jueves, 19 de mayo de 2016

'Soles negros', de Ignacio del Valle: magnífica tetralogía del capitán Arturo Andrade

     
    Arturo Andrade ya es capitán. Acaba de regresar de Berlín, tras defenderla integrado en la Legión Azul, y como miembro de la inteligencia militar debe investigar el asesinato de una niña en un poblacho de Cáceres, en 1947.

    Esta es la cuarta aventura en la que Ignacio del Valle da vida a Arturo Andrade, exmiliciano rojo, reciclado para el régimen desde su participación en el cerco de Leningrado dentro de la División Azul

    Allí esmeró sus dotes de investigador mientras caían soldados españoles extrañamente asesinados. Fue en la fenomenal 'Silencio en la nieve' (originalmente 'El tiempo de los emperadores extraños'). 

    La tercera obra de Andrade es la genial 'Los demonios de Berlín'. En El País Semanal se puede seguir cada semana, como si de un folletín se tratara, una nueva aventura del inspector militar: 'Los días sin ayer'. En este caso, en 1946, en el Berlín liberado por los aliados. Muy buena y adictiva historia.


    En este caso, en 'Soles negros', al autor, que escribe de manera magistral, haciendo un estudio en profundidad de la psicología de sus personajes, se refleja la miseria de la posguerra en España. 

    En medio de un calor atroz y unas tierras extremeñas resecas y paupérrimas, los ya débiles maquis dan sus últimos coletazos y las delaciones están al orden del día.

    Andrade, y su compañero, el exdivisionario Manolete -personaje enorme-, deberán molestar a las altas instancias y a los terratenientes para descubrir el motivo de que una niña de 10 años aparezca semi-enterrada en la dehesa. La trata y abuso de huérfanas de padres rojos podría ser la causa.

Miseria, dolor y traición

    A partir de ahí, nos encontramos al más escéptico y desilusionado Arturo Andrade, asediado por sus múltiples demonios, pero obcecado por hacer cumplir la justicia, caiga quien caiga.

    Genial novela negra. Perfecta recreación de un país y unas gentes devastadas tras una guerra sanguinaria, fraticida y sin cuartel. Dura y sin concesiones. Andrade es una de las mejores creaciones de la novela negra española. Ignacio del Valle es un completo y verdadero maestro.