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sábado, 10 de junio de 2017

'A grandes males', de Pérez Gellida: la más floja de la trilogía

    
    'A grandes males', la última de la trilogía 'Refranes, canciones y rastros de sangre' es la más floja. No la he acabado y eso que César Pérez Gellida es uno de los mejores escritores españoles de la actualidad de novela negra, policíaca y/o thriller.

    Hasta casi el final la novela es tan potente como las dos que la preceden: 'Sarna con gusto' y 'Cuchillo de palo', en las que el inspector Ramiro Sancho, el comisario Ólafur Olafson y la bipolar Erika Lopategui combaten a la secretísima y poderosísima Hermandad de los Hombres Puros, una especie de Club Bilderberg en macarra.


    En esta ocasión, la mayor parte de la acción transcurre en Argentina donde se nos muestra la zona del glaciar Perito Moreno, el edificio Barolo (misterioso y masón), y la zona de chabolas Villa 31.

    Hay acción y misterio a kilos. Pero, al final, la conclusión sobre la hermandad es un tanto larga, pesada y poco convincente. La novela es potente y está muy bien estructurada, pero finaliza como una escopeta de feria. Tanto Dante para tan flojo final, sobra.

    Sin embargo, esta segunda trilogía de Pérez Gellida es de sobresaliente, imprescindible para los amantes de la novela negra y del misterio.

viernes, 10 de junio de 2016

'Sarna con gusto', de César Pérez Gellida: se lee del tirón

       
    Complicado para un autor superarse tras su debut con una trilogía imprescindible para los amantes de la novela negra. 'Dies irae', 'Memento mori' y 'Consummatum est' ya forman parte de la leyenda del género, en castellano, y de la novela negra europea con más calidad.

    Y llega 'Sarna con gusto', con idéntico estilo -aún más oscuro, quizás- y el mismo personaje principal: el inspector pelirrojo Ramiro Sancho (lo podría interpretar, perfectamente, un barbudo Damian Lewis), de la Comisaría de Delicias, en Valladolid. Un ser atormentado, no mucho más que su compañero de fatigas pasadas y de las nuevas: el autodestructivo exinspector islandés Ólafur Olafsson.

    Tras el polémico y sangriento final de 'Consummatum est', Sancho es apartado del servicio, aunque regresa con nuevos bríos tras cumplir la preceptiva sanción.

    Y se da de bruces con el secuestro de la quinceañera hija de un concejal y nieta de un poderoso empresario de Helios. Un sicario mexicano y un etarra están detrás del delito. Y su objetivo no es solo el dinero... Detrás de todo el dramático montaje hay algo mucho más profundo y misterioso. 

    A partir de aquí se inicia una caza en la que no siempre gana el perseguidor.

    Por si fuera poco, Sancho, Olafson y Erika Lopategui, otra de sus compañeras de aventuras pasadas, se verán envueltos en una conspiración con una especie de Club Bildeberg, mezclado con los Templarios y la mafia. 

    La investigación se quedará a medias a al espera del próximo libro de este genio de la acción, de lo negro y de los desasosegante que se llama Pérez Gellida.

    Si este fuera su primer libro diría que es de excelente, pero es difícil superar la saga anterior. Esta obra es de notable más que alto. Una historia de gran calidad y que se lee del tirón. 
    Con golpes de efecto y una impresionante crítica al ser humano. Aunque el regusto que deja es de cierta esperanza.

    PD: Muy bueno en cameo del propio autor al estilo de los que hacía Alfred Hitchcock en sus películas.

sábado, 4 de octubre de 2014

'Consummatum est', de César Pérez Gellida: la menos absorbente de la mejor trilogía española de novela negra

    'Consummatum est' cierra la tremenda trilogía de novela negra española escrita por César Pérez Gellida. Un monumento a la literatura de acción, vísceras, música, poesía y crímenes en serie. El inicio es brutal, como en el resto de la saga.

    Y el cierre, siendo inesperado, alcanza el nivel de perspectivas deseadas en 'Memento mori'. Sin embargo, la tercera pieza del puzzle de policías, asesinos y criminales contra la humanidad, que se persiguen por toda Europa, no alcanza la magnificencia de las dos primeras partes de la saga, de este el 'Millennium' hispano.

    Ólafur Ofalsson, el comisario islandés, con un oscuro pasado policial en los años de plomo de Irlanda del Norte, es una de las alegrías de este libro. Genio y figura, junto al seco y cabezón inspector castellano Ramiro Sancho.

    Vale la pena leer el final de la historia de asesinatos en serie iniciada -y concluida- en Valladolid y desarrollada a través de Praga, Belgrado, Islandia, Londres, San Petersburgo, Alemania, Holanda, Eslovenia, País Vasco...

    La tensión es permanente, el desenlace no se adivina en ningún momento, los personajes son espectaculares (con una carga psicológica similar a los de Patricia Highsmith) y los crímenes del narcisista asesino en serie, un ejemplo de los más salvajes de la historia.

    En definitiva, una gozada absoluta. Un orgasmo novelístico. Un puntazo cultural. Un placer infinito. Gracias, César.