Mis autores preferidos de novela negra y policiaca, acompañados de sus criaturas, los detectives e investigadores más escépticos y duros a la vez tiernos.
martes, 14 de marzo de 2017
'El vuelo de la serpiente', de Ricardo Alía: absorbente
'El vuelo de la serpiente', segundo libro de la Trilogía del Zodiaco, sobre asesinos en serie y conspiradores en San Sebastián, escrita por Ricardo Alía no es tan poderoso como el primero, pero sí es igual de absorbente.
Las andanzas del inspector de la Ertzaintza Max Medina, émulo de Clint Eastwood, le llevarán a investigar las extrañas desapariciones de jóvenes estudiantes universitarias, que se han volatilizado sin dejar rastro.
A la vez, deberá enfrentarse a un sicario de la Brigada, manco y tuerto, y ex pistolero de ETA, que va sembrando el pánico bajo las órdenes del misterioso bibliotecario de Químicas.
Toda la acción sigue bajo la sombra de la conspiración de la Brigada y su pócima para crear asesinos infalibles y despiadados. Una fórmula que parece haber descubierto el último ingrediente escrito en una tablilla sumeria.
Para los amantes incondicionales de Medina y la inspectora lesbiana Erika López, que en esta ocasión deberá afrontar unas acusaciones más que duras.
PD: La mejor escena es cuando el agente Aguirre conversa con Jon Bon Jovi en casa de la viuda Lourdes... y hasta aquí se puede contar.
martes, 7 de marzo de 2017
'El signo del dragón', de Ricardo Alía: se lee del tirón
'El signo del dragón', de Ricardo Alía, es una grata sorpresa. la novela, absorbente desde la primera hasta la última página, se lee del tirón. En 72 horas la devoré de cabo a rabo.
"Max, tras alejar la escopeta del atracador con un puntapié, contempló amargamente la escena final: a sus pies, el enano intentaba contener con las manos la sangre que manaba de su estómago; el otro se retorcía de dolor en el suelo sin cesar de proferir insultos ininteligibles; Ji permanecía bajo el mostrador, en silencio y respirando trabajosamente, y no se le veía a pesar de su corpulencia; la mujer y el niño lloraban acurrucados junto al estante de de los frutos secos; la anciana seguía en pie. Se oyó un chirriante ruido de neumáticos en la lejanía.
-Es lo mejor que me ha sucedido en al vida -dijo la anciana con la cara salpicada de sangre".
Mezcla de novela negra y thriller, el personaje principal es un descubrimiento. El ex inspector de la Policía Nacional Max Medina reciclado como investigador peculiar y de prestigio en la Ertzaintza, debe hacer frente a extraños y brutales asesinatos en la facultad de Químicas de San Sebastián. Actúa y va armado como Harry Callahan.
"-¿Cómo qué...? -balbuceó el viejo. Alzó la vista y lo observó con atención, con el libro todavía en la mano y un dedo en la página que estaba leyendo-. Usted no es un universitario.
-Ni lo soy ni lo fui.
-Entonces aplicó el célebre dicho de que la universidad pule las piedras pero opaca los diamantes.
-Bonito proverbio -convino el inspector."
El extravagante inspector de Homicidios forma parte de un grupo heterogéneo de investigador compuesto por el irlandés-vasco policía científico, Joshua O'Neill; la hija de potentados y lesbiana oficial Erika López; y el agente con aspecto de levantador de peso 'harrijasotzaile' Asier Agirre.
"El que sabe vivir no se preocupa de dragones cuando camina por la montaña- Ni lleva armas ni escudo cuando se adentra en territorio enemigo. El dragón no halla donde abrasarlo ni las armas donde aplicar su filo. ¿Por qué?"·
Todos ellos deberán hacer frente a un antiguo proyecto químico de 1976 que jugaba con el ADN de las personas y que acabó en tragedia. Tras despertar en la actualidad, los experimentos con el genoma humano han dado pie a un depredador sin conciencia que se cobra sus víctimas entre los estudiantes de Donostia.
"Su mente no paraba de funcionar, buscando una respuesta a toda aquella barbarie. Recordó las palabras de un filósofo: 'He luchado para no reírme de las acciones humanas, para no llorarlas, ni odiarlas, sino para comprenderlas.'"
En el libro hay varias escenas de lo mejor de la novela negra actual. Una de ellas es cuando el inspector malencarado y políticamente incorrecto interviene en un atraco en la tienda de frutos secos de su barrio. Otra es el cara a cara entre Medina y un policía municipal obsesionado por multar su Mustang GT Cobra Jet de 1968, blanco con rayas negras, incautado a un capo ruso.
sábado, 4 de marzo de 2017
'El silencio del pantano', de Juanjo Braulio: no está mal
'Dejó escrito Javier Pradera en uno de sus libros que los socialistas aprendieron dos cosas durante los años 80: que la Guardia Civil no era tan mala y que se podía ganar dinero con la política'.
Que la califiquen de "novela negra del año" en 2015 crea muchas expectativas. La verdad es que es una obra interesante, que se deja leer, y de la que vas pasando página tras página esperando el desenlace de las subtramas.
Sobre la hipocresía de los políticos: "Trajes impecables, coches impecables, rodeados de asesores, guardaespaldas, asistentes, subordinados, jefes de prensa y secretarias (...) Grandes defensores de la escuela pública que llevan a sus hijos a carísimos colegios privados; fanáticos adalides del transporte público con chóferes".
Sin embargo, se me hizo larga y la dejé en la página 246. Sobre todo, la historia del brigada gay -a pesar de sus puntazos con el subteniente facha- que en la trama paralela investiga el cruel asesinato de un exconseller.
"Le escupió a la cara que los hombres se piensan que a las mujeres les asusta la sangre, las tripas, el vómito o la mierda. Y no es así. Les gritó que son ellos los que se acojonan cuando se rompe una de las cañerías que hacer funcionar a la gente. Las mujeres no se asustan, le dijo, LO que les jode es que algún hijo de puta haya roto lo que tanto ha costado hacer,. Y, por eso, las mujeres lloran."
Muy interesante es la durísima crítica que el autor hace a la corrupción valenciana sometiéndola a un paralelismo con los descarnados libros de Blasco Ibáñez 'Cañas y barro' y 'La barraca'.
También llama la atención la crítica despiadada a la ciudad de Valencia, construida sobre unas marismas desecadas que emiten humos subterráneos que afectan negativamente al cerebro de sus moradores.
"Ella es poderosa, sí, porque es cruel, despiadada y violenta. Y porque se alió con la banda más cruel, despiadada y violenta de todas: la gente 'bien' de Valencia. Los de toda la vida."
Si bien es cierto que el libro entretiene y en ciertos aspectos atrapa, parece que lo que sucede se hace cada vez más pesado y menos interesante, como si las escenas se fueran deslavazando sin saber a dónde nos conducen.
miércoles, 1 de marzo de 2017
Lorenzo Silva: "Es mucho más reaccionario un concursante de Gran Hermano que la Guardia Civil"
Entrevista de abril de 2001 a Lorenzo Silva durante la presentación, en Fuenlabrada, de 'El alquimista impaciente' (Premio Nadal 2000), segunda novela protagonizada por el sargento Bevilacqua y la cabo Chamorro. La primera de la serie, 'El lejano país de los estanques' (1998, Premio Ojo Crítico), es una delicia.
(Para ver la imagen en grande: Pinchar sobre la foto, pulsar botón derecho del ratón y seleccionar 'Abrir imagen en una pestaña nueva').
La entrevista fue publicada en los periódicos 'Mercado' del Grupo Segundamano (ahora se denomina Vibbo). Estas publicaciones, que alcanzaban los 62.000 ejemplares de tirada en Fuenlabrada, 65.000 en Móstoles, 48.000 en Alcorcón y 56.000 en Leganés, fueron cerrados por Anuntis-Segundamano en verano de 2008, echando a la calle a 800 personas de toda España.
viernes, 24 de febrero de 2017
'Puerto escondido', de María Oruña: muy recomendable
"Aquel era un lugar lleno de encanto, de esos en que las viejas piedras y las casas parecen guardar todavía secretos de siglos pasados, de la esencia de otras personas, de otra forma de vivir. Y, todo ello, a pesar de las numerosas tiendecitas que ahora salpicaban antiguas casas señoriales para vender souvenirs que a veces rozaban el absurdo y gastronomía empaquetada que no siempre encajaba con la realmente originaria de aquella tierra. Algunas decenas de vehículos se alejaban, sin embargo, del centro del pueblo, para dirigirse a las inmediatas Cuevas de Altamira, de las que solo podrían ver una réplica hecha de cartón piedra. El mundo era un lugar extraño, lleno de modas extravagantes".
'Puerto escondido', de María Oruña, es un muy buen libro. Muy recomendable para los amantes de la novela negra y policíaca. Ambientado en un espacio bello y trágico a la vez: la zona de Cantabria que se mueve entre Santillana del Mar, Ubiarco, Suances, Hinojedo y Torrelavega.
"La mente femenina es un laberinto enrevesado que puede superar, cien veces y sin esfuerzo, a la malicia masculina. ¿Sabes qué puede volver fría y despiadada a una mujer?
La ambición."
El enigma es saber quién y por qué dejó un bebé recién nacido emparedado en la casa que ha heredado Oliver Gordon. A partir de este descubrimiento se irán sucediendo asesinatos en las cercanías de Suances de personas relacionadas con los republicanos y los maquis de la posguerra civil.
La teniente Valentina y el sargento Riveiro de la Guardia Civil dirigirán una investigación con varios sospechosos y una historia antigua donde el mal se convierte en persona y los crímenes son obra del veneno del tejo.
Indianos regresados como ricachones y sirvientas pobres, pero ambiciosas, junto a misteriosas monjas clarisas completarán este rompecabezas sin solución hasta las páginas finales.
Una historia que atrapa y mantiene la tensión hasta la conclusión. Un secreto guardado durante 70 años que acaba desvelándose y provocando misteriosas muertes. Tiene su aquel.
'Puerto escondido', de María Oruña, es un muy buen libro. Muy recomendable para los amantes de la novela negra y policíaca. Ambientado en un espacio bello y trágico a la vez: la zona de Cantabria que se mueve entre Santillana del Mar, Ubiarco, Suances, Hinojedo y Torrelavega.
"La mente femenina es un laberinto enrevesado que puede superar, cien veces y sin esfuerzo, a la malicia masculina. ¿Sabes qué puede volver fría y despiadada a una mujer?
La ambición."
El enigma es saber quién y por qué dejó un bebé recién nacido emparedado en la casa que ha heredado Oliver Gordon. A partir de este descubrimiento se irán sucediendo asesinatos en las cercanías de Suances de personas relacionadas con los republicanos y los maquis de la posguerra civil.
La teniente Valentina y el sargento Riveiro de la Guardia Civil dirigirán una investigación con varios sospechosos y una historia antigua donde el mal se convierte en persona y los crímenes son obra del veneno del tejo.
Indianos regresados como ricachones y sirvientas pobres, pero ambiciosas, junto a misteriosas monjas clarisas completarán este rompecabezas sin solución hasta las páginas finales.
Una historia que atrapa y mantiene la tensión hasta la conclusión. Un secreto guardado durante 70 años que acaba desvelándose y provocando misteriosas muertes. Tiene su aquel.
sábado, 11 de febrero de 2017
'Venus privada', de Giorgio Scerbanenco: negrísima crítica social
'Venus privada', de Giorgio Scerbanenco, es una obra que se sale de los cánones de la novela negra clásica, aunque mantiene un puro aroma cercano a Manchette, Izzo y McIlvanney.
"Somos demasiado sensibles, es decir, estamos divididos ridículamente en dos categorías diferenciadas: los que son como una piedra y los sensibles. Hay quien con una azada en la mano provoca una masacre en su propia familia, mujer, madre e hijos, luego en la cárcel, con tranquilidad, pide que le suscriban a la Settimana Enismistica para hacer crucigramas. Y hay quien, en cambio, lo tienen que ingresar porque ha dejado la ventana abierta, su gatito ha trepado al aféizar y se ha caído desde el quinto piso: piensa que él ha matado al gato y se vuelve loco".
Empieza como una novela normal, en la que un potentado encarga a un exdoctor Duca Lamberti que acaba de salir de la cárcel la recuperación de su hijo alcohólico.
"Su padre de vez en cuando le hablada de su trabajo, y alguna vez le había dicho, contándole sus días en Sicilia con la Mafia, que el único sistema que con los años le había parecido eficaz, con los delincuentes y con los honestos, con los buenos y con los malos, era el puñetazo en la cara".
A partir de ahí se sucederá una trama que escarba en el motivo de porque un joven rico y agraciado lleva un año bebiendo como un cosaco. Aparece el suicidio de una chica que no será tal y ambos, con la ayuda de un comisario chusco y una licenciada en filología, investigarán el asunto por los bajos fondos de una calurosa y elegante ciudad de Milán.
Es una historia con fuerza y alma. Escrita en un muy particular estilo que en ocasiones confunde al lector. Cuenta con profundidad y un misterio que ansiamos desentrañar.
Una trama con sentimiento y toques policíacos intensos. No deja indiferente esta investigación peligrosa de tres aficionados en busca de una verdad tétrica y dolorosa. Unos locos perdedores que se enfrentan al imperio del crimen.
"Somos demasiado sensibles, es decir, estamos divididos ridículamente en dos categorías diferenciadas: los que son como una piedra y los sensibles. Hay quien con una azada en la mano provoca una masacre en su propia familia, mujer, madre e hijos, luego en la cárcel, con tranquilidad, pide que le suscriban a la Settimana Enismistica para hacer crucigramas. Y hay quien, en cambio, lo tienen que ingresar porque ha dejado la ventana abierta, su gatito ha trepado al aféizar y se ha caído desde el quinto piso: piensa que él ha matado al gato y se vuelve loco".
Empieza como una novela normal, en la que un potentado encarga a un exdoctor Duca Lamberti que acaba de salir de la cárcel la recuperación de su hijo alcohólico.
"Su padre de vez en cuando le hablada de su trabajo, y alguna vez le había dicho, contándole sus días en Sicilia con la Mafia, que el único sistema que con los años le había parecido eficaz, con los delincuentes y con los honestos, con los buenos y con los malos, era el puñetazo en la cara".
A partir de ahí se sucederá una trama que escarba en el motivo de porque un joven rico y agraciado lleva un año bebiendo como un cosaco. Aparece el suicidio de una chica que no será tal y ambos, con la ayuda de un comisario chusco y una licenciada en filología, investigarán el asunto por los bajos fondos de una calurosa y elegante ciudad de Milán.
Es una historia con fuerza y alma. Escrita en un muy particular estilo que en ocasiones confunde al lector. Cuenta con profundidad y un misterio que ansiamos desentrañar.
Una trama con sentimiento y toques policíacos intensos. No deja indiferente esta investigación peligrosa de tres aficionados en busca de una verdad tétrica y dolorosa. Unos locos perdedores que se enfrentan al imperio del crimen.
sábado, 4 de febrero de 2017
'Fatal', de J. -P. Manchette: más floja que 'Cuerpo a tierra' y 'Balada de la costa oeste'
"En España conocimos a J. -P. Manchette en 1975 con 'La lunática en el castillo', traducción de 'O dingos ó chateaux', publicada en Francia en el 72. Lo que más me fascinó de aquella novela, de aquel autor recién descubierto, con tan fuerte personalidad, fue su desparpajo a la hora de matar personajes. Su crueldad".
Palabra del grandísimo Andreu Martín en el prólogo de esta novela, escrita en el 78 y editada en España en 1987 por Ediciones B.
'Fatal', de J. -P. Manchette es la que menos me convence. Porque aquí se desarrolla el desenfreno mayúsculo a partir de una locura total. El personaje principal sorprende por su crueldad, pero también porque está fuera de sí, y eso que apenas lo deja entrever. Es un sicario muy especial, diferente, raro y que se escapa a los cánones de la hortodoxia más real.
El final es lo mejor de la obra que se desarrolla en una localidad gris, triste y aburrida. Esas ciudades medias sin interés, poblada por personajes extravagantes, egoístas y enfermizos.
"Era un tipo normal. Seis Ricard al día. Me daba achuchones. Normal. Yo no sentía nada".
'Fatal' no me ha llenado como 'Cuerpo a tierra' y 'Balada de la costa oeste', pero mantiene el sello de Manchette, con lo que hará las delicias de sus seguidores. No me convence porque deja de lado la locura controlada que sí se entiende y se pasa a veces al lado del absurdo. pero todo son gustos.
Eso sí, sangre hay a raudales, y venganza y sufrimiento. Y crítica social, dura y descarnada. Pura dinamita.
Así acaba: "Mujeres voluptuosas y filósofas, a vosotras me dirijo".
Palabra del grandísimo Andreu Martín en el prólogo de esta novela, escrita en el 78 y editada en España en 1987 por Ediciones B.
'Fatal', de J. -P. Manchette es la que menos me convence. Porque aquí se desarrolla el desenfreno mayúsculo a partir de una locura total. El personaje principal sorprende por su crueldad, pero también porque está fuera de sí, y eso que apenas lo deja entrever. Es un sicario muy especial, diferente, raro y que se escapa a los cánones de la hortodoxia más real.
El final es lo mejor de la obra que se desarrolla en una localidad gris, triste y aburrida. Esas ciudades medias sin interés, poblada por personajes extravagantes, egoístas y enfermizos.
"Era un tipo normal. Seis Ricard al día. Me daba achuchones. Normal. Yo no sentía nada".
'Fatal' no me ha llenado como 'Cuerpo a tierra' y 'Balada de la costa oeste', pero mantiene el sello de Manchette, con lo que hará las delicias de sus seguidores. No me convence porque deja de lado la locura controlada que sí se entiende y se pasa a veces al lado del absurdo. pero todo son gustos.
Eso sí, sangre hay a raudales, y venganza y sufrimiento. Y crítica social, dura y descarnada. Pura dinamita.
Así acaba: "Mujeres voluptuosas y filósofas, a vosotras me dirijo".
martes, 31 de enero de 2017
'Cuerpo a tierra', otra cachondada genial de J.P. Manchette
J.P. Manchette ese genio. En 'Cuerpo a tierra' regresa con otra cachondada. Pese a su lacerante y surrealista humor, a partes iguales -o más bien estrambótico- mantiene la brutalidad de la historia, repleta de crímenes a cuál más salvaje.
El protagonista, Martin Terrier, alias Christian, es un asesino a sueldo que intenta dejarlo y no se lo permiten. A partir de ahí, las muertes más sangrientas y las aventuras más disparatadas se sucederán.
El libro es una delicia, un desfase y una incesante sucesión de escenas llenas de interés, risas, salvajismo y personajes desquiciados.
Nunca ocurre lo que esperamos que suceda, y lo que pasa es como el bofetón de un mal amigo. Se trata de un mundo inseguro y cambiante, dominado por seres sin sentimiento que no cesan de beber coñac del bueno. Sexo y muerte se dan la mano en numerosos momentos. La genialidad de Manchette no tiene límites.
El cierre es de traca. Una sucesión de irrealidades y momentos tragicómicos. El momento perfecto para disfrutar de una novela negra diferente. Algo así como Carlos Salem y Eduardo Mendoza pasados de revoluciones.
El protagonista, Martin Terrier, alias Christian, es un asesino a sueldo que intenta dejarlo y no se lo permiten. A partir de ahí, las muertes más sangrientas y las aventuras más disparatadas se sucederán.
El libro es una delicia, un desfase y una incesante sucesión de escenas llenas de interés, risas, salvajismo y personajes desquiciados.
Nunca ocurre lo que esperamos que suceda, y lo que pasa es como el bofetón de un mal amigo. Se trata de un mundo inseguro y cambiante, dominado por seres sin sentimiento que no cesan de beber coñac del bueno. Sexo y muerte se dan la mano en numerosos momentos. La genialidad de Manchette no tiene límites.
El cierre es de traca. Una sucesión de irrealidades y momentos tragicómicos. El momento perfecto para disfrutar de una novela negra diferente. Algo así como Carlos Salem y Eduardo Mendoza pasados de revoluciones.
sábado, 28 de enero de 2017
'El cazador de la oscuridad', de Donato Carrisi: excelente
Pequeña joya de la novela criminal. Absorbente desde el principio. Sorprendente durante todo su desarrollo. Inquietante hasta el final. Muy buena. Más que eso. 'El cazador de la oscuridad', de Donato Carrisi, es excelente.
Geniales los investigadores Marcus (una especie de 007 del Vaticano, aunque sin armas ni vesania) y Sandra (la fotógrafa forense metida a inspectora en la sombra). Una pareja que se complementa a la perfección.
La trama y las subtramas atrapan al lector desde el principio. Lo que más se agradece es la narración directa y sin florituras. Ni descripciones pesadas ni innecesario barroquismo.
El asesino en serie es de los más logrados en este tremendo mundo de la novela negra. Las fuerzas de la oscuridad combaten a muerte a las de la luz. Lo sobrenatural también aporta lo suyo en esta pedazo de obra.
Inquietante y más que recomendada. Para disfrutar desde el principio al final. Los giros son inesperados. Los héroes no lo son en su totalidad.
¿Es necesario el mal para que el bien obtenga victorias pírricas?
lunes, 16 de enero de 2017
La mejor novela negra y policíaca 2016-2017
-'Falcó', de Arturo Pérez-Reverte. El genial escritor de Cartagena se atreve con la novela negra en la España más cainita.
Tras las obras maestras que son la saga del capitán Alatriste y libros como 'El asedio', 'El maestro de esgrima' o 'Un día de cólera' llega la historia de un mortífero agente del Servicio Nacional de Información y Operaciones (SNIO), Lorenzo Falcó, al que el Almirante encarga las más complicadas misiones en noviembre de 1936.
La maestría de Pérez-Reverte da forma a una trama ágil, cargada de fuerza e intensidad. Se lee de cabo a rabo en unos días para dejarnos sin aliento. Los personajes tienen el sello único, y de calidad, de este perfecto contador de historias.
-'Un hermoso lugar para morir', de Malla Nunn. Este es un libro imprescindible para los amantes de la novela negra más oscura, dura y crítica. Sucede en la Sudáfrica del reciente apartheid en 1952.
Un oficial 'inglés' debe investigar en el corazón de la tierra 'afrikaner' (racistas y orgullosos descendientes de holandeses) el asesinato de un comisario blanco.
Ambiente cargado y tensión al límite en una historia excelentemente escrita. El oficial Emmanuel Cooper, hijo de inglés y mujer afrikaner, se las verá con los servicios secretos y una sociedad cerrada, clasista y llena de odio. 5 estrellas.
-'Cuchillo de palo', de César Pérez Gellida. Pérez Gellida tal vez sea uno de los mejores autores de novela negra de la actualidad.
Sin con la trilogía 'Versos, canciones y trocitos de carne' dio forma a tres obras maestra del género, con su segunda trilogía 'Refranes, canciones y rastros de carne' se supera a sí mismo.
Después de la taquicárdica y misteriosa primera novela de esta segunda saga 'Sarna con gusto', con la segunda 'Cuchillo de palo' da una vuelta de tuerca a la historia épica protagonizada por el atormentado y cascarrabias policía nacional de Valladolid Ramiro Sancho.
-'El jardín de cartón', de Santiago Álvarez. En esta obra hay de todo, desde unos personajes desquiciados y como salidos de una película de Bogart, hasta ladrilleros poderosos y corruptos que campan a sus anchas por Valencia, pasando por un detective privado, Mejías, que es como un Don Quijote apaleado.
Mucha acción, humor y sarcasmo en esta aventura que transcurre en plenas fallas. El cine negro tiene su peso en una obra que recuerda a los mejores libros de Eduardo Mendoza y Carlos Salem.
Nada de lo que ocurre es lo que parece en este relato de perdedores y mascletás.
-'El peso del alma', de José María Espinar Mesa-Moles, es una obra maestra. Reúne lo más clásico de la novela negra con toques de Juan Madrid, Andreu Martín, e, incluso, Eduardo Mendoza. Es soberbia. No en vano fue galardonada con uno de los galardones más prestigiosos del país: XX Premio Getafe Negro 2016.
"El ser humano rechaza a sus congéneres y desconfía de manera radical de sus semejantes. Por abrumadora mayoría evolutiva solo piensa en sí como individuo. La solidaridad y la tolerancia tienen cimientos de escarcha. Somos un castillo de fósforos".
Es novela negra, pero también es poesía y filosofía en estado puro. Magnífica historia de un escéptico excomisario metido a detective privado, gañán, extravagante, descreído y castigador, a la vez que sentimental, duro, leal y justiciero. Un crápula simpático.
Tras las obras maestras que son la saga del capitán Alatriste y libros como 'El asedio', 'El maestro de esgrima' o 'Un día de cólera' llega la historia de un mortífero agente del Servicio Nacional de Información y Operaciones (SNIO), Lorenzo Falcó, al que el Almirante encarga las más complicadas misiones en noviembre de 1936.
La maestría de Pérez-Reverte da forma a una trama ágil, cargada de fuerza e intensidad. Se lee de cabo a rabo en unos días para dejarnos sin aliento. Los personajes tienen el sello único, y de calidad, de este perfecto contador de historias.
Un oficial 'inglés' debe investigar en el corazón de la tierra 'afrikaner' (racistas y orgullosos descendientes de holandeses) el asesinato de un comisario blanco.
Ambiente cargado y tensión al límite en una historia excelentemente escrita. El oficial Emmanuel Cooper, hijo de inglés y mujer afrikaner, se las verá con los servicios secretos y una sociedad cerrada, clasista y llena de odio. 5 estrellas.
-'Cuchillo de palo', de César Pérez Gellida. Pérez Gellida tal vez sea uno de los mejores autores de novela negra de la actualidad.
Sin con la trilogía 'Versos, canciones y trocitos de carne' dio forma a tres obras maestra del género, con su segunda trilogía 'Refranes, canciones y rastros de carne' se supera a sí mismo.
Después de la taquicárdica y misteriosa primera novela de esta segunda saga 'Sarna con gusto', con la segunda 'Cuchillo de palo' da una vuelta de tuerca a la historia épica protagonizada por el atormentado y cascarrabias policía nacional de Valladolid Ramiro Sancho.
-'El jardín de cartón', de Santiago Álvarez. En esta obra hay de todo, desde unos personajes desquiciados y como salidos de una película de Bogart, hasta ladrilleros poderosos y corruptos que campan a sus anchas por Valencia, pasando por un detective privado, Mejías, que es como un Don Quijote apaleado.
Mucha acción, humor y sarcasmo en esta aventura que transcurre en plenas fallas. El cine negro tiene su peso en una obra que recuerda a los mejores libros de Eduardo Mendoza y Carlos Salem.
Nada de lo que ocurre es lo que parece en este relato de perdedores y mascletás.
-'El peso del alma', de José María Espinar Mesa-Moles, es una obra maestra. Reúne lo más clásico de la novela negra con toques de Juan Madrid, Andreu Martín, e, incluso, Eduardo Mendoza. Es soberbia. No en vano fue galardonada con uno de los galardones más prestigiosos del país: XX Premio Getafe Negro 2016.
"El ser humano rechaza a sus congéneres y desconfía de manera radical de sus semejantes. Por abrumadora mayoría evolutiva solo piensa en sí como individuo. La solidaridad y la tolerancia tienen cimientos de escarcha. Somos un castillo de fósforos".
Es novela negra, pero también es poesía y filosofía en estado puro. Magnífica historia de un escéptico excomisario metido a detective privado, gañán, extravagante, descreído y castigador, a la vez que sentimental, duro, leal y justiciero. Un crápula simpático.
miércoles, 4 de enero de 2017
'El jardín de cartón', de Santiago Álvarez: una gozada
Divertidísima, diferente, con escenas dotadas de la acción más desenfrenada y el humor más surrealista, una obra que se disfruta y goza al mismo tiempo, con una subhistoria entre triste, romántica y trágica.
"Reconozco que simpatizo con usted -dijo en cuanto pudo-: con todo lo que posee, se dedica a buscar un whisky bicentenario. Si yo poseyera la décima parte de su dinero construiría una máquina para devolver a Bogart a la vida".
Solo un pero: algunas situaciones en las que me pierdo -no sé quién habla y quién escucha- y algunos momentos en los que lo que se describe apenas interesa. Como si hubiera más paja de la necesaria.
Bebedor, perdedor, cáustico y caótico Mejías
"El detective se incorporó en su cama con la frente empapada en sudor. Inmediatamente se arrepintió de haberlo hecho. La cabeza dolía como golpes en un gimnasio de supervillanos. Aún estaba vestido, y sus ropas apestaban a alcohol. Escuchó un maullido ronco sobre su regazo. La gatita se giraba frotando su lomo en el cuerpo de Mejías.
-Zero, voy a darte un consejo. Jamás compitas con alguien que sea mejor bebedor que tú."
El protagonista, Vicente Mejías, el negativo de Bogart en 'El halcón maltés', es excelente, un perdedor repleto de rencor, mala leche y borracheras con un punto de ridículo y torpeza. Genial.
Su ayudante es el Sancho Panza ideal, una mosquita muerta, con aspecto de marimacho, criada en las huertas del interior, con más carácter del que se le presupone. Es la encantadora y magnética Berta, estudiante de periodismo y mujer para todo en el destartalado despacho del inspector Mejías.
"La tía María le había dicho en muchas ocasiones que debía esforzarse en el camino de la rectitud y la honestidad, no porque se tratara del comportamiento correcto, sino porque la pequeña Berta era un desastre para fingir o para engañar a un tercero. 'Nunca hará carrera como ladrona de panderetas', solía decirle, y tenía razón".
Los personajes secundarios gozan de un protagonismo más que perfecto. El gitano Manuel y su hijo, Pablito, son el no va más, claves en la escena de desenlace del libro, una de las mejores que he leído en mucho tiempo.
"Pronto se extendió la fama de un whisky extraordinario y aquellas botella inundaron Perthshire, de aldea en aldea. Hay quien dice que el caldo de Auchnagie de aquellos años confería extrañas cualidades a quien lo bebía: el don de la clarividencia, la fuerza de tres hombres, el orgullo de una reza.
-La típica borrachera, vamos -interrumpió el detective."
"Pronto se extendió la fama de un whisky extraordinario y aquellas botella inundaron Perthshire, de aldea en aldea. Hay quien dice que el caldo de Auchnagie de aquellos años confería extrañas cualidades a quien lo bebía: el don de la clarividencia, la fuerza de tres hombres, el orgullo de una reza.
-La típica borrachera, vamos -interrumpió el detective."
Jordi, el periodista trepa, que engatusa a Berta, también me ha conquistado, como la dentista-heroína Eva y su novio, el antirico Adán. La familia de falleros es espectacular.
Esta novela es una gozada total por la mezcla de misterio, crítica social, reminiscencias de los clásicos de la novela y cine negro (Bogart, Bacall, Edward G. Robinson, James Cagney...), por la doble investigación (la búsqueda de un whisky valenciano legendario del 1800 y quién sabotea la falla del magnate Lloret) y por decenas de detalles magníficos.
"Los grandes héroes de antaño no necesitaban ser altos ni apolíneos: James Cagney, Edward G. Robinson, Kirk Douglas y el mismísimo Bogie eran paladines discretos, con su fuerza grabada a fuego en el pecho".
Creo que es una voz más que propia, dotada de una riqueza brutal, con ecos de Carlos Salem y Eduardo Mendoza.
lunes, 2 de enero de 2017
'La señora de la mafia', de Juan Martorell: pierde gas
'La señora de la mafia', de Juan Martorell, es un libro que empieza con fuerza, pero poco a poco se va desinflando, como un globo de aire vacuo.
Hay diálogos, sobre todo, entre la protagonista y el jefe de la mafia que son infantiles y poco creíbles.
Pese a ello, la primera mitad de la obra es interesante. Queremos saber en qué quedará la venganza de la primera jefa mafiosa de una familia de Nueva York.
Lo peor: los tópicos en la vida de esta especie de 'Cenicienta' del siglo XX.
Lo mejor: es una novela para pasar el rato, entretenida, pero no es una obra 100% de novela negra.
Hay diálogos, sobre todo, entre la protagonista y el jefe de la mafia que son infantiles y poco creíbles.
Pese a ello, la primera mitad de la obra es interesante. Queremos saber en qué quedará la venganza de la primera jefa mafiosa de una familia de Nueva York.
Lo peor: los tópicos en la vida de esta especie de 'Cenicienta' del siglo XX.
Lo mejor: es una novela para pasar el rato, entretenida, pero no es una obra 100% de novela negra.
jueves, 29 de diciembre de 2016
'Cuchillo de palo', de César Pérez Gellida: bestial
Esta es una pedazo de novela negra. Una trama perfecta en la que se dan cita crímenes, espías, drogas, policías, teorías de la conspiración, prostitución y los todopoderosos miembros de la Congregación de los Hombres Puros.
Una novela con fuerza, ritmo y muchos golpes de efecto. Una historia con tintes negros, negrísimos, sobre las andanzas de un perdido inspector Ramiro Sancho a través de burdeles de Vigo, trata de blancas en Nigeria y misiones suicidas en Budapest.
Seguido de cerca por ese grupo eterogéneo de simpáticos perdedores integrados por la bipolar Erika Lopategui, el alcohólico y bigotudo inspector islandés Ólafur Olafsson y el arcángel exterminador Uriel.
En esta segunda entrega de la segunda trilogía de Pérez Gellida, titulada 'Refranes, canciones y rastros de sangre II', hay de todo y cada vez más bueno. Es adictivo el mundo creado por el autor vallisoletano. Está perfectamente escrito y los personajes cuentan con una personalidad y profundidad admirables.
Qué gozada contar con este escritor, dueño de un mundo propio, especial y turbio, rico en acción, oscuridad, intrigas y repleto de maldad.
El objetivo secundario de la búsqueda, el Cartapacio de Minos, sigue en pie. Gozad de la filosofía en forma de refranes del austero, pelirrojo, flaco y bebedor Ramiro Sancho, un personaje de seis estrellas.
PD: La primera trilogía de Pérez Gellida, titulada 'Versos, canciones y trocitos de carne', integrada por Memento mori, Dies irae y Consummatum est, también es imprescindible.
sábado, 17 de diciembre de 2016
'Así es como se mata', de Mirko Zilahy: le falta alma
'Así es como se mata', de Mirko Zilahy: no la he acabado. Tiene un inicio que atrapa, sobre todo, por las misteriosas y brutales muertes que se suceden a lo largo de Roma y por lo atractivo del investigador principal, pero a medida que transcurre la trama, esta pierde fuelle e interés.
Era una de las novelas que más me apetecían leer y me he encontrado con una buena historia que en su último tercio cae como hoja en otoño.
También me han aburrido y hasta agobiado las eternas reuniones del grupo investigador de choque en el edificio abandonado. Escenas y diálogos sin peso para la historia. Análisis a lo 'Silencio de los corderos' sin salida ni interés. Poses y hablas cotidianas que, según mi criterio, son huecas y de relleno.
Creo que a este libro, muy bien estructurado y trabajado, le falta alma. Un asesino en serie tiene muy poco de original. Solo saber el motivo de por qué lo hace. Eso sumado al atractivo personaje principal aguantar la historia bastante...hasta que esta deja de ser interesante.
Era una de las novelas que más me apetecían leer y me he encontrado con una buena historia que en su último tercio cae como hoja en otoño.
También me han aburrido y hasta agobiado las eternas reuniones del grupo investigador de choque en el edificio abandonado. Escenas y diálogos sin peso para la historia. Análisis a lo 'Silencio de los corderos' sin salida ni interés. Poses y hablas cotidianas que, según mi criterio, son huecas y de relleno.
Creo que a este libro, muy bien estructurado y trabajado, le falta alma. Un asesino en serie tiene muy poco de original. Solo saber el motivo de por qué lo hace. Eso sumado al atractivo personaje principal aguantar la historia bastante...hasta que esta deja de ser interesante.
jueves, 15 de diciembre de 2016
'Balada de la costa Oeste', de Jean-Patrick Manchette: deliciosa y delirante
Cuando un oficinista se transforma en una bestia de la guerra es que algo pasa. A Georges Gerfaut le ha mirado un tuerto. Después de escapar del hospital tras socorrer en la carretera a un herido de bala, su vida gris y monótona, de vendedor de electrónica, se transforma en una aventura extraordinaria. En la que el pobre recibirá palos a mansalva sin perder la vida y, mucho menos, el sentido del humor.
Esta delirante sátira de la modernidad tiene como protagonista a un tipo que podría ser el loco sin nombre de Eduardo Mendoza, protagonista de la saga iniciada con 'El misterio de la cripta embrujada' o uno de los extraños personajes que pululan en 'Cien años de soledad'.
El humor negro, la trama policíaca, la locura que se instala en la mente del aburrido directivo y los más extravagantes personajes empiezan a mostrarse en una 'road movie' sin explicación dónde lo único que vale es que Gerfaut sobreviva tras ser perseguido por dos cómicos sicarios, muy efectivos, sí, pero que pinchan en hueso con nuestro atolondrado ciudadano parisino.
Los leñadores portugueses, la bipolar Béa, esposa del proscrito atontado oficinista, el cabo Raguse, los asesinos a sueldo patosos Bastien y Carlo, y los revolucionarios sindicalistas borrachuzos forman parte de un mundo particular y extremadamente atractivo creado por el genial Manchette.
Hay momentos cercanos a las películas de Jacques Tati, Totó e, incluso, las de Berlanga, ó de ciertos pasajes de 'Sin noticias de Gurb'. En definitiva, diferente novela negra, genial y muy recomendable.
Esta delirante sátira de la modernidad tiene como protagonista a un tipo que podría ser el loco sin nombre de Eduardo Mendoza, protagonista de la saga iniciada con 'El misterio de la cripta embrujada' o uno de los extraños personajes que pululan en 'Cien años de soledad'.
El humor negro, la trama policíaca, la locura que se instala en la mente del aburrido directivo y los más extravagantes personajes empiezan a mostrarse en una 'road movie' sin explicación dónde lo único que vale es que Gerfaut sobreviva tras ser perseguido por dos cómicos sicarios, muy efectivos, sí, pero que pinchan en hueso con nuestro atolondrado ciudadano parisino.
Los leñadores portugueses, la bipolar Béa, esposa del proscrito atontado oficinista, el cabo Raguse, los asesinos a sueldo patosos Bastien y Carlo, y los revolucionarios sindicalistas borrachuzos forman parte de un mundo particular y extremadamente atractivo creado por el genial Manchette.
Hay momentos cercanos a las películas de Jacques Tati, Totó e, incluso, las de Berlanga, ó de ciertos pasajes de 'Sin noticias de Gurb'. En definitiva, diferente novela negra, genial y muy recomendable.
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