'Incidentes', de Kate Atkinson, segunda entrega del expolicía Jackson Brodie, es una novela negra diferente: lenta, profunda, coral y con un amplio estudio psicológico de los personajes.
No es el tipo de novela policíaca que me gusta porque la acción empieza tarde y hay demasiadas historias entrecruzadas con mucha descripción de pensamientos y situaciones de una tropa de personajes.
Sin embargo, es literatura de calidad. La autora crea unos protagonistas de carne y hueso con todos los defectos de la sociedad actual (engaño, traición, mentira, abuso, prepotencia...) y algunas virtudes.
Desde luego el personaje principal es el expolicía y exdetective Jackson Brodie, aunque su novia, una etérea actriz de segunda categoría, no es menos interesante. Como tampoco lo es el gris escritor de folletines policíacos o la misteriosa víctima del "incidente" sobre el que pivota toda la trama.
Tampoco desentonan la inspectora a la que dominan las inseguridades, el cómico trasnochado y gorrero, o la despreciada mujer del "Gil y Gil" de Edimburgo.
Es un collage interesante, muy bien escrito y estructurado, pero que a mí me ha provocado cierto aburrimiento reconociendo, eso sí, el elevado nivel literario de Atkinson.

