Mostrando entradas con la etiqueta Carlos Augusto casas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carlos Augusto casas. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de julio de 2024

'La ley del padre', de Carlos Augusto Casas: el salvajismo viste de Gucci y Brioni

En este novelón no cabe un h de p más. La maldad en estado puro se pasea a sus anchas. Tanto da que sea El Enterrador, un juguete roto de la tele; o su jefe máximo, el maléfico Arturo Gómez-Arjona, un poderoso Berlusconi español; o su primogénito, Todo Sentado, postrado en la silla de ruedas tras matar en una accidente a varias personas...

Carlos Augusto Casas lo vuelva a hacer. Nos lleva de descenso a los infiernos, en una novela tan potente como su obra maestra, 'No hay junglas adonde regresar'.

La ley del padre es la que marca que los hijos deben tomar el poder de este matándolo o derribándolo o apartándolo. La familia Gómez-Arjona, pese a estar podridos de dinero, son un clan oscuro y maligno. El pequeño es un gay confabulador, la mayor es una influencer sin escrúpulos y la pequeña, una psicópata en el cuerpo de una princesa... y el abuelo, bufff, ese es un fauno con alma de sátiro.

El intento de apartar del poder a Arturo, el padre, llevará a este a encargar a El Enterrador, quien fuera un Piqueras de la tele, la investigación de quién, entre sus vástagos, quiere cepillárselo. El Enterrador, el tipo con más mala suerte del planeta y que esconde un terrible secreto en su alma de perro.

Por si fuera poco, los socios de Arturo se alían con otro mandamás para apartarlo de esta especie de Mediaset española.

Vaya pedazo de novela que ha construido Carlos Augusto Casas. Lo tiene todo. Muerte, sangre, odio, alcohol, drogas, sexo, traiciones y salvajismo... eso sí, siempre practicados desde los más impolutos despechos por gentes que visten las ropas más caras y manejan el poder absoluto a su más caprichoso antojo.... ¡¡Imprescindible!! ¡Tremenda! ¡Terrorífica!  

viernes, 24 de mayo de 2024

'Agente de la Continental' entrevistó a Carlos Augusto Casas, autor de 'Ya no quedan junglas adonde regresar'

'Agente de la Continental', programa de novela negra, policíaca y thriller de 'Radio Intercontinental', entrevistó a Carlos Augusto Casas, autor de la premiadísima 'Ya no hay junglas adonde regresar' y de las aplaudidas por crítica y público 'El ministerio de la verdad' y 'La ley del padre'.

También ha recibido reseñas más que positivas, por parte de escritores destacados, 'Leones en invierno' que saldrá a la venta a principios de junio de 2024. Firmará en la Feria del Libro de Madrid el 2 y 12 de junio de 2024.

'Ya no quedan junglas adonde regresar' acaba de ser llevada al cine. Se estrenará en 2025. El protagonista es Ron Perlman (Hellboy, Hijos de la anarquía y El nombre de la rosa) a quien acompañan Megan Montaner, Hovik Keuchkerian, Karra Elejalde, Rubén Ochandiano, Daniel Grao y Unax Ugalde, entre otros.

La entrevista fue el viernes, 24 de mayo de 2024, a las 16 horas, en el 95.4 FM si nos siguen desde Madrid o en radiointercontinental.net si lo hacen desde más allá de las fronteras madrileñas.

martes, 12 de febrero de 2019

Las mejores novelas negras y policíacas para el invierno 2018/2019


    'Habana Skyline', de Vladimir Hernández. La segunda entrega de la Trilogía Noir de Cuba es una gozada. Ya fue un descubrimiento la magistral primera parte, 'Habana Réquiem'. En esta ocasión la trama sigue por sus derroteros negrísimos y con personajes siempre al borde del precipicio. Toma fuerza el tremendo teniente de la PNR Eduardo 'Eddy' Serrat, rodeado de sangre, muerte, corrupción, drogas y traición.


    'El sol verde', de Kent Anderson. Ha sido el descubrimiento del año. Es una novela diferente, con una gran carga literaria y una profunda base filosófica. Las andanzas del solitario patrullero Hanson, por las calles de Oakland en 1983, mezclan acción con magia. Este veterano del Vietnam deja los libros para reingresar en el cuerpo con 38 años y se las verá con los capos de la mafia, los negros traficantes y sus propios jefes. Un libro bello, duro y sin concesiones.


    'Ya no quedan junglas adonde regresar', de Carlos Augusto Casas. Aunque no es una novela publicad este año, es para mí, la mejor que he leído en mucho tiempo. Aúna la brutalidad con la que asesinamos aquí -recuerda a los cuadros negros de Goya- con el humor negro de España. Además, la trama es muy original. Como si Justino, Asesino de la Tercera Edad, se reencarnara en una versión patria de Carlito Brigante. Es un libro espectacular, brutal y salvaje. Uno de los imprescindibles, sin duda. Una joya.


    'Los niños desaparecidos', de Patricia Gibney. Un thriller oscuro ambientado en Irlanda, en la que un asesino misterioso está acabando con la vida de adultos que, de niños, fueron acogidos en un tétrico internado. Es una poderosa novela, protagonizada por una detective especial, Lottie Parker, bebedora sin límites y traumatizada por su pasado. Miedo y bajas pasiones dominan este libro repleto de suciedad, sangre y malas personas.


    'El asesinato de Laura Olivo', de Jorge Eduardo Banavides, es otro de los libros del año. Una noticia alegre y una novela inesperada que transcurre entre los barrios de Usera y Lavapiés. Dura y con personajes sin escrúpulos, mantiene un tono de amor romántico entre dos personas procedentes de sendos mundos diferentes. Dentro de su descreimiento y escepticismo, enciende una llama en nombre de la esperanza. El personaje principal, 'Colorado' Larrazábal, exagente en Lima, da para una serie.   

martes, 23 de octubre de 2018

'Ya no quedan junglas adonde regresar', de Carlos Augusto Casas: sublime, lo mejor del año

            "-Alguien se ha pasado con el ketchup. -El subinspector Puertas contemplaba el interior del vehículo con cara de asco. Dentro, el cadáver del abogado Antonio Díaz-Pallarés marcaba el epicentro de la explosión de sangre. Las moscas danzaban a su alrededor.
        -No me lo tengas en cuenta, no me gustaría que me abrieran expediente por este comentario, inspectora.
        -¿Crees en la justicia divina, el karma o cómo lo quieras llamar? -dijo la inspectora.
        -No, a la vida le encantan los hijos de puta. No hay más que abrir el periódico para darse cuenta. A pesar de excepciones como esta.
        -Pero es hermoso, ¿no te parece? Un acto de justicia pura.
        -Sí, pero para hacer justicia hay que mancharse".

      'Ya no quedan junglas adonde regresar', de Carlos Augusto Casas, es brutal, sublime, total, bestial, lo mejor que je leído este año. No tiene nada que ver con el resto de novelas negras, salvo en su auténtica negritud. 

      "-Es usted una hija de puta.
        -No se puede ser honesta sin crearme enemigos. Yo soy una hija de puta y tú un vago. Por eso nos han puesto juntos. Porque nadie nos traga.
        -Lo mío se puede corregir, lo suyo es de nacimiento.
        -Solo has hecho una pregunta ahí arriba y era una gilipollez. ¿Por qué me has invitado, si no me soportas?
        -Socialmente está mal visto beber solo. Si te tomas diez copas sin compañía eres un alcohólico. Si te tomas cuarenta con amigos eres un tipo divertido.
        -¿Así que lo has hecho para no sentir que eres un borracho?
        -No se confunda. Hace tiempo que tengo muy claro qué soy. ¿Y usted, inspectora¿ ¿Lo sabe ya? ¿Se lo repito?"

    Una de la grandeza de este novelón son los diálogos en línea con la novela negra más clásica. Otra de las maravillas son sus personajes: desde la pareja de asesinos a sueldo medio terroríficos medio payasos, hasta su jefe Jabba the Hutt castizo, pasando por el jubilado 'el Mazas', las prostitutas, El Tigre y el protagonista principal, un jubilado de 74 años, que se convierte en una especie de sublime Charles Bronson de Montera.

      "-Intolerancia a la leche, Wilskapollas, rumanoides. Estoy cansada de ese lenguaje de machos. Todo ese rollo de maderos haciéndose los duros delante de un cadáver. Personalmente no me afecta. Simplemente me agota tanto hombrecito soltando testosterona por la boca, como si eso fuera parte del trabajo. La verdad es que me importan una mierda sis comentarios vejatorios y sexistas. Pero a sus superiores, no. Ya lo verán. El tiempo me ha enseñado que solo siendo una hija de puta se logra cambiar las cosas".

    A mitad de la novela se produce una de las mejores escenas que he leído en mucho tiempo. Brutalidad absoluta en el centro de Madrid. En un bar a plena luz del día. Empieza con la pregunta: ¿Harry el Sucio, Pulp Fiction o Grupo Salvaje?

    En esta historia de anti-héroes hay mucho de amor, crítica social y reivindicación de la persona que lucha hasta el final por una buena causa. Todo ello entre un maremágnum de detritus humano y bajeza moral. Sin embargo, la lucecita débil al final se transforma en la más formidable de las fuerzas.

    En definitiva, una novela poderosa, potente y repleta de escenas memorables. Con unos personajes inolvidables y una acción intensa dominada por la venganza y la esperanza. Una lección de vida y mil emociones a experimentar.