'Trece horas' de Deon Meyer es un gustazo. Es de esos libros que se devoran en días. Que enganchan y no te dejan. Tienes que estar a diario imbuido en su acción: trepidante y sangrienta, acorde a la brutalidad de la vida en Sudáfrica.
Sorprendido e impactado por 'Sombras del pasado' donde aparece por primera vez -en mi vida- el inspector Benny Griessel, exalcohólico, torturado por su vida entre botellas, con unos hijos rebeldes y una mujer infiel. Uno de los antihéroes tan alabados en la novela negra actual y en la clásica.
En esta ocasión dos tramas solapadas y cargadas de frenesí entrechocan en la castigada por el crimen Ciudad del Cabo. Policías negros, mestizos, blancos, afrikáners, zulúes, shosas, etc., colisionan entre sí en busca de los asesinos de una estudiante estadounidense.
Entre medias se habla de la cultura mixta de este país rico y pobre a la vez, torturado y exuberante, culto y cerrado, un marco de ensueño para una trama negra, negrísima.
Muy recomendable. Vibrante relato. Gran historia. Una obra policiaca sucia y oscura, a la vez que brillante y absorbente. Vale la pena.
Mis autores preferidos de novela negra y policiaca, acompañados de sus criaturas, los detectives e investigadores más escépticos y duros a la vez tiernos.
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viernes, 1 de agosto de 2014
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