sábado, 4 de marzo de 2017

'El silencio del pantano', de Juanjo Braulio: no está mal

    
    'Dejó escrito Javier Pradera en uno de sus libros que los socialistas aprendieron dos cosas durante los años 80: que la Guardia Civil no era tan mala y que se podía ganar dinero con la política'.

    Que la califiquen de "novela negra del año" en 2015 crea muchas expectativas. La verdad es que es una obra interesante, que se deja leer, y de la que vas pasando página tras página esperando el desenlace de las subtramas.

    Sobre la hipocresía de los políticos: "Trajes impecables, coches impecables, rodeados de asesores, guardaespaldas, asistentes, subordinados, jefes de prensa y secretarias (...) Grandes defensores de la escuela pública que llevan a sus hijos a carísimos colegios privados; fanáticos adalides del transporte público con chóferes".

    Sin embargo, se me hizo larga y la dejé en la página 246. Sobre todo, la historia del brigada gay -a pesar de sus puntazos con el subteniente facha- que en la trama paralela investiga el cruel asesinato de un exconseller.

    "Le escupió a la cara que los hombres se piensan que a las mujeres les asusta la sangre, las tripas, el vómito o la mierda. Y no es así. Les gritó que son ellos los que se acojonan cuando se rompe una de las cañerías que hacer funcionar a la gente. Las mujeres no se asustan, le dijo, LO que les jode es que algún hijo de puta haya roto lo que tanto ha costado hacer,. Y, por eso, las mujeres lloran."

    Muy interesante es la durísima crítica que el autor hace a la corrupción valenciana sometiéndola a un paralelismo con los descarnados libros de Blasco Ibáñez 'Cañas y barro' y 'La barraca'

    También llama la atención la crítica despiadada a la ciudad de Valencia, construida sobre unas marismas desecadas que emiten humos subterráneos que afectan negativamente al cerebro de sus moradores.

    "Ella es poderosa, sí, porque es cruel, despiadada y violenta. Y porque se alió con la banda más cruel, despiadada y violenta de todas: la gente 'bien' de Valencia. Los de toda la vida."

    Si bien es cierto que el libro entretiene y en ciertos aspectos atrapa, parece que lo que sucede se hace cada vez más pesado y menos interesante, como si las escenas se fueran deslavazando sin saber a dónde nos conducen.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Lorenzo Silva: "Es mucho más reaccionario un concursante de Gran Hermano que la Guardia Civil"

    Entrevista de abril de 2001 a Lorenzo Silva durante la presentación, en Fuenlabrada, de 'El alquimista impaciente' (Premio Nadal 2000), segunda novela protagonizada por el sargento Bevilacqua y la cabo Chamorro. La primera de la serie, 'El lejano país de los estanques' (1998, Premio Ojo Crítico), es una delicia. 

(Para ver la imagen en grande: Pinchar sobre la foto, pulsar botón derecho del ratón y seleccionar 'Abrir imagen en una pestaña nueva').

    La entrevista fue publicada en los periódicos 'Mercado' del Grupo Segundamano (ahora se denomina Vibbo). Estas publicaciones, que alcanzaban los 62.000 ejemplares de tirada en Fuenlabrada, 65.000 en Móstoles, 48.000 en Alcorcón y 56.000 en Leganés, fueron cerrados por Anuntis-Segundamano en verano de 2008, echando a la calle a 800 personas de toda España.

viernes, 24 de febrero de 2017

'Puerto escondido', de María Oruña: muy recomendable

        "Aquel era un lugar lleno de encanto, de esos en que las viejas piedras y las casas parecen guardar todavía secretos de siglos pasados, de la esencia de otras personas, de otra forma de vivir. Y, todo ello, a pesar de las numerosas tiendecitas que ahora salpicaban antiguas casas señoriales para vender souvenirs que a veces rozaban el absurdo y gastronomía empaquetada que no siempre encajaba con la realmente originaria de aquella tierra. Algunas decenas de vehículos se alejaban, sin embargo, del centro del pueblo, para dirigirse a las inmediatas Cuevas de Altamira, de las que solo podrían ver una réplica hecha de cartón piedra. El mundo era un lugar extraño, lleno de modas extravagantes".

    'Puerto escondido', de María Oruña, es un muy buen libro. Muy recomendable para los amantes de la novela negra y policíaca. Ambientado en un espacio bello y trágico a la vez: la zona de Cantabria que se mueve entre Santillana del Mar, Ubiarco, Suances, Hinojedo y Torrelavega.

    "La mente femenina es un laberinto enrevesado que puede superar, cien veces y sin esfuerzo, a la malicia masculina. ¿Sabes qué puede volver fría y despiadada a una mujer?

    La ambición." 


    El enigma es saber quién y por qué dejó un bebé recién nacido emparedado en la casa que ha heredado Oliver Gordon. A partir de este descubrimiento se irán sucediendo asesinatos en las cercanías de Suances de personas relacionadas con los republicanos y los maquis de la posguerra civil.

    La teniente Valentina y el sargento Riveiro de la Guardia Civil dirigirán una investigación con varios sospechosos y una historia antigua donde el mal se convierte en persona y los crímenes son obra del veneno del tejo. 

    Indianos regresados como ricachones y sirvientas pobres, pero ambiciosas, junto a misteriosas monjas clarisas completarán este rompecabezas sin solución hasta las páginas finales.   

    Una historia que atrapa y mantiene la tensión hasta la conclusión. Un secreto guardado durante 70 años que acaba desvelándose y provocando misteriosas muertes. Tiene su aquel.

sábado, 11 de febrero de 2017

'Venus privada', de Giorgio Scerbanenco: negrísima crítica social

    'Venus privada', de Giorgio Scerbanenco, es una obra que se sale de los cánones de la novela negra clásica, aunque mantiene un puro aroma cercano a Manchette, Izzo y McIlvanney.

    "Somos demasiado sensibles, es decir, estamos divididos ridículamente en dos categorías diferenciadas: los que son como una piedra y los sensibles. Hay quien con una azada en la mano provoca una masacre en su propia familia, mujer, madre e hijos, luego en la cárcel, con tranquilidad, pide que le suscriban a la Settimana Enismistica para hacer crucigramas. Y hay quien, en cambio, lo tienen que ingresar porque ha dejado la ventana abierta, su gatito ha trepado al aféizar y se ha caído desde el quinto piso: piensa que él ha matado al gato y se vuelve loco". 

    Empieza como una novela normal, en la que un potentado encarga a un exdoctor Duca Lamberti que acaba de salir de la cárcel la recuperación de su hijo alcohólico.

    "Su padre de vez en cuando le hablada de su trabajo, y alguna vez le había dicho, contándole sus días en Sicilia con la Mafia, que el único sistema que con los años le había parecido eficaz, con los delincuentes y con los honestos, con los buenos y con los malos, era el puñetazo en la cara".

    A partir de ahí se sucederá una trama que escarba en el motivo de porque un joven rico y agraciado lleva un año bebiendo como un cosaco. Aparece el suicidio de una chica que no será tal y ambos, con la ayuda de un comisario chusco y una licenciada en filología, investigarán el asunto por los bajos fondos de una calurosa y elegante ciudad de Milán.

    Es una historia con fuerza y alma. Escrita en un muy particular estilo que en ocasiones confunde al lector. Cuenta con profundidad y un misterio que ansiamos desentrañar. 

    Una trama con sentimiento y toques policíacos intensos. No deja indiferente esta investigación peligrosa de tres aficionados en busca de una verdad tétrica y dolorosa. Unos locos perdedores que se enfrentan al imperio del crimen.

sábado, 4 de febrero de 2017

'Fatal', de J. -P. Manchette: más floja que 'Cuerpo a tierra' y 'Balada de la costa oeste'

     "En España conocimos a J. -P. Manchette en 1975 con 'La lunática en el castillo', traducción de 'O dingos ó chateaux', publicada en Francia en el 72. Lo que más me fascinó de aquella novela, de aquel autor recién descubierto, con tan fuerte personalidad, fue su desparpajo a la hora de matar personajes. Su crueldad".

    Palabra del grandísimo Andreu Martín en el prólogo de esta novela, escrita en el 78 y editada en España en 1987 por Ediciones B.

     'Fatal', de J. -P. Manchette es la que menos me convence. Porque aquí se desarrolla el desenfreno mayúsculo a partir de una locura total. El personaje principal sorprende por su crueldad, pero también porque está fuera de sí, y eso que apenas lo deja entrever. Es un sicario muy especial, diferente, raro y que se escapa a los cánones de la hortodoxia más real.

    El final es lo mejor de la obra que se desarrolla en una localidad gris, triste y aburrida. Esas ciudades medias sin interés, poblada por personajes extravagantes, egoístas y enfermizos.

      "Era un tipo normal. Seis Ricard al día. Me daba achuchones. Normal. Yo no sentía nada".

    'Fatal' no me ha llenado como 'Cuerpo a tierra' y 'Balada de la costa oeste', pero mantiene el sello de Manchette, con lo que hará las delicias de sus seguidores. No me convence porque deja de lado la locura controlada que sí se entiende y se pasa a veces al lado del absurdo. pero todo son gustos.

    Eso sí, sangre hay a raudales, y venganza y sufrimiento. Y crítica social, dura y descarnada. Pura dinamita.

    Así acaba: "Mujeres voluptuosas y filósofas, a vosotras me dirijo".

martes, 31 de enero de 2017

'Cuerpo a tierra', otra cachondada genial de J.P. Manchette

    J.P. Manchette ese genio. En 'Cuerpo a tierra' regresa con otra cachondada. Pese a su lacerante y surrealista humor, a partes iguales -o más bien estrambótico- mantiene la brutalidad de la historia, repleta de crímenes a cuál más salvaje.

    El protagonista, Martin Terrier, alias Christian, es un asesino a sueldo que intenta dejarlo y no se lo permiten. A partir de ahí, las muertes más sangrientas y las aventuras más disparatadas se sucederán.

    El libro es una delicia, un desfase y una incesante sucesión de escenas llenas de interés, risas, salvajismo y personajes desquiciados.

    Nunca ocurre lo que esperamos que suceda, y lo que pasa es como el bofetón de un mal amigo. Se trata de un mundo inseguro y cambiante, dominado por seres sin sentimiento que no cesan de beber coñac del bueno. Sexo y muerte se dan la mano en numerosos momentos. La genialidad de Manchette no tiene límites.

    El cierre es de traca. Una sucesión de irrealidades y momentos tragicómicos. El momento perfecto para disfrutar de una novela negra diferente. Algo así como Carlos Salem y Eduardo Mendoza pasados de revoluciones.

sábado, 28 de enero de 2017

'El cazador de la oscuridad', de Donato Carrisi: excelente

        
    Pequeña joya de la novela criminal. Absorbente desde el principio. Sorprendente durante todo su desarrollo. Inquietante hasta el final. Muy buena. Más que eso. 'El cazador de la oscuridad', de Donato Carrisi, es excelente.

    Geniales los investigadores Marcus (una especie de 007 del Vaticano, aunque sin armas ni vesania) y Sandra (la fotógrafa forense metida a inspectora en la sombra). Una pareja que se complementa a la perfección.

    La trama y las subtramas atrapan al lector desde el principio. Lo que más se agradece es la narración directa y sin florituras. Ni descripciones pesadas ni innecesario barroquismo.

    El asesino en serie es de los más logrados en este tremendo mundo de la novela negra. Las fuerzas de la oscuridad combaten a muerte a las de la luz. Lo sobrenatural también aporta lo suyo en esta pedazo de obra.
    
    Inquietante y más que recomendada. Para disfrutar desde el principio al final. Los giros son inesperados. Los héroes no lo son en su totalidad. 

    ¿Es necesario el mal para que el bien obtenga victorias pírricas?

lunes, 16 de enero de 2017

La mejor novela negra y policíaca 2016-2017

    -'Falcó', de Arturo Pérez-Reverte. El genial escritor de Cartagena se atreve con la novela negra en la España más cainita.

    Tras las obras maestras que son la saga del capitán Alatriste y libros como 'El asedio', 'El maestro de esgrima' o 'Un día de cólera' llega la historia de un mortífero agente del Servicio Nacional de Información y Operaciones (SNIO), Lorenzo Falcó, al que el Almirante encarga las más complicadas misiones en noviembre de 1936. 

    La maestría de Pérez-Reverte da forma a una trama ágil, cargada de fuerza e intensidad. Se lee de cabo a rabo en unos días para dejarnos sin aliento. Los personajes tienen el sello único, y de calidad, de este perfecto contador de historias.


    -'Un hermoso lugar para morir', de Malla Nunn. Este es un libro imprescindible para los amantes de la novela negra más oscura, dura y crítica. Sucede en la Sudáfrica del reciente apartheid en 1952. 
   
    Un oficial 'inglés' debe investigar en el corazón de la tierra 'afrikaner' (racistas y orgullosos descendientes de holandeses) el asesinato de un comisario blanco. 

    Ambiente cargado y tensión al límite en una historia excelentemente escrita. El oficial Emmanuel Cooper, hijo de inglés y mujer afrikaner, se las verá con los servicios secretos y una sociedad cerrada, clasista y llena de odio. 5 estrellas.


    -'Cuchillo de palo', de César Pérez Gellida. Pérez Gellida tal vez sea uno de los mejores autores de novela negra de la actualidad. 

    Sin con la trilogía 'Versos, canciones y trocitos de carne' dio forma a tres obras maestra del género, con su segunda trilogía 'Refranes, canciones y rastros de carne' se supera a sí mismo. 

    Después de la taquicárdica y misteriosa primera novela de esta segunda saga 'Sarna con gusto', con la segunda 'Cuchillo de palo' da una vuelta de tuerca a la historia épica protagonizada por el atormentado y cascarrabias policía nacional de Valladolid Ramiro Sancho.


    -'El jardín de cartón', de Santiago Álvarez. En esta obra hay de todo, desde unos personajes desquiciados y como salidos de una película de Bogart, hasta ladrilleros poderosos y corruptos que campan a sus anchas por Valencia, pasando por un detective privado, Mejías, que es como un Don Quijote apaleado. 

    Mucha acción, humor y sarcasmo en esta aventura que transcurre en plenas fallas. El cine negro tiene su peso en una obra que recuerda a los mejores libros de Eduardo Mendoza y Carlos Salem

    Nada de lo que ocurre es lo que parece en este relato de perdedores y mascletás.


   -'El peso del alma', de José María Espinar Mesa-Moleses una obra maestra. Reúne lo más clásico de la novela negra con toques de Juan Madrid, Andreu Martín, e, incluso, Eduardo Mendoza. Es soberbia. No en vano fue galardonada con uno de los galardones más prestigiosos del país: XX Premio Getafe Negro 2016.

    "El ser humano rechaza a sus congéneres y desconfía de manera radical de sus semejantes. Por abrumadora mayoría evolutiva solo piensa en sí como individuo. La solidaridad y la tolerancia tienen cimientos de escarcha.  Somos un castillo de fósforos". 

    Es novela negra, pero también es poesía y filosofía en estado puro. Magnífica historia de un escéptico excomisario metido a detective privado, gañán, extravagante, descreído y castigador, a la vez que sentimental, duro, leal y justiciero. Un crápula simpático.

miércoles, 4 de enero de 2017

'El jardín de cartón', de Santiago Álvarez: una gozada

        
    Divertidísima, diferente, con escenas dotadas de la acción más desenfrenada y el humor más surrealista, una obra que se disfruta y goza al mismo tiempo, con una subhistoria entre triste, romántica y trágica.

    "Reconozco que simpatizo con usted -dijo en cuanto pudo-: con todo lo que posee, se dedica a buscar un whisky bicentenario. Si yo poseyera la décima parte de su dinero construiría una máquina para devolver a Bogart a la vida".

    Solo un pero: algunas situaciones en las que me pierdo -no sé quién habla y quién escucha- y algunos momentos en los que lo que se describe apenas interesa. Como si hubiera más paja de la necesaria.


    Bebedor, perdedor, cáustico y caótico Mejías

    "El detective se incorporó en su cama con la frente empapada en sudor. Inmediatamente se arrepintió de haberlo hecho. La cabeza dolía como golpes en un gimnasio de supervillanos. Aún estaba vestido, y sus ropas apestaban a alcohol. Escuchó un maullido ronco sobre su regazo. La gatita se giraba frotando su lomo en el cuerpo de Mejías.

    -Zero, voy a darte un consejo. Jamás compitas con alguien que sea mejor bebedor que tú."

    El protagonista, Vicente Mejías, el negativo de Bogart en 'El halcón maltés', es excelente, un perdedor repleto de rencor, mala leche y borracheras con un punto de ridículo y torpeza. Genial.

    Su ayudante es el Sancho Panza ideal, una mosquita muerta, con aspecto de marimacho, criada en las huertas del interior, con más carácter del que se le presupone. Es la encantadora y magnética Berta, estudiante de periodismo y mujer para todo en el destartalado despacho del inspector Mejías.

    "La tía María le había dicho en muchas ocasiones que debía esforzarse en el camino de la rectitud y la honestidad, no porque se tratara del comportamiento correcto, sino porque la pequeña Berta era un desastre para fingir o para engañar a un tercero. 'Nunca hará carrera como ladrona de panderetas', solía decirle, y tenía razón".

    Los personajes secundarios gozan de un protagonismo más que perfecto. El gitano Manuel y su hijo, Pablito, son el no va más, claves en la escena de desenlace del libro, una de las mejores que he leído en mucho tiempo.

    "Pronto se extendió la fama de un whisky extraordinario y aquellas botella inundaron Perthshire, de aldea en aldea. Hay quien dice que el caldo de Auchnagie de aquellos años confería extrañas cualidades a quien lo bebía: el don de la clarividencia, la fuerza de tres hombres, el orgullo de una reza.

    -La típica borrachera, vamos -interrumpió el detective." 

    Jordi, el periodista trepa, que engatusa a Berta, también me ha conquistado, como la dentista-heroína Eva y su novio, el antirico Adán. La familia de falleros es espectacular.

    Esta novela es una gozada total por la mezcla de misterio, crítica social, reminiscencias de los clásicos de la novela y cine negro (Bogart, Bacall, Edward G. Robinson, James Cagney...), por la doble investigación (la búsqueda de un whisky valenciano legendario del 1800 y quién sabotea la falla del magnate Lloret) y por decenas de detalles magníficos.

    "Los grandes héroes de antaño no necesitaban ser altos ni apolíneos: James Cagney, Edward G. Robinson, Kirk Douglas y el mismísimo Bogie eran paladines discretos, con su fuerza grabada a fuego en el pecho".

    Creo que es una voz más que propia, dotada de una riqueza brutal, con ecos de Carlos Salem y Eduardo Mendoza

    Ahora, a por el primer libro de la saga 'La ciudad de la memoria'. Excelso Santiago Álvarez.

lunes, 2 de enero de 2017

'La señora de la mafia', de Juan Martorell: pierde gas

    'La señora de la mafia', de Juan Martorell, es un libro que empieza con fuerza, pero poco a poco se va desinflando, como un globo de aire vacuo.

    Hay diálogos, sobre todo, entre la protagonista y el jefe de la mafia que son infantiles y poco creíbles.

    Pese a ello, la primera mitad de la obra es interesante. Queremos saber en qué quedará la venganza de la primera jefa mafiosa de una familia de Nueva York.

    Lo peor: los tópicos en la vida de esta especie de 'Cenicienta' del siglo XX.

    Lo mejor: es una novela para pasar el rato, entretenida, pero no es una obra 100% de novela negra.

jueves, 29 de diciembre de 2016

'Cuchillo de palo', de César Pérez Gellida: bestial

    
    Esta es una pedazo de novela negra. Una trama perfecta en la que se dan cita crímenes, espías, drogas, policías, teorías de la conspiración, prostitución y los todopoderosos miembros de la Congregación de los Hombres Puros.

    Una novela con fuerza, ritmo y muchos golpes de efecto. Una historia con tintes negros, negrísimos, sobre las andanzas de un perdido inspector Ramiro Sancho a través de burdeles de Vigo, trata de blancas en Nigeria y misiones suicidas en Budapest.


    Seguido de cerca por ese grupo eterogéneo de simpáticos perdedores integrados por la bipolar Erika Lopategui, el alcohólico y bigotudo inspector islandés Ólafur Olafsson y el arcángel exterminador Uriel.

    En esta segunda entrega de la segunda trilogía de Pérez Gellida, titulada 'Refranes, canciones y rastros de sangre II', hay de todo y cada vez más bueno. Es adictivo el mundo creado por el autor vallisoletano. Está perfectamente escrito y los personajes cuentan con una personalidad y profundidad admirables.

    Qué gozada contar con este escritor, dueño de un mundo propio, especial y turbio, rico en acción, oscuridad, intrigas y repleto de maldad. 

    El objetivo secundario de la búsqueda, el Cartapacio de Minos, sigue en pie. Gozad de la filosofía en forma de refranes del austero, pelirrojo, flaco y bebedor Ramiro Sancho, un personaje de seis estrellas.

    PD: La primera trilogía de Pérez Gellida, titulada 'Versos, canciones y trocitos de carne', integrada por Memento mori, Dies irae y Consummatum est, también es imprescindible.

sábado, 17 de diciembre de 2016

'Así es como se mata', de Mirko Zilahy: le falta alma

    'Así es como se mata', de Mirko Zilahy: no la he acabado. Tiene un inicio que atrapa, sobre todo, por las misteriosas y brutales muertes que se suceden a lo largo de Roma y por lo atractivo del investigador principal, pero a medida que transcurre la trama, esta pierde fuelle e interés.

    Era una de las novelas que más me apetecían leer y me he encontrado con una buena historia que en su último tercio cae como hoja en otoño.

    También me han aburrido y hasta agobiado las eternas reuniones del grupo investigador de choque en el edificio abandonado. Escenas y diálogos sin peso para la historia. Análisis a lo 'Silencio de los corderos' sin salida ni interés. Poses y hablas cotidianas que, según mi criterio, son huecas y de relleno.

    Creo que a este libro, muy bien estructurado y trabajado, le falta alma. Un asesino en serie tiene muy poco de original. Solo saber el motivo de por qué lo hace. Eso sumado al atractivo personaje principal aguantar la historia bastante...hasta que esta deja de ser interesante. 

jueves, 15 de diciembre de 2016

'Balada de la costa Oeste', de Jean-Patrick Manchette: deliciosa y delirante

    Cuando un oficinista se transforma en una bestia de la guerra es que algo pasa. A Georges Gerfaut le ha mirado un tuerto. Después de escapar del hospital tras socorrer en la carretera a un herido de bala, su vida gris y monótona, de vendedor de electrónica, se transforma en una aventura extraordinaria. En la que el pobre recibirá palos a mansalva sin perder la vida y, mucho menos, el sentido del humor.

    Esta delirante sátira de la modernidad tiene como protagonista a un tipo que podría ser el loco sin nombre de Eduardo Mendoza, protagonista de la saga iniciada con 'El misterio de la cripta embrujada' o uno de los extraños personajes que pululan en 'Cien años de soledad'.

    El humor negro, la trama policíaca, la locura que se instala en la mente del aburrido directivo y los más extravagantes personajes empiezan a mostrarse en una 'road movie' sin explicación dónde lo único que vale es que Gerfaut sobreviva tras ser perseguido por dos cómicos sicarios, muy efectivos, sí, pero que pinchan en hueso con nuestro atolondrado ciudadano parisino.


    Los leñadores portugueses, la bipolar Béa, esposa del proscrito atontado oficinista, el cabo Raguse, los asesinos a sueldo patosos Bastien y Carlo, y los revolucionarios sindicalistas borrachuzos forman parte de un mundo particular y extremadamente atractivo creado por el genial Manchette

     Hay momentos cercanos a las películas de Jacques Tati, Totó e, incluso, las de Berlanga, ó de ciertos pasajes de 'Sin noticias de Gurb'. En definitiva, diferente novela negra, genial y muy recomendable.

sábado, 10 de diciembre de 2016

'El peso del alma', de José María Espinar Mesa-Moles: descomunal

    
    "El grupo RUESCA (ruso, escocés y caribeño) surgió por la constancia de la casualidad. Era una tertulia multidisciplinar, una excusa a la realidad, un grupo de opinión enfebrecida, un círculo hermético, una explosión de amigos, una pausa de soledades, un club de libadores (nunca te preocupe cuánto bebes sino con quién bebes). Llevándole la contraria al gran Conrad puedo afirmar que era un conjunto valiente pero no temerario, audaz sin voracidad y osado sin caer en la crueldad".

    Esta es una obra maestra. Reúne lo más clásico de la novela negra con toques de Juan Madrid, Andreu Martín, e, incluso, Eduardo Mendoza. Es soberbia. No en vano fue galardonada con uno de los galardones más prestigiosos del país: XX Premio Getafe Negro 2016.

    "El ser humano rechaza a sus congéneres y desconfía de manera radical de sus semejantes. Por abrumadora mayoría evolutiva solo piensa en sí como individuo. La solidaridad y la tolerancia tienen cimientos de escarcha.  Somos un castillo de fósforos". 

    'El peso del alma' es novela negra, pero también es poesía y filosofía en estado puro. Magnífica historia de un escéptico excomisario metido a detective privado, gañán, extravagante, descreído y castigador, a la vez que sentimental, duro, leal y justiciero. Un crápula simpático.

    "Fui sin desviarme hacia la secretaria del gimnasio. Allí un policía interrogaba a una chica joven. Era de un basto provocado, de una vulgaridad que denotaba pertenencia miliciana a la clase suburbial. Rubia teñida, azogada como una geisha, con piercing en nariz y lengua. Llevaba una camiseta de tirantes que permitía ver sus tatuajes de simbología oriental (es curioso el desprecio de los analfabetos hacia su propia cultura). Pantalón de chándal y tacones. Rumiaba un chicle. Su fenotipo desbordaba desapego por la evolución". 

    Milton Vértebra deberá investigar quién quiere asesinar al prestigioso neurocirujano Luis Corral, amigo de la infancia -del que todos se burlaban en el colegio-, días antes de que este revele al mundo la existencia de un secreto millones de años perseguido e imposible de desentrañar.

    "Con gusto entraría en sus viviendas y las azotaría, ¡qué vidas desaprovechadas, barnizadas de rencor! El marujeo desprestigia a dignidad humana, desconcha el respeto hacia el prójimo. Siento repulsa por esas zorras de pelo canoso que, rebosadas por la insatisfacción, escupen veneno a cada oportunidad".

    A partir de allí, se cruzarán en escena los amigos extravagantes y escépticos de Vértebra, su primo y glorioso escritor, sus decenas de ligues, sus borracheras interminables en el bar Airiños do Miño con un grupo de seres desfasados y correosos, su descenso a los infiernos...

    "Hay cosas que no se deben ni pensar, porque entonces el hombre se transforma en monstruo. Soy débil pero no depravado, soy pecador pero no demonio, soy un marinero que no un pirata. Soy águila, no cuervo".

    Todo ello envuelto en frases de Marañón, Heidegger, T.E. Lawrence, Teresa de Calcuta, Kahlil Gibran, Séneca, Sinclair Lewis... En una aventura de aires épicos, en una guerra contra el mal, escenificado en un asesino en serie que extrae los cerebros de sus víctimas...

    "-Sí, me restan tres años. Mi única motivación en esta perra es viajar a Santo Domingo y morir allá rodeado de bellas mujeres del color del ébano".

    También hay cierto romanticismo y escenas de lo más surrealistas. Es una historia brutal, sin concesiones, muy negra y tremendamente bien escrita. Cargada de fondo filosófico y mucha sabiduría. Es imprescindible.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

'El carbonero', de Carlos Soto Femenía: cruel y descarnada

"A raíz de los detalles de los que el buhonero me dio cuenta a continuación, Massutí resultó ser, más que un individuo poco recomendable, un ejemplar de la peor calaña. Mallorca, a causa de su insularidad, nunca había sido territorio fértil para los excesos. Una isla cerca a sus habitantes y les pone nombre. Todos se conocen. Por tanto, descollar, en cualquier sentido, solía ser sinónimo de imprudencia.

    Durante las primeras décadas de siglo, el contrabando unió a todos los habitantes de la isla, quien no recurrió a él para vender, lo hizo para comprar. Surgieron redes de distribución fabulosas. Se creó un sistema nervioso. Pero nadie osó levantar la cabeza por encima de las del resto. En Mallorca se delinquía en común, y para que el delito fuera común, debían omitirse los extremos. Y también, por encima de todo, debía haber silencio".

    Este es un libro que está perfectamente escrito. Con una prosa cargada de magia. Nos transporta a las montañas de Mallorca en las primeras décadas del siglo XX. Es una historia de venganzas en un ambiente de 'senyors' y 'pagesos' en una 'possessió' cerca de Caimari.

    "Allí acudían los contrabandistas a retirar los bultos, de noche, a pie, ya que había que desplazarse por caminos impracticables, recorriendo a veces una treintena de kilómetros. Para hacerlo solo se servían de una especie de arnés, el 'pitral', que se ceñía a la frente, reposaba la carga en la espalda y dejaba los brazos libres para sortear los obstáculos o acometer escaladas. Todo se hacía en silencio, en la oscuridad. Sin descollar. Al estilo mallorquín".

 
    Es como si 'Bearn o la sala de las muñecas', de Llorenç Villalonga, se tiñera de sangre y crueldad innecesaria.

    El crimen brutal de la madre del protagonista, Marc, buscará respuesta siete años después de la mano de este carbonero joven. Contrabando, drogas, sicarios y malas personas se unirán en un relato con épica, enraizado en el acervo más antiguo del ser mallorquín.

    "Discreción y silencio. Así había sido siempre en la isla, para bien o para mal, hasta que llegaron los delincuentes de fuera.

       Massutí -el mallorquín era el padre- era de los de fuera. Y los de fuera no entendían, o no querían entender, cómo funcionaban las cosas aquí. Joan March, otro mallorquín, visionario, sin escrúpupulos y de una ambición desmedida, explicaba que los únicos problemas que surgían en la isla eran los creados por los que hablaban de más. También tenía un lema: 'Cada día nace un tonto, solo hay que encontrarlo'".

    La descripción de una Isla que no existe, engullida por el turismo, en sus espacios más duros y oscuros, es perfecta. El amor y el sexo también ocupan -o sobrevuelan- este atípico libro de novela negra. Mallorca es como Sicilia, a otro nivel, pero con la misma crueldad.

    Un libro que en ciertar escenas es tan duro como 'Reservoir dogs' y en otras recuerda al realismo mágico latinoamericano. Muy recomendable por su poder narrativo y por la historia que nunca nos deja atisbar cómo acabará. Misterio y muerte en la Serra de Tramuntana.