La forma de crear novela negra de Miguel Adrover y Abelardo Gil es diferente. No te atrapan por las vísceras sino por el cerebro. Es un estilo policíaco sosegado, inteligente e, incluso, poético.
Si 'Rue Coconut' es toda una aventura entre África y Barcelona; 'La muerte del sicario' es una road movie barcelonesa plagada de patrones de la droga, narcos locales y personajes de medio pelo.
El protagonista de ambos libros es un grupo especial de la Policía, formado para asuntos de extrema gravedad o que requieren de un perfil bajo, de la discreción total.
El GE12, Grupo Especial de Investigación de la Policía Nacional, maniobra en la sombra y se ocupa de los casos más escabrosos, complicados y oscuros.
Sus integrantes tienen vida propia, son de carne y hueso, no son héroes, sangran, sufren y padecen. Podría se cualquier vecino... pero se dedican a la lucha contra el mal, el engaño, las mafias y los altos secretos.
La verdad es que he disfrutado de una narrativa rica, de unas tramas diferentes, de unos personajes casi reales y de un ritmo pausado, como si de una bossa nova de tratara. Muy recomendables ambas novelas policiacas con sabor a delicatesen.
