Mostrando entradas con la etiqueta julian ibañez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta julian ibañez. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de enero de 2019

'Canino', de Julián Ibáñez: brutal, entre Manchette y 'El cartero siempre llama dos veces'

    
    'Canino' es un libro más bien breve, pero que se disfruta intensamente. Narra las peripecias de un matón -que a veces parece  atontado o borderline- que sobrevive a situaciones límite aplicando métodos entre picarescos, delincuenciales o surrealistas.

    En cierto modo me ha recordado a algún personaje del genial Jean-Patrick Manchette. Son personas que van por el mundo totalmente libres, adaptándose a lo que encuentran, poniendo en prácticas las más variopintas medidas de subsistencia y moviéndose en todo momento en ambientes macarras.

    En este caso, Bellón, que así se llama el susodicho, recala en un motel de carretera junto a un pueblo-ciudad entre Palencia y Valladolid. Allí, se hará amigo de la propietaria, la rusa. Sin un euro en el bolsillo se buscará la vida de las maneras más inesperadas. 

    Hasta trabajará para el marido de la rusa, un exguardiacivil, inmerso en mundos extraños y turbios.

    Es algo así como 'El cartero siempre llama dos veces' (novelón negro de James M. Cain) trasladado a la meseta castellana. Un mundo decadente poblado por seres turbios. Una historia muy buena y potente. 

    He disfrutado y espero seguir leyendo los otros libros de la serie Bellón surgidos de la gran mente del maestro de la novela negra Julián Ibáñez. 

domingo, 14 de agosto de 2016

'Giley', de Julián Ibáñez: muy intensa

 
    'Giley', de Julián Ibáñez, es una novela negra desasosegante e intensa, muy intensa. En un monólogo interior de largo recorrido, el inspector contra el Juego de Puertollano deberá enfrentarse a una trama de trata de blancas y juego ilegal. 

    Un trabajo complicado si se tiene en cuenta que el policía es propietario de uno de los más importantes garitos de timbas ilegales de Ciudad Real.

    Entre medias aparecerán agentes de la Guardia Civil implicados en redes de prostíbulos, prostitutas liadas con policías y macarras, gitanos dueños de burdeles y señoritos responsables de negocios de extorsión y explotación sexual.

    La verdad es que es una obra diferente, muy aconsejable por lo tétrico de los personajes y el decadente ambiente que se respira en Puertollano. 

    La historia es negra, negrísima, de las que te llegan al corazón y te descolocan. Hay escenas muy duras y violencia a raudales. Ni los buenos son tan buenos ni los malos tan malos.

    Julián Ibáñez radiografía a la perfección las luces y las sombras del ser humano. Te deja un regusto amargo con un final sorprendente y con varias interpretaciones. Es una novela poderosa y potente. Nada es lo que parece.

martes, 8 de abril de 2014

'El baile ha terminado', de Julián Ibáñez: rara, rara, rara...

   
    'El baile ha terminado', de Julián Ibáñez, es una novela policiaca rara, extraña. Si bien exige que se llegue al final para desenmarañar la trama, cuando esto sucede deja un sabor agridulce. No se sabe si todo ha sido una broma o una genialidad del autor.

    La mayor parte de la narración es en primera persona y sucede en la cabeza del inspector del grupo de localización de fugitivos. En muchas de las páginas del libro, este monólogo es prescindible. Además, media obra trata del seguimiento del policía a una joven que, supuestamente, debe encontrarse con su padre, un ex agente de la RDA.
    A ello se añadirán el extraño jefe del inspector, llamado La Voz, dos agentes de la Ertzaintza, los guardias civiles de la Antiterrorista, un empresario extorsionador, un ex militante comunista chileno que apaliza a su mujer ilegal...

    Aunque hay momentos de tensión, es una obra irregular que no acaba de calar. Le falta alma negra. Le sobran páginas que parecen de relleno. Y el final no tiene pies ni cabeza.

    Rara, rara, rara...