sábado, 7 de septiembre de 2013

'La Comisaría Norte', de José Luis Romero: muy buena y muy bien escrita

   
Notable alto para 'La Comisaría Norte', de José Luis Romero, una novela policíaca con crímenes, malos malotes, agentes chiflados, CIA, Don Manuel Fraga y mucha filosofía en su interior.

    Es un gustazo leer esta obra ideada como un engranaje casi perfecto plagado de acción, personajes interesantes, momentos de gran clímax y una Barcelona macarra y decadente ubicada en Nou Barris con Torre Baró y Horta como principales escenarios.

    Solo flojea en las excesivas desconexiones del personaje principal, el subcomisario Sebastián Orozco que, como un moderno abuelo cebolleta, se lanza a narrar fábulas históricas, muy educativas pero algo farragosas, en medio de una trama repleta de intriga y suspense.

    También es pesada la descripción del autor del acceso de los protagonistas -Gaspar, el expoli barbero; la hierática inspectora Marta Prados; el guardia de puertas comepipas y tomasol conocido como 'Julio Iglesias', los agentes 'Pedorretas', 'MacGuay'...- al subterráneo de la comisaría para localizar un sarcófago con bombas nucleares.

    Divertida es la referencia a 'Apocalipsis now', que ha visto Orozco más de 20 veces en vídeo, y al sucísimo bar de Paco el brasas, mucho más mugroso que el peor váter de Escocia reflejado en la magnífica 'Trainspotting'. 

    Otra de las secuencias literarias llenas de genialidad transcurre en la Plaza de Sant Jaume cuando un grupo de vecinos hastiados por todo se manifiesta y el subcomisario los lleva al huerto usando unas originales y rocambolescas tretas más propias de una película de Bardem o incluso del esperpéntico mundo de los hermanos Ozores. 

    Lo mejor: La originalidad, la perfecta estructura, los personajes, la trama, el fondo filosófico, los repasos de frases célebres en latín...

    Lo peor: La obra va de más a menos. Excesiva descripción de hechos poco importantes como es el descenso al subsuelo que se podría haber resuelto con la mitad de páginas...