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sábado, 10 de junio de 2017

'A grandes males', de Pérez Gellida: la más floja de la trilogía

    
    'A grandes males', la última de la trilogía 'Refranes, canciones y rastros de sangre' es la más floja. No la he acabado y eso que César Pérez Gellida es uno de los mejores escritores españoles de la actualidad de novela negra, policíaca y/o thriller.

    Hasta casi el final la novela es tan potente como las dos que la preceden: 'Sarna con gusto' y 'Cuchillo de palo', en las que el inspector Ramiro Sancho, el comisario Ólafur Olafson y la bipolar Erika Lopategui combaten a la secretísima y poderosísima Hermandad de los Hombres Puros, una especie de Club Bilderberg en macarra.


    En esta ocasión, la mayor parte de la acción transcurre en Argentina donde se nos muestra la zona del glaciar Perito Moreno, el edificio Barolo (misterioso y masón), y la zona de chabolas Villa 31.

    Hay acción y misterio a kilos. Pero, al final, la conclusión sobre la hermandad es un tanto larga, pesada y poco convincente. La novela es potente y está muy bien estructurada, pero finaliza como una escopeta de feria. Tanto Dante para tan flojo final, sobra.

    Sin embargo, esta segunda trilogía de Pérez Gellida es de sobresaliente, imprescindible para los amantes de la novela negra y del misterio.

jueves, 29 de diciembre de 2016

'Cuchillo de palo', de César Pérez Gellida: bestial

    
    Esta es una pedazo de novela negra. Una trama perfecta en la que se dan cita crímenes, espías, drogas, policías, teorías de la conspiración, prostitución y los todopoderosos miembros de la Congregación de los Hombres Puros.

    Una novela con fuerza, ritmo y muchos golpes de efecto. Una historia con tintes negros, negrísimos, sobre las andanzas de un perdido inspector Ramiro Sancho a través de burdeles de Vigo, trata de blancas en Nigeria y misiones suicidas en Budapest.


    Seguido de cerca por ese grupo eterogéneo de simpáticos perdedores integrados por la bipolar Erika Lopategui, el alcohólico y bigotudo inspector islandés Ólafur Olafsson y el arcángel exterminador Uriel.

    En esta segunda entrega de la segunda trilogía de Pérez Gellida, titulada 'Refranes, canciones y rastros de sangre II', hay de todo y cada vez más bueno. Es adictivo el mundo creado por el autor vallisoletano. Está perfectamente escrito y los personajes cuentan con una personalidad y profundidad admirables.

    Qué gozada contar con este escritor, dueño de un mundo propio, especial y turbio, rico en acción, oscuridad, intrigas y repleto de maldad. 

    El objetivo secundario de la búsqueda, el Cartapacio de Minos, sigue en pie. Gozad de la filosofía en forma de refranes del austero, pelirrojo, flaco y bebedor Ramiro Sancho, un personaje de seis estrellas.

    PD: La primera trilogía de Pérez Gellida, titulada 'Versos, canciones y trocitos de carne', integrada por Memento mori, Dies irae y Consummatum est, también es imprescindible.

lunes, 13 de junio de 2016

La mejor novela negra para el verano 2016

    -'Los muertos viajan deprisa'. La cuarta entrega de la serie negra protagonizada por la inspectora Valentina Negro y el criminólogo Javier Sanjuán, promete. El primer capítulo ya es de vicio. Con la típica narración dura y sin concesiones. Parecía que ya se habían inventado todas las maneras de morir... y no, aún las hay crueles, cruelísimas.

    'Martyrium', la segunda de la serie, ya es una obra casi perfecta. Por el dinamismo, los diferentes personajes y espacios de acción, el ritmo. Unas joyas de la literatura policíaca y negra española que en nada tienen que envidiar a las mejores obras europeas.
    
    'Donde los escorpiones'. La novena aventura de los guardias civiles Bevilacqua (Vila) y Chamorro los llevará desde la Cañada Real de Madrid hasta Afganistán para investigar un asesinato en la base española de Herat.
  
    Lorenzo Silva es uno de los autores más sólidos y reputados dentro del panorama actual de la novela negra y policíaca española. Su fortaleza: es un narrador experto, sus tramas están muy bien construidas, y la dupla Vila-Chamorro funciona a la perfección.



    -'Sarna con gusto'. La cuarta novela protagonizada por el inspector Ramiro Sancho es una gozada de novela negra, muy intensa. La más negra de César Pérez Gellida, creador de la genial trilogía del American Psycho Vallisoletano.

    Una gran apuesta para los amantes de la acción y la trama policíaca repleta de tensión, drama y personajes atormentados. La subtrama del libro, en la que deben investigar la Hermandad de los Hombres Puros, es otra de las delicias de este pedazo de libro.


    -Con 'No nos dejan ser niños', Pere Cervantes alumbró una novela muy potente, cargada de poderío. Una casi obra maestra. 'La mirada de Chapman', recién publicada, promete más de lo mismo, o aún mejor.

    Se trata de la segunda aventura protagonizada por dos policías nacionales que rompen todos los moldes: Roberto Rial y María Médem. Un acierto total. Y una Menorca salvaje a partir de los crímenes de Ciutadella.



    -'Una bala para Riley'. Ha sido mi descubrimiento del año. Aunque no sea como él, me ha recordado a las espeluznantes tramas de Élmer Mendoza. Marto Pariente ha ideado una novela negra, negrísima, tal vez del nivel de las primeras de Juan Madrid o Andreu Martín.

    Es un libro sin concesiones de malos malísimos que, en el fondo, no son más que perdedores.

    Está cargada de violencia y escenas duras. Como la vida misma. Recuerda a los clásicos del género.

viernes, 10 de junio de 2016

'Sarna con gusto', de César Pérez Gellida: se lee del tirón

       
    Complicado para un autor superarse tras su debut con una trilogía imprescindible para los amantes de la novela negra. 'Dies irae', 'Memento mori' y 'Consummatum est' ya forman parte de la leyenda del género, en castellano, y de la novela negra europea con más calidad.

    Y llega 'Sarna con gusto', con idéntico estilo -aún más oscuro, quizás- y el mismo personaje principal: el inspector pelirrojo Ramiro Sancho (lo podría interpretar, perfectamente, un barbudo Damian Lewis), de la Comisaría de Delicias, en Valladolid. Un ser atormentado, no mucho más que su compañero de fatigas pasadas y de las nuevas: el autodestructivo exinspector islandés Ólafur Olafsson.

    Tras el polémico y sangriento final de 'Consummatum est', Sancho es apartado del servicio, aunque regresa con nuevos bríos tras cumplir la preceptiva sanción.

    Y se da de bruces con el secuestro de la quinceañera hija de un concejal y nieta de un poderoso empresario de Helios. Un sicario mexicano y un etarra están detrás del delito. Y su objetivo no es solo el dinero... Detrás de todo el dramático montaje hay algo mucho más profundo y misterioso. 

    A partir de aquí se inicia una caza en la que no siempre gana el perseguidor.

    Por si fuera poco, Sancho, Olafson y Erika Lopategui, otra de sus compañeras de aventuras pasadas, se verán envueltos en una conspiración con una especie de Club Bildeberg, mezclado con los Templarios y la mafia. 

    La investigación se quedará a medias a al espera del próximo libro de este genio de la acción, de lo negro y de los desasosegante que se llama Pérez Gellida.

    Si este fuera su primer libro diría que es de excelente, pero es difícil superar la saga anterior. Esta obra es de notable más que alto. Una historia de gran calidad y que se lee del tirón. 
    Con golpes de efecto y una impresionante crítica al ser humano. Aunque el regusto que deja es de cierta esperanza.

    PD: Muy bueno en cameo del propio autor al estilo de los que hacía Alfred Hitchcock en sus películas.