Mostrando entradas con la etiqueta guardia civil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta guardia civil. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de noviembre de 2014

'Los cuerpos extraños', octava entrega de los guardias Chamorro y Bevilacqua, de Lorenzo Silva: flojita

 
    Me encanta Lorenzo Silva. Creo que es uno de los mejores escritores en lengua española. Y la saga de los guardias civiles Chamorro y Bevilacqua me apasiona... pero... la última entrega 'Los cuerpos extraños' es muy flojita, sin alma, sin fuerza, sin poder...

    Esta novela, la octava de la serie policial, se lee con el piloto automático, sin sentir ni padecer. Al final, como si nada. Ni un poso. Tal vez el único y grato recuerdo que deja su lectura sea comparar la trama ficticia del libro (?) con la reciente Operación Púnica contra la corrupción entre políticos y constructores. Es exactamente lo mismo, sin crimen ni costa de por medio.

    La filosofía del brigada Bevilacqua patina, la sargento Chamorro pierde peso y realidad, y los personajes secundarios carecen de interés salvo Karen Ortí, la alcaldesa asesinada. O la jueza con la que se acuesta Rubén. Pero poco más. La incógnita por desvelar a través de la investigación carece de sustancia o interés. 

    En cambio, la primera de la serie de estos esforzados servidores de la ley, siempre en consonancia con su divisa 'Serenos en el peligro', fue 'El lejano país de los estanques', una pedazo de novela negra potente, poderosa e inquietante.

    Igual de negra y oscura es la anterior entrega de las investigaciones de la pareja de guardias, 'La marca del meridiano', muy recomendable.

    Espero que Silva no se haya quedado sin ideas ni gasolina. Esta saga es demasiado grande como para finalizar, aunque, lamentablemente, todo acaba.

viernes, 27 de septiembre de 2013

'La mar no sempre tapa', de Sebastià Bennasar: collonuda novel-la policíaca


    
    La veritat és que aquesta obra detectivesca d'en Sebastià Bennasar m'ha enlluernat i sorprès positivament. Mai hagués suposat que el meu poble, Sa Colònia de Sant Jordi, pogués ésser focus d'un brutal assassinat, investigat a mitges entre Jaume Pou, tinent de la Guàrdia Civil de Manacor, i Andreu Julià, periodista de successos d'un diari en català.

    El llibre, 'La mar no sempre tapa', Premi Vila de Lloseta 2011, es llegeix d'una tacada, mentre deixa el cervell aixafat amb un caramull de dades, informacions, filosofia, intriga i llocs meravellosos d'una Illa encara més encisadora.

    No deixa d'estar present l'humor que desnivella la presió d'una investigació sobre una professora universitària brutalment assassinada a la mar després de rebre 17 ganivetades. Potser havia esbrinat l'autor d'un crim queva tenir lloc 60 anys enrera a la plaça de Sóller.

    També és d'agraïr l'afegit cultural i històric que fa l'autor de la Mallorca dels anys 50, poc abans del boom turístic dels bojos 60 quan, per exemple, va viure a El Terreno, Sóller i Pollença un dels millors escriptors de novel-la negra de tots els temps: Chester Himes.

    Precisament, Himes col-laborava el 1954 a una revista de culte i monoritària, editada per Robert Creeley a Banyalbufar, i on también hi participaven Allen Gingsberg, Robert Graves i Ernest Hemingway.

    Com llavors li va dir a Graves la protectora d'en Picasso a París, Gertrude Stein -veïna de la Plaça Gomila durant la II Guerra Mundial-: "Vés a Mallorca, si és que pots resistir el paradís".

    P. S: S'agraeix que l'autor opti per incloure-hi informació d'interés de l'Illa per als lector com és: Cas Patró a Portocolom 'on es menja un dels millos arrossos negres de Mallorca' o del Restaurant Orient -al poble del mateix nom situat a la Serra de Tramuntana, Patrimoni de la Humanitat- on cada mes va amb els seus amic a dinar cabrit (la porcella que cuinen no té res a envejar a la que fan al famossíssim Casa Cándido de Segòvia).

sábado, 7 de septiembre de 2013

'La Comisaría Norte', de José Luis Romero: muy buena y muy bien escrita

   
Notable alto para 'La Comisaría Norte', de José Luis Romero, una novela policíaca con crímenes, malos malotes, agentes chiflados, CIA, Don Manuel Fraga y mucha filosofía en su interior.

    Es un gustazo leer esta obra ideada como un engranaje casi perfecto plagado de acción, personajes interesantes, momentos de gran clímax y una Barcelona macarra y decadente ubicada en Nou Barris con Torre Baró y Horta como principales escenarios.

    Solo flojea en las excesivas desconexiones del personaje principal, el subcomisario Sebastián Orozco que, como un moderno abuelo cebolleta, se lanza a narrar fábulas históricas, muy educativas pero algo farragosas, en medio de una trama repleta de intriga y suspense.

    También es pesada la descripción del autor del acceso de los protagonistas -Gaspar, el expoli barbero; la hierática inspectora Marta Prados; el guardia de puertas comepipas y tomasol conocido como 'Julio Iglesias', los agentes 'Pedorretas', 'MacGuay'...- al subterráneo de la comisaría para localizar un sarcófago con bombas nucleares.

    Divertida es la referencia a 'Apocalipsis now', que ha visto Orozco más de 20 veces en vídeo, y al sucísimo bar de Paco el brasas, mucho más mugroso que el peor váter de Escocia reflejado en la magnífica 'Trainspotting'. 

    Otra de las secuencias literarias llenas de genialidad transcurre en la Plaza de Sant Jaume cuando un grupo de vecinos hastiados por todo se manifiesta y el subcomisario los lleva al huerto usando unas originales y rocambolescas tretas más propias de una película de Bardem o incluso del esperpéntico mundo de los hermanos Ozores. 

    Lo mejor: La originalidad, la perfecta estructura, los personajes, la trama, el fondo filosófico, los repasos de frases célebres en latín...

    Lo peor: La obra va de más a menos. Excesiva descripción de hechos poco importantes como es el descenso al subsuelo que se podría haber resuelto con la mitad de páginas...