domingo, 20 de noviembre de 2016

'Pinches jipis', de Jordi Soler: divertida y original

      
    'Pinches jipis', de Jordi Soler es una obra breve, ligera y divertida, se lee con gusto y una sempiterna sonrisa en los labios.

    Es una novela breve trufada de personajes estrambóticos que se hacen simpáticos a ojos del lector, desde la secretaria, flaca, fea y poco agradable del protagonista, el comandante Emiliano Conejero, hasta su hijo tarambana (Macabeo), pasando por su ayudante, un policía brutote (La Vacota), y acabando con el tirano dueño de la radio (Tito Brito) al que se le mueren (asesinados) amigos y trabajadores.


     Conejero, institución entre la policía de DF,  es amante del whisky y de las mujeres, no en vano siempre tira de petaca (nalguera) en el escenario del crimen que alterna con chorretones de coñac para reventar el café en su despacho.

    Va tras el escurridizo asesino de las medias azules. Dos de sus víctimas encienden el odio del propietario de una emisora de radio que arremete contra los agentes y el Gobierno de la nación por inútiles.

    El singular Conejero deberá atrapar al escurridizo criminal que se toma el lujo de anunciar con notas dejadas en el lugar del crimen próximas muertes.

Bon Jovi, malo; Jethro Tull, triunfo

    Una delicia de libro que se lee en una tarde. No es una obra maestra, pero deja un sabor de boca entre dulce y agradable. Para pasar un rato divertido con personajes entre 'frikis' y de novela negra clásica.

    PD: Desternillantes momentos cuando el policía embarca en su carraca (un destartalado Galaxy) y busca en la guantera al azar un casete. Cuando le toca escuchar a Bon Jovi es señal de que la jornada será de pena. Jethro Tull, en  cambio, augura un día perfecto.