Tiene de todo. Atmósfera cargada, personajes de vuelta de todo, secretismo, legionarios sangrientos, ambientes exóticos... y una trama con trasfondo histórico sujeta a un misterio que nos atrapa hasta el final.
'El síndrome E' de Franck Thilliez es una obra maestra. Su arquitectura narrativa y sus tramas y subtramas son perfectas. La acción es trepidante y el terror y ambiente negro del libro son absorbentes.
Regresa al ataque el duro -a la vez que tierno- comisario Franck Sharko, originario del norte de Francia, más concretamente de Lille, a investigar la aparición en el margen de un río de cinco cadáveres sin dientes ni manos.
'Shark', además, sufre un tipo de esquizofrenia paranoide que, en vez de dificultarle su trabajo, se lo facilita. Sigue en su línea de avezado policía alérgico a las normas que ya nos deleitó en 'El ángel rojo'.
Una investigación que, por casualidades de la vida, le empareja con una agente de lo más normal, aunque con grandes dotes policiales, llamada Lucie Henebelle.
En la línea de las películas americanas sobre asesinos en serie
Buscan a dos asesinos, uno que rebana cabezas para extraer ojos y cerebro, y otro que rapta, tortura y descuartiza a las víctimas. Dos crueles criminales que van tras un misterioso cortometraje, rodado en 1954 en Canadá, y que provoca la muerte de quienes lo visionan.
El final es inexplicable e inesperado. Una puerta a la oscuridad que anuncia nuevas novelas de la saga Sharko-Henebelle.
Mis autores preferidos de novela negra y policiaca, acompañados de sus criaturas, los detectives e investigadores más escépticos y duros a la vez tiernos.
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martes, 29 de diciembre de 2015
lunes, 7 de diciembre de 2015
'El ángel rojo', de Franck Thilliez: diferente e interesante, entre 'Seven' y 'Saw'
'El ángel rojo', la primera novela de Franck Thilliez, es un libro interesante, diferente y que se lee con fruición.
Aunque en determinados pasajes adolece de explicaciones excesivas o innecesarias, en su conjunto en una obra que impacta y que toca la fibra de los amantes del género. Tiene fuerza. Tiene poderío.
Hay momentos que recuerdan a 'Seven', otros a 'El silencio de los corderos' e incluso a 'Saw', aunque en una categoría diferente y ciertamente original.
El atormentado investigador de la policía judicial Franck Sharko debe seguir la pista de un asesino sin rostro que mata recreándose en el dolor y la tortura, grabando en dvd sus horrendos crímenes-suplicio para mayor deleite de ricos y potentados que adquieren estas 'snuff movies'.
Toda la narración está teñida de una fina capa de oscuridad, horror y aspectos sobrenaturales. La decadencia y los espacios sórdidos son otras de las piezas a tener en cuenta.
Es un libro duro, cargado de suspense e, incluso, terror, que nos obliga a bucear en lo peor del ser humano. Se disfruta. Original y diferente propuesta llegada de los principales competidores de la novela negra escandinava: los galos negros.
Aunque en determinados pasajes adolece de explicaciones excesivas o innecesarias, en su conjunto en una obra que impacta y que toca la fibra de los amantes del género. Tiene fuerza. Tiene poderío.
Hay momentos que recuerdan a 'Seven', otros a 'El silencio de los corderos' e incluso a 'Saw', aunque en una categoría diferente y ciertamente original.
El atormentado investigador de la policía judicial Franck Sharko debe seguir la pista de un asesino sin rostro que mata recreándose en el dolor y la tortura, grabando en dvd sus horrendos crímenes-suplicio para mayor deleite de ricos y potentados que adquieren estas 'snuff movies'.
Toda la narración está teñida de una fina capa de oscuridad, horror y aspectos sobrenaturales. La decadencia y los espacios sórdidos son otras de las piezas a tener en cuenta.
Es un libro duro, cargado de suspense e, incluso, terror, que nos obliga a bucear en lo peor del ser humano. Se disfruta. Original y diferente propuesta llegada de los principales competidores de la novela negra escandinava: los galos negros.
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