- 'Lágrimas en la lluvia' y 'El peso del corazón', de Rosa Montero. Es el mejor libro que surge de la mágica, mítica y genial película 'Blade runner' de Ridley Scott. Mezcla trama negra con ambiente futurista. Un Madrid de 2019 es escenario de asesinatos salvajes, represión feroz y decadencia social. Allí, la investigadora privada Bruna Husky, un replicante de combate en la línea de Rutger Hauer, deberá enfrentarse a los más poderosos criminales. Amor, desesperanza, ilusión y truculencia se dan la mano. Delicias en forma de androides y humanos crueles.
- 'El secreto de Vesalio', de Jordi Llobregat. Es un descubrimiento. Una obra con un comienzo muy inquietante y un final muy de Mary Shelley. Es una narración total. Reúne terror, libro histórico y novela negra. Ambientada en una época más que oscura, la Barcelona de 1888, es absorbente y poderosa. Engancha de lo tétrica, decadente y original que es. Desde las primeras líneas se lee y deleita con fruición, incluso ansiedad... Una novela que se devora. Muy buena. Un novelón negro y policíaco de cinco estrellas.
- 'Cuatro días de enero', de Jordi Sierra i Fabra. Es una novela poderosa, bella, sensible y dura. Ambientada en la posguerra española y con un exinspector republicano como investigador a la sombra de protagonista, llega al tuétano. Poesía, amor y crímenes bestiales se dan la mano en una de las varias novelas que componen la saga del inspector Miquel Mascarell. Un policía sensible, perseguido por los franquistas, que jamás tira la toalla ni abandona a quien necesita su ayuda en unos años grises, decadentes y traicioneros. Es un libro que toca el alma y se queda en la mente del lector. Tramas muy originales y trabajadas para mayor deleite del loco por lo negro.
- 'El enviado del Rey' y 'El galeón de Manila', de Manuel Lozano Leyva. Muy bien escritas, recreando a la perfección la ciudad de Sevilla y Manila en 1750, durante el reinado de Carlos III, son dos obras imprescindibles dentro del género especial de novela negra e histórica. Las intrigas que se plantean en un principio mantienen un suspense oclusivo hasta el final. Los personajes principales, como el enviado del rey y del marqués de la Ensenada, Álvaro de Soler y el capitán Dávila -una especie de Alatriste- bordan toda la historia. Lozano Leyva es un escritor genial que cuida los detalles al mínimo. Un disfrute total.
- 'No nos dejan ser niños', de Pere Cervantes. Una de las mejores novelas negras que he leído este año. Y eso que las hay muy buenas y de gran calidad. Sin embargo, la manera de narrar de este policía es muy amena, ágil y está cuidadísima. Los personajes no son planos, destacan por su carga psicológica y porque son imperfectos, dudan, sufren y pelean a diario. La historia también está muy bien elaborada. No es hueca y mantiene el suspense hasta el final. Los asesinatos son originales por todo los que los rodea. El ambiente de Menorca se refleja en toda la trama. Ciudatella brilla enormemente. Uno de los títulos que hay que leer sí o sí.
Mis autores preferidos de novela negra y policiaca, acompañados de sus criaturas, los detectives e investigadores más escépticos y duros a la vez tiernos.
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miércoles, 9 de diciembre de 2015
La novela negra y policíaca que hay que leer esta Navidad 2015
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Novela Negra y Policiaca y las Mejores Series y Películas
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20:39
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lunes, 16 de noviembre de 2015
'El galeón de Manila', de Lozano Leyva: aventuras y novela negra en un nuevo caso de Álvaro de Soler
Lo que más sorprende de Lozano Leyva es su capacidad para convertir el cóctel aventuras, historia, mar, exotismo y novela negra en un excelente libro que no se puede parar de leer.
Aventuras con acción en el Pacífico, en una travesía del mítico galeón de Manila, rodeado de peligros en forma de piratas asiáticos conchabados con filibusteros holandeses, mientras en el barco español se dan cita militares, curas, comerciantes, viudas, marineros fanfarrones, presidiarios y asesinos.
La ambientación de mediados del siglo XVIII es perfecta. La descripción de Manila, en 1754, bajo la tutela del gobernador Francisco José de Ovando, marqués de Ovando, es deliciosa, así como el funcionamiento de la línea regular del 'galeón de Manila' con un viaje de ida y vuelta al año entre la capital filipina y Acapulco, que daba para hacer rico a más de uno.
En este caso, el barco es San Venancio, viejo y decrépito, en cuyo seno empieza a ser asesinados los principales jefes marinos y militares. Eso deberá investigar el comisionado real Álvaro de Soler junto al capitán Dávila, un émulo de Alatriste.
Además, deberán hacer frente a la persecución de una flotilla de piratas chams, apoyados por holandeses, que viajan en rápidos juncos.
El agotado imperio
Muy interesante es conocer cómo la Corona española tenía abandonados y casi olvidados a los 40 soldados y su jefe que protegían las islas Marianas, en cuya capital, Guam, se detienen los protagonistas.
Al igual que es genial la detallista y veraz descripción que Lozano Leyna realiza de la vida en un galeón de hace más de 250 años. Lo más parecido a sufrir un presidio en medio del mar. Una aventura dura, de resistencia, privaciones, juego, aburrimiento, enfermedades, aguante y paciencia, aunque se tratara de un barco de línea regular (la travesía duraba tres meses). Una aventura total entre Filipinas y Nueva España.
Aventuras con acción en el Pacífico, en una travesía del mítico galeón de Manila, rodeado de peligros en forma de piratas asiáticos conchabados con filibusteros holandeses, mientras en el barco español se dan cita militares, curas, comerciantes, viudas, marineros fanfarrones, presidiarios y asesinos.
La ambientación de mediados del siglo XVIII es perfecta. La descripción de Manila, en 1754, bajo la tutela del gobernador Francisco José de Ovando, marqués de Ovando, es deliciosa, así como el funcionamiento de la línea regular del 'galeón de Manila' con un viaje de ida y vuelta al año entre la capital filipina y Acapulco, que daba para hacer rico a más de uno.
En este caso, el barco es San Venancio, viejo y decrépito, en cuyo seno empieza a ser asesinados los principales jefes marinos y militares. Eso deberá investigar el comisionado real Álvaro de Soler junto al capitán Dávila, un émulo de Alatriste.
Además, deberán hacer frente a la persecución de una flotilla de piratas chams, apoyados por holandeses, que viajan en rápidos juncos.
El agotado imperio
Muy interesante es conocer cómo la Corona española tenía abandonados y casi olvidados a los 40 soldados y su jefe que protegían las islas Marianas, en cuya capital, Guam, se detienen los protagonistas.
Al igual que es genial la detallista y veraz descripción que Lozano Leyna realiza de la vida en un galeón de hace más de 250 años. Lo más parecido a sufrir un presidio en medio del mar. Una aventura dura, de resistencia, privaciones, juego, aburrimiento, enfermedades, aguante y paciencia, aunque se tratara de un barco de línea regular (la travesía duraba tres meses). Una aventura total entre Filipinas y Nueva España.
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