sábado, 29 de agosto de 2015

'Una investigación filosófica', de Philip Kerr: desasosiego criminal y existencialista

    "La muerte no es un acontecimiento de la vida. No se vive la muerte". Ludwig Wittgenstein.

    "El crimen es vulgar. La lógica excepcional", le explica al doctor Watson. "Es en la lógica y no en el crimen en lo que hay que hacer hincapié".

    La inspectora jefe Jake investiga las muertes con seis disparos en la nuca, con una pistola de aire, de ciudadanos llamados Sócrates, Engels, Shakespeare, Dickens, Russell, Kant, Descartes... Nombres procedentes del Programa Lombroso para controlar a personas potencialmente asesinas: a todas ellas les falta la parte del cerebro que frena la agresividad. Por tanto, son posibles y futuros violentos criminales.

    "Tal como Platón le decía a Dionisio en la novela de Jameson Lang: 'No siempre la verdad es tan agradable de escuchar como el canto de un pájaro, no siempre un descubrimiento es bienvenido en el reino de lo oculto, no siempre la luz es bien acogida por quienes viven entre sombras".

    Entre medias, la inspectora deberá desentrañar otra ola de crímenes. Sus víctimas son varias jóvenes que aparecen terriblemente asesinadas. Por ello, los agentes buscan al que han bautizado como el Asesino del Lápiz de Labios.


    "No hay nada que no pueda ser solucionado mediante en asesinato, el dinero o el suicidio. He matado a un apostólico número de víctimas. Y dispongo de montones de dinero. Con lo cual solo me queda la tercera solución. Ningún problema".

    Se trata de una novela impactante, por la trama y por el juego de valores. La ética, la mortal y la filosofía impregnan casi toda la narración. El bien y el mal, Dios y el Diablo, la vida y la muerte se analizan usando como base las teorías del filosófo Ludwig Wittgenstein, que es también el nombre en clave del sistema Lombroso del asesino en serie.

    "La mayoría de los libros dedicados a descubrir por qué ciertas personas se convierten en asesinos en serie parten de una de estas dos teorías:
    
    El anticuado planteamiento marxista, según el cual en comportamiento de un asesino en serie es producto del materialismo histórico: quien en un primer momento es víctima de la sociedad, se transforma posteriormente en su verdugo. Y después está la más moderna, pero esencialmente nietzcheana, teoría según la cual el asesino en serie tiene un intenso deseo no de rechazar a la sociedad, sino de integrarse en ella; en una sociedad en la que la fama es la piedra de toque del éxito, el asesinato es el camino más corto para lograrla".

    La narrativa negra es poderosa. Los enigmas atrapan al lector. La protagonista absorbe el interés. Los planteamientos filosóficos obligan a reflexionar. El mundo del futuro es frío, cruel y repleto de trampas. La humanidad no cambia a pesar de sus eternos tropiezos.

    "El auténtico monstruo, tal como nos explica Hobbes (y si vamos a eso, Freud) es el propio Hombre..., un bruto salvaje, egoísta y con instintos asesinos. La Sociedad, según Hobbes, existe para que ese hombre pueda dejar en casa se naturaleza de bruto y así le sea posible concentrarse en aspiraciones más adecuadas.

    Pero si el Hombre es en su estado original un ser asocial, destructivo y depredador, cuando aspira a superar este estado, ¿se acerca a Dios o se aleja de Él?"


Philip Kerr, un genio de la literatura negra

    Philip Kerr se muestra como algo más que un escritor de novela negra. Es un genio, un creador con una vasta cultura y un amplio conocimiento filosófico del mundo y de sus gentes. Es un libro que, además de atrapar al lector, enseña. Didáctico y tétrico a la vez.

    "La vida es, como puede verse, realmente enigmática. La vida no es la negación de la muerte, al igual que la muerte no es la afirmación de la vida. Y, sin embargo, solo la muerte puede confirmar que ha habido vida tal y como nosotros la entendemos. La muerte no es lo contrario de nada. Es, simplemente, la muerte, y punto. Según Schopenhauer, el estado de no-existencia es de hecho la condición más natural del ser humano, dado que nos pasamos billones de milenios así y que la vida es poco más que una antinatural interrupción en el devenir de esos milenios".

    Una gozada de lectura, aunque cuesta entrar en la trama. Es un libro de crímenes atípico, diferente. Su carga filosófica debe asimilarse, entenderse ese mundo del futuro que se refleja y así se disfruta al máximo. Te obliga a pensar y plantearte muchas de las preguntas que el ser humano se hace a sí mismo desde el origen de los tiempos. Una casi obra maestra.