Rusia, pasando por Turquía, Londres y Berlín. Es realmente necesario leerla y disfrutarla. Cada giro es más interesante que el anterior.  


    'El cuervo a través del cristal', de Carlos Meneses Nebot. Es una obra diferente. No es negra negrísima, pero al mismo tiempo es negra negrísima. Las extrañas muertes salvajes de jóvenes homosexuales, relacionados con el mundo de la noche y las drogas, da pie a la investigación por parte de uno de los policías más desquiciados de la historia: prototipo de mala persona y mala bestia. Eso sí, tiene su porqué, por que si no, sería para llevarlo directamente al paredón. Víctor Aguirre, además, reúne parte de Lew Archer y Philip Marlowe. El humor negro y bestia es otro de los sellos de la casa. Impactante y sucia, como una patada de Roberto Carlos en la entrepierna. 



    'La cajita de rapé', de Javier Alonso García-Pozuelo. Una especie de Sherlock Holmes hispano, más concretamente, castizo, bigotudo y que atiende al nombre de comisario de La Latina, José María Benítez, debe investigar la extraña muerte de una doncella -y la desaparición de su amiga- en el Madrid de 1861, donde las puñaladas traperas entre liberales y conservadores apenas permiten fenecer en paz a un Imperio herido de muerte. Es una historia con una trama muy trabajada y perfectamente narrada, sobre un policía íntegro, que no se deja comprar pese a las cuantiosas ofertas y con un pasado oscuro. Ser leal, servicial y recto en esa época era casi imposible, pero a Benítez no le temblará el pulso caiga quien caiga. Genial libro.



    Es muy buena. Diferente. Te hace pensar. Es épica. E inesperada. Recorre tres generaciones de la familia Burroughs, auténticos dueños de un condado, en las montañas al norte de Georgia. A cada cual más inhumano y bestia. Asesinos, pendencieros y sin alma. Deberán pagar -o no- sus múltiples pecados. Imprescindible. Con sabor a los clásicos negros, negrísimos. Una actualización de Hammett y Chandler. Drogas, prostitución, violencia, venganza, acción e investigaciones federales.

'No está solo', de Sandrone Dazieri: terriblemente bueno

    'No está solo' es buena, muy buena. Un poderoso e intenso thriller que no se puede dejar hasta el final. Porque las incógnitas que esconde nos atrapan y no nos permiten dejar la historia hasta su potente final.

    Es uno de los mejores libros que he leído últimamente. Más que novela negra es un thriller policíaco de gran calado, con asesinatos extraños, desapariciones inexplicables y conspiraciones secretas iniciadas en los años 80.

    Los protagonistas principales son más que atractivos: una agente de policía de Roma, Colomba Caselli, especializada en investigación criminal, de baja por un suceso terrorífico ocurrido en París; y un joven, Dante Torre, con capacidades superiores para la investigación, trastornado y aquejado por las secuelas de un secuestro que duró 11 años.

    Van tras los pasos de 'El Padre' un elemento inexplicable que podría ser el causante de numerosos actos luctuosos del presente. 

    Acción, investigación en los bajos fondos, tráfico de material pederasta, posibles policías corruptos, experimentación médico-militar... y otros elementos oscuros hacen que este libro sea imprescindible. Nunca defrauda. 

    Y todos los giros que adopta la trama son inesperados y cada vez con una mayor dosis de misterio. No sabemos a dónde nos llevará la historia, surtida de escenas y escenarios más que interesantes, incluso adictivos. 

    Pedazo de libro que hay que leer sí o sí. Obra maestra de Sandrone Dazieri.

lunes, 10 de julio de 2017

'Ícaro', de Deon Meyer: correcta

    Para los amantes del borrachuzo y sensible detective de los Halcones de Ciudad del Cabo, Benny 'Bena' Griessel, esta es una novela entretenida y que se lee con gusto. Para los enamorados de la novela negra exótica, mucho mejor -por oscura y dura- adentrarse en 'Trece horas' o 'Sombras del pasado'.

    'Ícaro' es muy correctita, pero carece de garra. Eso sí, la trama está muy cuidada. Buscamos conocer qué le pasó a Ernst Richter, joven nuevo rico propietario de una 'startup' que facilita coartadas a los maridos y mujeres que le ponen los cuernos a su pareja.

    Al mismo tiempo, Griessel regresa a por los viejos hábitos que convirtieron su vida en un infierno.

    En esta ocasión toma mayor preponderancia la figura del policía malo, el compañero de Bena, el agente mestizo 'bruin' Vaughn Cupido, quien se hace cargo de la investigación, un entramado de empresas de nuevas tecnologías con antiguos viticultores de Stellenbosch.

    Vale la pena, pero si no se lee no pasa nada, ya que se trata de una comedia ligera dentro de la excelente y genial serie de Deon Meyer sobre oscuros crímenes en Sudáfrica. 

    El punto de humor, entre negro, ácido e inglés, que incorpora a la historia es de lo mejor de la novela.