martes, 2 de junio de 2020

'1793', de Niklas Natt Och Dag: novelón histórico de crímenes en la Suecia más oscura y cruel

    '1793' es una novela negra, negrísima, diferente. Ambientada en la capital de Suecia a finales del siglo XVIII, se basa en la investigación de un brutal crimen. Lo llevarán a cabo dos personajes antagónicos: un investigador no oficial tísico llamado Cecil Winge y el guardia tullido Mickel Cardell.

    Lo mejor, aparte de la trabajada trama, es el ambiente brutal que se respira en Estocolmo un año después del asesinato del dictatorial rey Gustavo III. La capital sueca es un vertedero de podredumbre moral y material. La vida no vale nada. 

    Y en medio de esta decadencia salvaje, de este infierno en al tierra, aparecen el terco y recto Winge, al que le quedan tres telediarios por su afección pulmonar; y el brutal Cardell, su veterano de las batallas con Rusia, quienes se unirán en busca de la verdad.

    Un torso sin extremidades, ojos ni oídos será el inicio de una investigación oscura que les llevará a transitar por lo peor del alma humana. Unas subtramas perfectamente desarrolladas nos mostrarán a personajes perdidos en la basura de Estocolmo, víctimas y verdugos de una sociedad cruel, psicopática y vencida por el vicio y el alcohol.

Grandes referentes

    El libro, galardonado con el premio del mejor publicado en Suecia en 2019, es un regalo para los amantes de la serie negra y de la novela histórica. Lo han comparado con 'El perfume' y 'El nombre de la rosa'. No es para tanto, pero se les acerca.

    Una ráfaga de aire fresco sobre lo peor del alma humana y esa pequeña lucecita que se abre paso entre las tinieblas para enmendarnos la plana. Una gozada de libro, lectura y personajes.

lunes, 1 de junio de 2020

'Por la mañana me habré ido', de Adrian McKinty: novelón con el gran Sean Duffy en Belfast

    'Por la mañana me habré ido', de Adrian McKinty, es un novelón. La tercera entrega de la saga sobre el inspector Sean Duffy, de la Policía de Irlanda del Norte en 1983, es tan buena o mejor que las dos primeras: 'Cold cold ground' y 'Oigo sirenas en la calle'.

    En este caso, tenemos a Duffy, católico en la policía protestante de Belfast, como un sargento de a pie tras ser degradado por sus problemas con sus superiores y con el FBI.

    Tras un encontronazo con Asuntos Internos, se verá arrastrado por una vorágine relacionada con un jefe terrorista del IRA, amigo suyo de la infancia.

    Los servicios secretos de su Majestad también harán acto de presencia, así como los atentados de los republicanos irlandeses en Inglaterra. Incluso aparecerá en escena la todopoderosa Margaret Thatcher.

    Aquí tenemos de nuevo al Duffy que no sigue los protocolos, que se ve inmerso en una trama demasiado superior, pero que pone a prueba todas sus capacidades policiales, heterodoxas, poco fiables y basadas en el instinto.

    Además, se deberá enfrentar a un caso como los relatados en 'Los crímenes de la calle Morgue' o 'Estudio en escarlata'.

    La saga de Duffy es una pasada. Una de las mejores de la novela negra actual. En la línea de otros fuera de serie como los inspectores Harry Hole o John Rebus. Estoy más que ansioso porque Alianza Editorial publique la traducción del resto de la saga.

sábado, 23 de mayo de 2020

'Dócil', de Aro Sáinz de la Maza: regresa el genuino Milo Malart en una historia oscura y sangrienta

       
    'Dócil', de Aro Sáinz de la Maza, está en la línea de esa obra maestra que es 'El asesino de la Pedrera' (rebautizada como 'El verdugo de Dalí) y la joyita de 'El ángulo muerto'. 

    'Dócil' tiene un inicio brutal. Con un empuje bestial. Luego se detiene en una investigación donde nada es lo que parece y mucho sí lo es. Pierde cierta fuerza con respecto a las dos primeras de la saga del inspector Milo Malart que compensa con un final apoteósico. 

    El último cuarto de esta novela es de lo mejor de la novela negra actual en español. Malart, mosso de esquadra, es un policía diferente, algo dejado, con antecedentes familiares de enfermedades mentales, un pasado traumático y un presente en el que bordea el abismo.

    A su inteligencia natural une un instinto único y una forma de trabajar heterodoxa que se hace chocar con algunos jefes, aunque todos reconocen que su especialidad es resolver casos complicadísimos, pese a su personalidad arisca, solitaria y sin pelos en la lengua.

    Junto a su compañera, la subinspectora Mercader, deberá investigar un asesinato múltiple en una zona exclusiva de Barcelona en el que se unen mafiosos, un cruel homicidio sucedido 15 años antes, un sospechoso muy joven y que no es lo que parece, y unos quinquis locales.

    Además, acompañaremos a Malart en sus suicidas zambullidas en la Barceloneta, las visitas a su hermano internado en un psiquiátrico y un amor que le hace perder la chaveta. Todo aderezado con una trama a prueba de bombas, unos personajes desquiciados y una historia de locos. 

    Vamos que es una gozada total. Un novelón sin parangón. Una novela original y desestabilizadora.

domingo, 17 de mayo de 2020

'Oigo sirenas en la calle', de Adrian McKinty: pata negra total

     "Me fui al retrete y me leí el Sun, porque allí siempre había un ejemplar. Tengo que decir una cosa a favor de Rupert Murdoch: que hacía un buen periódico para leer en la letrina".

     "-Mira a ver si descubres de dónde procede, cuántas se vendieron en Irlanda del Norte, ese tipo de cosas-
     -¿Y eso para qué nos va a servir? -dijo con desgana-
     -Mira, Matt, en palabras de William Shakespeare: hazlo de una puta vez, mierdecilla".

    'Oigo sirenas en la calle' es incluso tan bueno como 'Cold cold ground', el primer título de la serie dedicada al inspector de la policía del Ulster Sean Duffy, uno de los pocos católicos en la RUC de Carrickfergus, en 1982, en plena época de 'Los Problemas', en sangriento conflicto entre protestantes y fenianos, centrado en Belfast.

    "Un policía puede ser un montón de cosas: borracho, matón, idiota, sociópata, pero eso estaba bien, normalmente, mientras dieras el pego. A Dougherty le hubiera costado mucho inspirar respeto hasta en Larne".

     Las andanzas de Duffy en una ciudad tomada por los paramilitares, el IRA y el Ejército son de nivel superior en la novela negra actual. A las borracheras, infidelidades, traiciones, amenazas, bombas y corrupción se les une la investigación de un torso aparecido en el interior de una maleta.

    '-¿Ian Paisley? Ian Paisley no me asusta. Yo mismo en persona arresté a ese bocazas. Para un hombre de verdad los políticos de esta desgraciada tierra ignorante y abandonada de Dios son putos demagogos'. 

   Todos los personajes que aparecen en la historia tiene su subtrama plagada de traumas y oscuros asuntos. Incluso aparece el dueño de la fábrica de coches Delorean, creador de empleo en Irlanda del Norte, aunque asediado por heterodoxos negocios y amistades poco recomendables.

    '-Déjeme explicarle cómo funciona este lugar, Duffy. Es una sociedad tribal. Clanes. Señores de la guerra. ¿Cree que vivimos en 1982? Vivimos en 1582. No puede ir por ahí tocándole las plumas a los grandes caciques. ¿Me explico?

      -Caciques, plumas, nada de tocar, señor'.

    El mundo de Duffy y su personalidad hacen del investigador uno de los protagonistas más atractivos de la novela negra actual. Su comportamiento, alejado del lametraserismo y guiado por un ansia de la verdad y la justicia, lo conducirán inevitablemente al desastre. Pero habremos disfrutado de un ser sin igual. De un hombre de una pieza, con todas sus contradicciones, debilidades y miedos.

    La verdad es que esta serie es pura dinamita, una auténtica gozada. Una absoluta exquisitez!!!

jueves, 14 de mayo de 2020

Decepción de novela negra, la literatura policíaca más aburrida (II)

    
    Estas son algunas de las novelas negras que jamás recomendaría. No son malas, simplemente, y por algún motivo, no me han gustado. Para mí han sido auténticas decepciones.

miércoles, 6 de mayo de 2020

'El hombre de la gasolinera', de Francisco Javier Sánchez Manzano: muy potente y filosófica, una joyita del género negro


     "Aún no duermo bien. Por las noches, mi mente sigue yendo muy deprisa. Sully decía que la vida es un ejercicio de control y que cuando el control se pierde hay que actuar como un tenista experimentado: pedir la toalla y respirar hondo, porque la ansiedad hace perder los partidos importantes".    

     "Según él, el tiempo es un tren cuya velocidad cambia constantemente. A veces fluye al compás del pensamiento; otras, acelera las acciones y las consume, provocando un desequilibrio del que resulta imposible salir".

     Esta es una novela diferente. Muy grande dentro de su humildad. Está repleta de sentimiento, sangre y ambición. Tiene alma. Es una joyita de la novela negra actual en español.

    'El hombre de la gasolinera' trata sobre Matt, el misterioso empleado de una estación de servicio, junto al desierto de Utah, al que persigue su violento pasado. Es un gran lector, amante de la soledad y escritor. Cree haber encontrado su edén, en la inmensidad de la nada, como único trabajador de la gasolinera, cuando el pasado le visita de mala manera.

    Paralelamente, su vida se cruzará con la de una usuaria de la estación de servicio, Emily, joven y ambiciosa periodista que dará con la historia de su vida al entrevistar a los héroes del tren de Berlín, tres jóvenes de Sant Lake City que desarmaron a dos peligrosos terroristas islamistas.

    Esto va de venganza, de búsqueda de justicia (a precio de vender el alma al diablo) y de introspección. La casualidad, si esta existe, o el karma, también juegan sus bazas en esta narración poderosa, ágil y de frases cortas y contundentes.

    Es una obra que entusiasmará a los amantes de la novela negra tradicional y a los enamorados de un tipo de historia intimista, trágica, misteriosa y llena de suspense. Una profunda filosofía de vida impregna todas su páginas. 

     El lobo solitario deberá afrontar con entereza lo que le depara el destino. Algo así como 'Carlito's way'.

domingo, 3 de mayo de 2020

'Terra Alta', de Javier Cercas: una delicia, literatura de altura

    
    'Terra Alta', de Javier Cercas, es una novela negra con un elevado arte literario, maestría a la hora de trazar los personajes y la historia, y un trasfondo de pura filosofía vital.


    Las aventuras del mosso de esquadra Melchor Marín, héroe de los atentados terroristas de Barcelona, en la comarca de la Terra Alta de Tarragona, un espacio pobre e inhóspito, centran esta novela, ganadora del Premio Planeta en 2019.


    La increíble línea vital de Melchor, traficante y malechor juvenil, reconvertido en policía, con un ángel de la guarda en forma de desastrado abogado y una madre en el lado de la mala vida, es la base de un completo estudio sobre el porqué de las cosas, la maldad y la bondad, la rehabilitación y la lucha por hacer cumplir las leyes y la justicia de los hombres.

    Con paralelismos con la inmortal obra de Víctor Hugo, 'Los miserables', 'Terra Alta' trata de la investigación de un salvaje crimen en Gandesa, donde nunca pasa nada. Un poderoso empresario es asesinado de manera brutal y Melchor, y la unidad de investigación de Tortosa, deberán enfrentarse a una laberíntica actividad detectivesca.

Víctor Hugo en el alma

    Además, el pasado del agente, su presente y su futuro se verán empañados por tremendos sucesos que le ocurren a similitud del policía Javert que, en la obra de Víctor Hugo, persigue al enigmático Jean Valjean/Madeleine.

    Tanto el pasado de Melchor como el presente, que se van alternando en los diferentes capítulos, contienen una alta carga dramática y de misterio. El final, como no puede ser de otra manera, es original e inesperado. La traición y la venganza, entonces, se verán totalmente consumadas a un carísimo precio.

    En definitiva, una gozada, un libro enorme, un narrador épico, una historia magnífica y unos personajes inolvidables.

martes, 21 de abril de 2020

'Perfil asesino', de John Connolly: tercera entrega de una de las mejores sagas

    'Perfil asesino', la tercera entrega de la saga dedicada al detective Charlie Parker 'Bird', es más que buena, es sublime. He aquí algunos de los mejores momentos:


    —¡Eh! —protesté. 
    —¿Qué carajo quiere decir eso de «eh»? 
    —No fumes en el coche. 
    —Es mi coche. 
    —Como fumador pasivo, mi salud peligra. Louis se atragantó con una bocanada de humo antes de enarcar en dirección hacia mí una ceja cuidadosamente depilada. 
    —Te han dado palizas, te han disparado dos veces, te han ahogado, electrocutado, congelado, inyectado venenos, un viejo que todo el mundo daba por muerto te ha saltado tres dientes de una patada, ¿y ahora te preocupa ser fumador pasivo? Ser fumador pasivo no es un peligro para tu salud. Tú mismo eres un peligro para tu salud. 

    Dicho esto, volvió a concentrar la atención en la carretera. Le dejé fumar el puro en paz. Al fin y al cabo, no le faltaba razón.

    Mercier se levantó, y su ancho cuerpo tapó la luz del sol. Ya no veía el insecto. Me pregunté cómo habría reaccionado al desaparecer la luz. Supuse que se lo había tomado con filosofía, que es uno de los gajes de ser insecto: uno tiene que tomárselo casi todo con filosofía, hasta que algo más grande lo aplasta o lo devora y el asunto pasa a ser intrascendente.

    Ángel era un ladrón de casas, y muy bueno, aunque, en la actualidad, oficialmente «descansaba» gracias a las rentas conjuntas que él y Louis obtenían. La presente situación profesional de Louis era más turbia: mataba a personas por dinero, o eso hacía antes. Ahora mataba a personas a veces, pero no le preocupaba tanto el dinero como el imperativo moral que exigía esas muertes. A manos de Louis morían malas personas, y acaso el mundo estuviera mejor sin ellas. Conceptos como moralidad y justicia adquirían un sentido un tanto complicado por lo que a Louis se refería.

    La Brigada de Homicidios de Manhattan Norte, con oficinas en el número 120 de la calle Ciento Diecinueve Este, se considera un grupo de élite dentro del Departamento de Policía de Nueva York. Todos los miembros han servido durante años como inspectores de distrito antes de pasar a Homicidios tras una rigurosa selección. Son inspectores experimentados y sus insignias de oro llevan los distintivos de una larga vida en activo. Los miembros más jóvenes tienen probablemente veinte años de trabajo a sus espaldas; los más veteranos están desde hace tanto tiempo que ciertos comentarios jocosos se han pegado a ellos como lapas a las proas de barcos viejos. Como solía decir Michael Lansky, que era inspector jefe en la brigada cuando yo era un agente novato: «Cuando entré en Homicidios, el mar Muerto sólo estaba enfermo».

    Todos llevamos dentro recursos oscuros, un depósito de dolor y rabia al que echar mano cuando surge la necesidad. La mayoría de nosotros no nos vemos obligados nunca, o casi nunca, a hurgar demasiado hondo en él. Así debería ser, porque recurrir a él tiene un coste, y uno pierde un poco de sí mismo en cada ocasión, una parte de aquello que uno tiene de bueno, honorable y honrado.

    Una advertencia: no se entrometa en los asuntos de esos jodidos judíos. Quizá las cosas ya no son como en los tiempos de Bugsy Siegel, pero esa gente sabe lo que es guardar rencor. ¿Le parecen malos los jodidos sicilianos? Pues los judíos tienen miles de años de experiencia en cuestiones de rencor. Son al rencor lo que los chinos a la pólvora. Ese jodido pueblo inventó el rencor, y disculpe mi vocabulario.

lunes, 13 de abril de 2020

Decepciones de novela negra, policíaca, noir y thriller (I)

        Estas son algunas de las novelas negras que jamás recomendaría. No son malas, simplemente, y por algún motivo, no me han gustado. Para mí han sido auténticas decepciones.

sábado, 11 de abril de 2020

'El poder de las tinieblas', de John Connolly: tan buena como 'Todo lo que muere'




    'El poder de las tinieblas', de John Connolly, roza la obra maestra del género. La segunda entrega de las aventuras del detective Charlie Parker 'Bird' es tan buena como 'Todo lo que muere'.

    La maestría del autor de novelas negras, negrísimas, radica en que dota de momentos paranormales unas narraciones teñidas por la oscuridad y el miedo a la maldad más absoluta.

    Los demonios que recorren los bosques del norte de Portland y una vieja historia de 1965, protagonizada por un misterioso asesino en serie, centrarán buena parte de este auténtico cóctel de sangre, venganza, crímenes, pasión y misterio.

    De nuevo Parker requerirá de la ayuda de la pareja de criminales más impactante de la novela actual: Louis, una mole negra amante del country, de profesión sicario; y su pareja, el raterillo con clase, Ángel, amante más bien del profundo soul de Wilson Pickett.


    En esta historia se mezclará la mafia, el FBI, un jefe de policía de un pequeño pueblo al norte de Maine con muy mala baba, una ex de Parker y las visiones del detective, fruto de un contacto en la anterior entrega con una vidente en Louisiana.

    La verdad es que el libro es desasosegante y muy intenso. Los diálogos con potentes y chispeantes, en la línea de la mejor novela negra clásica, y todo está teñido por un humor entre negro, surrealista y sarcástico.

    En conclusión: un novelón... y, ahora, a por la tercera de la saga de Bird, ex policía repleto de traumas, violencia contenida y un gran sentido del deber, la lealtad y la justicia.

viernes, 3 de abril de 2020

'Lumen', de Ben Pastor: inquietante, filosófica y dura

    'Lumen', de Ben Pastor, es la primera entrega de la serie del capitán/comandante Martín Bora, de la inteligencia alemana, y no es la mejor pero sí reúne estos curiosos ingredientes: es inquietante, filosófica y dura.

    Bora, un militar de una familia de nobles prusianos, no es nazi y choca con las SS y SD. En su interior es un universitario/militar de caballería atormentado por las nociones del bien y el mal, y las brutalidades de las SS en la Polonia ocupada.

    En esta aventura deberá investigar el asesinato de una madre superiora en Cracovia, Kazimierza, que es considerada una santa. Para ello se enfrentará su propio jefe, el coronel supremacista Schenck, y contará con la ayuda/confrontación con el padre jesuita de Chicago John Malecki.

    Además, tendrá que vérselas con el arrogante compañero de piso, el comandante mujeriego Richard, y una subtrama plagada de mentiras y violencia relacionada con este y las tres mujeres polacas con las que se acuesta.

    Finalmente, en sus investigaciones en las aldeas se las tendrá a vida o muerte con los soldados alemanes de las SD con órdenes de asesinar a judíos y campesinos polacos.

Intensa y profunda

    La novela es intensa. A veces algo irregular por ser la primera de la serie. Pero ya nos deja ver a un Bora regido por un alto sentido del deber, basado en la justicia y en no abusar del débil.

    Su inteligencia y coraje le hará enfrentarse a poderosos jefes de la seguridad nazi y buscar la verdad en medio del estercolero que fue en 1939 la ocupación germana y soviética de Polonia.

    Una obra profunda, que hace reflexionar y nos obliga a sufrir junto a Bora unos días terribles de muerte, odio, abuso e intolerancia.

lunes, 30 de marzo de 2020

'El último barco', de Domingo Villar: una delicia

    
    'El último barco', de Domingo Villar, es una delicia. No tiene la fuerza de sus dos primeras obras maestras, 'Ojos de agua' y 'La playa de los ahogados', pero posee más profundidad, sosiego y una trama perfecta.

    En esta ocasión, el inspector Leo Caldas deberá investigar en Tirán, en frente de Vigo, al otro lado de la ría, la desaparición de una profesora de cerámica. Lo que se trata de una supuesta ausencia consentida se convertirá en una oscura historia con numerosos secretos.

    El libro empieza lento, tarda en arrancar, por eso la leí en dos tacadas. Al principio no me enganchó, pero a medida que absorbes la perfecta prosa de Villar, la acción se apodera de ti y ya no la puedes dejar hasta el final.

    El autor es un experto en tejer lentamente una trabajada tela de araña que se va adueñando de todo, añadiendo, capítulo a capítulo, un suspense que irá in crescendo hasta el sorpresivo final.

    El personaje de Caldas está muy logrado. Es una especie de Salvo Montalvano gallego. Su ayudante, un rudo policía aragonés, es el contrapeso perfecto al elegante inspector de Vigo, estrechamente relacionado con su padre, una especie de ermitaño que elabora vino.

    Esta es una obra maestra de la novela negra española. Un libro que pone a Domingo Villar en el pedestal de los mejores creadores actuales de thriller de cinco estrellas.

viernes, 13 de marzo de 2020

'La gallera', de Ramón Palomar: la más negra de 2020


Las mejores novelas negras de 2020 y algunas de las peores.


    'La gallera', de Ramón Palomar, es un novelón, de lo mejor que he leído en 2020. Es como si Quentin Tarantino se hiciera literatura y firmase a varias manos con Julián Ibáñez y Carlos Augusto Casas.

    Palomar, tras unos años de silencio, lo ha vuelto a hacer. Ha repetido -y superado- el exitazo de su primera novela, esa salvajada descarnada titulada 'Sesenta kilos'.

    En 'La gallera' descubrimos a los tipos más malos del país, compitiendo por ver quién es el más bestia. Tenemos desde un policía psicópata parecido a Chayanne en busca de venganza. Nos topamos con el Rubio, un narco segundón, casado con una choni recauchutada, que tras la jubilación de su jefe se convierte en el capo de la droga.


    Vemos al clan de los narcobeatos, liderados por Don Niño Jesús, un Chapo Guzmán manco y peligrosísimo. Y a Ventura, el chusquero sargento legionario, metido a jefe de pistoleros y traficantes, entre ellos el sociópata chapero y asesino bestial llamado Gus.

    Luego está el entrenador de gallos de pelea, el malformado Basilio y su novia enana. El menos malo entre los malos.

    Esta epopeya se lee con deleite, se degusta y se sufre por la increíble maldad que reina en sus 477 páginas. Es un golpe inmisericorde en el estómago, un zarpazo en las meninges, un porrazo en nuestras partes.

    Novela negra, negrísima, imprescindible, sin piedad, descarnada, como una carrera entre el clan de la muerte, entre venganzas, traiciones, violencia, mucha coca y psicopatías criminales. Buffff!!! Un subidón de primer nivel en una obra descomunal y con alma.

viernes, 6 de marzo de 2020

'Sakura', de Matilde Asensi: aburrida y predecible

    'Sakura', de Matilde Asensi, es aburrida y predecible. En la línea de las obras de Dan Brown, un grupo heterogéneo de artistas y gente del mundo del arte es contratado por un excéntrico japonés para localizar un cuadro de Van Gogh.

    La aventura en sí, por las catacumbas de París y junto al monte Fuji, no están mal, pero por muchas penurias que pasen siempre salen airosos y eso ya convierte todo el libro en predecible. Pasa como en la serie 'Equipo A': muchas explosiones y poca sangre.

    La verdad es que empieza de manera original, creando una intensa capa de misterio, que se va diluyendo a medida que todas las pistas para seguir el cuadro son descifradas y el cortejo aventurero sale airoso sin apenas rasguño alguno.

    Prescindible o para amantes del best-seller sin mayores pretensiones.

    Nota: Lo dejé en la página 80 aprox.

lunes, 2 de marzo de 2020

'El maestro de las sombras', de Donato Carrisi: decepcionante

    'El maestro de las sombras', de Donato Carrisi, es la más decepcionante novela de la serie protagonizada por el sacerdote Marcus -una especie de 007 del Vaticano- y Sandra, la fotógrafo forense que trabaja mano a mano y de manera oculta con el cura.

    Si bien las anteriores entregas de la saga eran entretenidas, llamativas y absorbentes, esta solo mantiene la tensión hasta la mitad, cuando el libro se convierte en algo totalmente previsible, poco original y escasamente interesante.

    Porque aquí lo único que acaba manteniendo cierto suspenses es conocer al 'maestro de las sombras', demasiado todopoderoso y forzado. El resto es una sucesión de estampas peligrosas de las que en todo momento salen bien parados los protagonistas, como un cúmulo de situaciones demasiado previsibles y nada imaginativas.

    La historia se basa en una orden del Papa León X de 1521 que advertía que si Roma se quedaba un solo día a oscuras, llegaría el juicio final.

    Es un libro prescindible y del montón, salvo por el inicio, bastante poderoso, pero con un desarrollo nada atractivo, mera sucesión de pruebas que siempre son superadas con buena nota. En definitiva, un bestseller cualquiera.