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miércoles, 31 de julio de 2019

La mejor novela negra para el verano 2019


    'Muerte contrarreloj', de Jorge Zepeda Patterson. La prosa del mexicano es de la mejor de la literatura actual. En esta ocasión se atreve con la novela negra policíaca. Traza una historia original y repleta de microhistorias potentísimas. Es un narrador de primera fila. Mezcla a la perfección thriller y deporte. Un corredor, exmilitar franco-colombiano, deberá investigar extraños accidentes ocurridos en el pelotón del Tour 2016. Apasionante y brillante libro. De lo mejor de 2019.


    'El enigma Dickens', de Mariano F. Urresti. Forma parte de uno de los galardones literarios españoles más desconocidos, pero con un grado de calidad a la altura del Premio Nadal o del Dashiell Hammet. Fue Premio Jaén de Novela. Es capaz de unir en una historia la novela histórica, la de fantasmas, terror y el género negro. Es especialista en crear climas cargados de tensión y enigma. Personajes de primer nivel y una trama de alto suspense. El gran Charles Dickens y las bilocaciones son sus principales armas.


    'Piojo', de Esteban Marino. Para mí ha sido una revelación pues se trata de un novelón autoeditado. Trata sobre un hampón de Madrid, el Piojo, hecho a sí mismo. Del tráfico de drogas a las especulaciones inmobiliarias de la mano de políticos corruptos. Es una versión cañí de 'El precio del poder' (Scarface). Une historias quinquis con la novela más descarnada al estilo de Juan Madrid o Julián Ibáñez. Bestial por su dureza. El final es de traca, de la buena.


    'El baile de los penitentes', de Francisco Bescós. Esta no es una novela de este año, pero sí es de las de mayor calidad escritas en nuestro país. Y la culpa la tiene ese narrador estratosférico llamado Bescós. Sitúa una trama negra negrísima en la España interior, más concretamente en La Rioja. Allí domina el propietario de burdeles, un protagonista que deberá mediar entre asesinatos de menores y la labor implacable de una peculiar teniente de la Guardia Civil.


    'Els àngels em miren' de Marc Pastor. Espero que este novelón se traduzca al castellano porque es una obra imprescindible. Pastor es experto en cócteles perfectos de novela negra con crímenes rituales (al estilo de 'Seven') con historias repletas de hechos sobrenaturales. Sus libros son una batallas brutal y sin concesiones entre el bien y el mal. Aquí los policías investigan muertes salvajes de jóvenes estudiantes. Un poco como la genial 'El Alienista'.


    'La melodía de la oscuridad', de Daniel Fopiani, es dinamita pura. Su potente crítica social se ve complementada por una historia dura, salvaje y sin concesiones. Esto va de perdedores. Y de un psicópata que imita los Doce Trabajos de Hércules en plenas calles de Cádiz. Hay mucho de 'Saw' y 'Seven' en este libro escrito sin concesiones, que deja vislumbrar una pequeña rendija de luz, aunque débil y lejana. ¡Un auténtico puñetazo en las entrañas!!.

viernes, 26 de abril de 2019

'El baile de los penitentes', de Francisco Bescós: una delicia

    'El baile de los penitentes', de Francisco Bescós, es una delicia. Aúna un western rural con unos personajes dignos de la mejor novela negra. El ambiente tranquilo y costumbrista de Calahorra se transforma por momentos en un drama policíaco de elevada calidad.

    Este es un libro de crímenes diferente. Con un novel literario superior y una trama enriquecida por unas subtramas de órdago. La teniente Utrera, alias 'La Grande', y el mafioso local, Fernando Rosas, dan colorido a esta historia en la que se investiga el asesinato de una niña con un arma de la I Guerra Mundial.

Negra negrísima y muy original

    Alrededor del cuerpo principal de la novela, negra negrísima, discurre la extrañísima historia del misterioso médico del pueblo, del pijo de Madrid que busca ayuda entre los capos riojanos, los clanes gitanos de la droga y el pobre padre sin blanca que no puede mandar a sus hijas a la Universidad y trazará un peligroso plan para lograrlo.

    Todo ello sumido en el ambiente de las procesiones de pueblo y en el llamativo juego de los Borregos, en el que las gentes del lugar se juegan miles de euros en una extraña mesa de billar.

    La verdad es que me gustó más la segunda novela de la saga, 'El porqué del color rojo', aunque esta no desmerece nada la maestría negra de Bescós, magnífico autor y creador de escenarios originales, repletos de misterio y vida propios.

martes, 27 de noviembre de 2018

'El porqué del color rojo', de Francisco Bescós: una novela negra imprescindible

    "-¿Has probado alguna vez el muesli, niño? -La Grande, que vuelve a tratarle de tú y a llamarle 'niño', pues es lo que hace cuando quiere martirizarlo.
      
        -No, mi teniente.

        -Pues no lo hagas. Es una puta mierda, el muesli. Es como si vaciases el contenido del triturador de papel en un bol y te lo comieses con leche. Con leche desnatada, por supuesto, que es agua teñida de blanco. Pues eso es el puto muesli. Intentan darle algo de sabor añadiendo pasas, lo cual sería una buena idea si no fuera porque no encuentras más que una mierda de pasa en cada quinientos kilos de cereal. Muesli. Es muy saludable para el cuepo. Y, para el alma. ni te cuento".

    'El porqué del color rojo' es un novelón. A la trabajada trama negra, negrísima, se le unen unos personajes atractivos y con gran carga emotiva, una narración literariamente perfecta y una acción poderosa.

    "Materia prima. Sencillez. Así somos aquí. No tenemos complejos, como los vascos, toda su vida tan preocupados por dejar de ser españoles que acaban por convertirse en franceses. Aquí, en La Rioja, somos honestos. Y eso nos convierte en perdedores naturales".

    A todo ello se le añade un humor socarrón, políticamente incorrecto y tocado de mala leche. El personaje del párroco que ayuda a los inmigrantes en la vendimia es de premio. Y sus intervenciones son de órdago. Viva el padre Borobia!

    "-Es la estación más bonita de todas -comenta el padre Juan Borobia-. Es el milagro de la química, cojones. La naturaleza empeñada en emborracharnos, para que dejemos de dominar nuestras conductas y seamos menos civilizados durante unas horas. El vino, con sus millones de putos matices, con el refinamiento, con sus enólogos y sus ingenieros y sus catadores... 

      ¿No es paradójico que algo tan civilizado sirva para ser menos civilizados cuando bebemos? Pues no, no lo es, no es paradójico. Lo más civilizado de este mundo es renunciar un rato a la civilización, porque el aburrimiento es propio de la civilización: el hombre de aburre. Se aburre y al aburrimiento hay que ponerle freno. El vino sirve para eso, hostias, para escapar de nosotros mismos"

    En el libro, ambientado en Calahorra en época de recogida de la uva, se dan cita tratantes albaneses, ilegales de Rumanía, terratenientes, radicales islámicos, terroristas de ETA y la Guardia Civil.

Divertido, duro y potente

    "-Yo llevo veinte muertos. Pero no asesinatos. Yo no asesino. Yo ejecuto. Para ejecutar hace falta valor y una causa, porque de una ejecución uno no saca ningún bien. Para asesinar solo hace falta ser ambicioso".

    A la Benemérita pertenece 'La Grande', la teniente jefe del cuartel, anteriormente destinada al País Vasco, y casada con otro de los personajes llamativos, Bernard. La teniente Lucía lleva el peso de la historia. Es más que corpulenta, tiene muy mala leche y salidas de tono de campeonato.

    Con un grupo pequeño de guardias civiles deberá investigar el asesinato de un bracero en pleno campo de vides. Ahí se mezclarán todas una serie de subtramas a cual más jugosas. 'El truchas', juez de la zona; y 'El rosarios', el forense, son otros de los agentes, junto al sargento Campos, Suárez, Marquina, Artero y Ramírez.

    Un pedazo de libro. Divertido, duro, potente, poderoso... engancha desde el primer momento.