lunes, 19 de septiembre de 2016

'Tiempos de hielo', de Fred Vargas: decepcionante

    Ya me pasó con una obra suya anterior. No le vi la gracia. Y la debe de tener cuando es una de las autoras con mayor prestigio y reputación.

    'Tiempo de hielo' me ha parecido una ópera bufa. Con unas situaciones que quieren ser entre trágicas y cómica y se quedan en esas estampas de las películas de Jaimito de los 80.

    Es una bufonada, con escenas que buscan el surrealismo, y se quedan en la tontería, como cuando en 1982 vi 'El hombre orquesta' de Louis de Funes. Y esta me hizo gracia. En cambio, el libro de Fred Vargas es, para mí, una chorrada tras otra con pretensiones que quedan en nada o en el absurdo más ridículo.

    Al final no sé si Adamsberg es listo o tonto, lo mismo me pasa con el comisario Boourlin y el comandante 'calculadora humana' Danglard. Saltan en dos frases del infantilismo más absurdo a la mayor genialidad por obra y poca gracia de la autora.

    Desde luego, Vargas no es mi tipo. Enhorabuena a sus seguidores, pero yo no le cojo la gracia, el sentido, ni ná de ná,

'El hombre de plastilina', de Manuel Manzano: divierte un rato

    Este es un libro repleto de chorradas. Que tienen gracia. Pero después de 300 momentos graciosos, uno se cansa. Acabas agotado por saturación y aturdimiento.

    Es como si pones a Eduardo Mendoza a 45 revoluciones por minuto. El autor, Manuel Manzano, dice que su humor es cercano al de Ibáñez. El cómic aguanta mucho mejor este desbarre en grado máximo.

    Manzano es un tipo tremendamente divertido e ingenioso. Pero cuando tanta caricatura se extiende en el tiempo provoca saturación.

    Algunos de los protagonistas: Boris Beria Fuensanta, Daniel Perestrello Nepomucena, Eutrapia Exodista Eumitiana...

    No me convence este "nuevo caso de Boris y Nicodemo, los detectives más patanes del thriller contemporáneo".

martes, 13 de septiembre de 2016

'El dulce veneno del jazz', de Charlotte Carter: exquisita novela negra ligera

    "-Lo siento, Aubrey -me disculpé-. Te he despertado. Perdona, corazón.
    -¿Estás en apuros?-
    -En grandes apuros -dije a la vez que cerraba la puerta del piso.
    -¿Esos apuros?
    -No, peores.
    -¿Qué es peor que estar embarazada?
    -Esto -repuse-. Abrí el estuche del saxo, saqué los billetes enrollados de los calcetines y los tiré sobre el sofá de cuero blanco.
    -Aubrey cogió uno de los fajos, deslumbrada:
    -¿Llamas apuros a esto?
    -Sí.
    -¿De dónde ha salido?
    -De un muerto.
    -¿Te lo dio él?
    -En cierta manera.
    -¿Antes o después de morirse?
    -Un poco de cada. Era policía.
    -Abandona ahora mismo la ciudad, Nan.
    -va en serio, Aubrey. Uno de la secreta. Trabajaba cerca de donde estuve tocando ayer. Me dijo que era músico.
    -¿Qué opina Walter de todo esto?
    -Nada. Walter se mudó hace unos días.
    -Estupendo. Lo mejor que podría hacer ese capullo de mierda era irse con la música a ora parte".

    Joder. Pues a mí sí me ha gustado 'El dulce veneno del jazz'. Será porque también me gustan los libros de Flanagan de Andreu Martín y Jaume Ribera.

    La veo en la línea negra de una comedia ligera de Eduardo Mendoza. Un libro divertido, a la vez que oscuro, entretenido, desenfadado, y en el que hay que destapar muchos asuntos turbios.

    Además, considero que hay diálogos muy bien trabajados e ingeniosos. Me gusta Nanette Hayes

    La forma de narrar es diferente, tiene ritmo y es ágil.

    "Estaba segura, no obstante, de que no sería gran cosa como madre. Siempre me había considerado afortunada por tener un madre tan distinta de mí. Soy egocéntrica, mercuriana, emocionalmente inestable, con una paciencia que ni merece ese nombre, bastante solitaria, dada a zarpar hacia puertos desconocidos con cinco minutos de preaviso, como mucho, y la verdad es que no aguanto a las personas con las que no puede razonar"

    La trama tampoco me desagrada pues el ningún momento sospecho del final. Eso sí, tal vez cuando aparece el mafioso me huelo algo.

    No es una obra cumbre, pero he disfrutado con ella. El jazz no me gusta en demasía, pero he gozado rememorando piezas de Érik Satie y Thelonius Monk.

    Si es para adolescentes, pues se la recomendaría a cualquier chaval que quiera introducirse en el mundo de la novela negra. 

    Me ha gustado, bastante.

domingo, 11 de septiembre de 2016

'Cuando el río suena', de Joe R. Lansdale: delicioso, aroma a 'Stand by me'

    "Según me bajé de la silla, el viejo Nation se apeó de su carro acompañado de sus dos hijos. Ethan Nation imponía por su tamaño. Llevaba un peto y de las orejas y las narices le asomaban matojos de pelo. Sus hijos eran reproducciones pelirrojas de él: copias llenas de maldad con orejas de soplillo (...)

    Como decía mi padre, tenían los modales de una cabra en celo. Una vez le oí susurrar a Cecil que si se hiciera una bola con los sesos de los Nation y se la metieran en el culo a un mosquito, al sacudir al pobre insecto sonaría igual que un vagón de carga con una canica dentro."

    Muy buena novela. Con reminiscencias a la maravillosa 'Cuenta conmigo (Stand by me)'. Aroma al viejo sur de Texas. A nostalgia. A juventud. A pobreza, amor, racismo y asesinatos en el bajío del río. En Marvel Creek. Año 1933. Plena depresión y época en que el Klan mataba a cualquier negro mínimamente sospechoso.

    "Mi padre bromeaba sobre los mosquitos de Pearl  Creek. Según él, podían descender en picado, llevarse a un hombre, comérselo y después ponerse sus zapatos".

    En estas el alguacil y barbero de la localidad, Jacob Crane, debe investigar los terribles asesinatos de mujeres negras que aparecen en el río. Es obra de un criminal en serie, pero ellos no lo saben. Los brutales crímenes son obviados por la población blanca hasta que le toca a una mujer sureña 100%. Entonces se desata una violencia al más puro estilo del salvaje oeste.

    "El mal genio no tiene valor alguno. Jacob, además, tiene su orgullo, en general constructivo, pero el orgullo es susceptible y siempre hay algo que lo pone en marcha. Cuando uno tiene demasiado, Harry, el orgullo se transforma en soberbia, y cuando te caes de allí arriba es muy duro volver a levantarte".

    Jacob será ayudado por su hijo Harry, de 13 años, pero un avezado investigador junto a su hermana pequeña Tom y su abuela. Mientras, las leyendas a lo 'Sleepy Holow' se cruzan por el camino con la aparición de músicos que venden el alma al diablo y luego se convierten en asesinos denominados 'viajantes' y al temido hombre-cabra que habita los bosques de Marvel.

    Excelente narración. Toques de humor fantásticos. Sabor al viejo sur confederado repleto de mitos y leyendas. Sentimientos a flor de piel y la canción '(Sitting' on) The dock of the bay' de Otis Redding sonando de fondo. Muy buen libro con un final precioso y sentido.

martes, 6 de septiembre de 2016

'El asesino dentro de mí', de Jim Thompson: no me ha enganchado

    'El asesino dentro de mí' es una de las novelas más celebradas de Jim Thompson, el monstruo de la novela negra junto a Hammett, Chandler y MacDonald. Sin embargo, para mí, es una obra que ni fu ni fa; me ha dejado completamente indiferente.

    Y no es porque no contenga ingredientes interesantes, todo lo contrario: ese ayudante de sheriff a lo 'Dexter'; el magnate malo malísimo del pueblo; la prostituta brutalmente asesinada; la violencia irracional; el ambiente opresivo de Texas...

    Más bien creo que es el ritmo lento del libro (nada que ver con el frenesí de '1.280 almas', esa obra maestra ó la genialísima 'Noche salvaje'), el delirante monólogo interior, la poca racionalidad de lo que ocurre, el no saber hacia dónde vamos, el dejá vu...

    'El asesino dentro de mí' no me ha enganchado. Tal vez al principio puede agradar, luego noto que la trama decae con encuentros y diálogos poco profundos y nada intensos o escasamente interesantes. Llega el asesinato doble y parece que remonta, pero vuelve el anticlímax...

    Lo siento, pero es la segunda vez que lo intento y este tipo, Lou Ford, hijo de un médico buenísima persona, no me cae bien.

lunes, 5 de septiembre de 2016

'Una noche sin sombras', de Gisa Klonne: rara, flojita

    En numerosos foros y páginas web leí que era la revelación, la última esperanza blanca de la novela negra germana, y a mí que me ha parecido algo tostón el libro de Gisa Klonne.

    El inicio de 'Una noche sin sombras' es como llevar una caraja de 20 pisos, que te despierten y te llevan a ver una carrera de caracoles en medio de un humedad que hiede.

    No sé si la historia se anima luego, pero no tiene visos. No he pasado de la página 19. La inspectora Judith Krieger es cargante y rarita, mucho. Y los que la rodean son por el estilo.

    Es como esas decenas de libros policíacos escandinavos que ni fu ni fa, sin alma, ni fuerza, ni brío. Todo muy oscuro, pero en plan oscuro de gris, aburrido. 

    Demasiados párrafos descriptivos que nada dicen ni aportan a la trama.

    Pues nada, a por otro libro de los miles que hay más atractivos que este en el riquísimo mundo de lo negro. 

viernes, 2 de septiembre de 2016

'El caso Telak', de Zygmunt Miloszewski: sorprendente

    "-No me conoces.
    
    -Conozco a los que estuvieron aquí antes que tú. Todos igual de inquebrantables. Todos dijeron que yo no sabía cómo eran. Desde entonces no he vuelto a oír hablar de ellos ni de los casos que investigaban. No tengo nada que reprocharles. La vida es así: cuando en el aspecto personal uno tiene mucho que ganar o mucho que perder, es fácil cambiar de opinión".

    Si aguantas las 100 primeras páginas, algo farragosas y aburridas, al estilo de Agatha Christie, incluso de la tediosa 'La tragedia de x' de Ellery Queen, disfrutarás de una pedazo de novela negra, muy negra, cargada de crítica social y dominada por las cloacas del Estado.

    "-Bueno, y tendrías que interrogar a la secretaria sin falta -dijo Kuznetsov.

    -¿Por qué? ¿Tenían una aventura? -Szacki lo dudaba mucho.

    -No, pero es que está como un queso, yo podría interrogarla todos los días. Lo ideal sería que se pudiera un uniforme y llevarla a la sala de interrogatorios de la Central, ya sabes, la sala que hay abajo..."

    'El caso Telak', de Zygmunt Miloszewski, empieza fuerte, con un asesinato de tintes misteriosos, en un ambiente extraño, pero ya en el segundo capítulo se convierte en una retahíla de interrogatorios, aburridos y reiterativos, que lastran la trama.

    "Había un tipejo pequeño y flaco apoyado en el capó. Llevaba una chupa demasiado grande para él con el logo de Securitas. Qué raro que no fuera Securitate. Fascistas aficionados, Szacki oensaba que debería estar prohibido que los sujetos privados llevaran uniforme".

    Sin embargo, la fuerza de la historia se retoma en las páginas 120 o 130, y nos encontramos con una historia que nos atrapa y no nos suelta hasta el final. 

    Además, el humor negro se adueña de muchos de los pasajes dotando a la historia de un toque diferente, atractivo y original. La acción también se torna oscura y complicada. Es una novela negra con puntos de espías, con sexo de por medio, con personajes grises, a la vez que extraordinarios, que intentan sobrevivir en un mundo putrefacto y miserable.

    "-En lo referente a la cuestión de quién es el bueno y quién el malo en el sistema, casi siempre es al revés. Recuérdelo".

    Ya espero con avidez poder leer la segunda novela ('La mitad de la verdad') de este genial escritor que disecciona la Polonia actual donde sobreviven los poderes ocultos del comunismo en choque constante con la modernidad europea. 

    Genial y muy buena novela.

martes, 30 de agosto de 2016

'Los muertos viajan deprisa', de Nieves Abarca y Vicente Garrido: tormentoso y sangriento

 
    Mira que es buena esta novela negra, en la que un sonado, al que la prensa llama el 'Fantasma', se carga a escritores de novela negra en las semanas de novela negra de Gijón y A Coruña.

    Tras la negritud de la trama, donde casi todos mueren, mienten o son farsantes, subyace una crítica, entre directa e irónica, al mundo de los artistas, en general, y a los escritores de novela policíaca, en particular. A su ego y su soberbia, principalmente.


    "La vanidad es el pecado favorito del Diablo". Podría resumirse así, tal y como aparece en la introducción de uno de los capítulos finales.

    Una parte final que estuve apunto de no leer, ya que, cuando apenas falta un centenar de páginas, se descubre quién es el asesino, una de las bazas que hasta el momento ha mantenido en máxima tensión al lector.

    Sin embargo, las subtramas que le siguen -y el apoteósico final- son igual de absorbentes que el resto del libro. Una muy buena novela negra que hay que leer, sí o sí.

    Hay acción, hay asesinatos más que salvajes, venganzas desde el más allá, disparos, sangre, vanidad de vanidades, sexo, psicópatas, corruptos, etc. 

    En definitiva, es una historia variopinta, tanto en personajes como en puntos de vista, y argumentos principales, secundarios y de tercer orden. Muy rico en todo. Muy buen libro. Tormentoso y desasosegante.

    El final es potente, poderoso y hasta provoca taquicardias. Viva la inspectora Valentina Negro!!!

miércoles, 24 de agosto de 2016

'Los ángeles de hielo', de Toni Hill: quieres que se acabe

 
    'Los ángeles de hielo', de Toni Hill, es una novela entre terrorífica y negra. El primer capítulo es brutal, impactante y salvaje. Luego, solo quieres conocer al criminal. Y saber si es un espíritu o un simple terrícola cabreado.

    Ambientada entre los años 1910 y 1920 es una novela al estilo gótico, de los cuentos de E. T. A. Hoffmann, o de Lovecraft, o de Allan Poe.

    La verdad es que no puedes parar de leerla, aunque le echo en falta unas dosis más terror. Lo que empieza siendo 'El orfanato' se acaba convirtiendo en 'Alguien voló sobre el nido del cuco', pero con menos gracia.
    
    La calidad narrativa de Hill continúa incólume, alejándose, eso sí, de la perfección que significaron sus dos primeros libros, obras maestras: 'El verano de los juguetes muertos' y 'Los buenos suicidas'.

    Es una novela de crímenes extraños e inexplicables que enganchan y que te obligan a seguir la historia hasta el final. Un final que podría haber sido mejor, pero no por ello menos inquietante. 

    Mola. Toni Hill es uno de los buenos. Uno de los nuestros.

domingo, 14 de agosto de 2016

'Giley', de Julián Ibáñez: muy intensa

 
    'Giley', de Julián Ibáñez, es una novela negra desasosegante e intensa, muy intensa. En un monólogo interior de largo recorrido, el inspector contra el Juego de Puertollano deberá enfrentarse a una trama de trata de blancas y juego ilegal. 

    Un trabajo complicado si se tiene en cuenta que el policía es propietario de uno de los más importantes garitos de timbas ilegales de Ciudad Real.

    Entre medias aparecerán agentes de la Guardia Civil implicados en redes de prostíbulos, prostitutas liadas con policías y macarras, gitanos dueños de burdeles y señoritos responsables de negocios de extorsión y explotación sexual.

    La verdad es que es una obra diferente, muy aconsejable por lo tétrico de los personajes y el decadente ambiente que se respira en Puertollano. 

    La historia es negra, negrísima, de las que te llegan al corazón y te descolocan. Hay escenas muy duras y violencia a raudales. Ni los buenos son tan buenos ni los malos tan malos.

    Julián Ibáñez radiografía a la perfección las luces y las sombras del ser humano. Te deja un regusto amargo con un final sorprendente y con varias interpretaciones. Es una novela poderosa y potente. Nada es lo que parece.

miércoles, 10 de agosto de 2016

'El arrecife del escorpión', de Charles Williams: una de las novelas negras imprescindibles

    "Era el ser humano más desconcertante que había encontrado en mi vida y de alguna manera sabía que, aunque navegáramos juntos alrededor del mundo durante el resto de nuestras vidas, los dos solos, estaría tan lejos de entenderlo el último día como el primero. Era totalmente frío, carecía por completo de conciencia y, pese a eso, casi te gustaba. Por qué, no lo sé".

    'El arrecife del escorpión', de Charles Williams, es muy grande. Una novela negra como las de antes. Clásica y cargada de suspense. Tiene el aroma de 'El sueño eterno' o de 'El halcón maltés'.

    Gran trabajo el realizado por Medianoche Editorial a la hora de recuperar la maestría de Williams en un trabajo repleto de lo más negro de la novela negra clásica.

    "Él mismo lo había dicho. La brutalidad gratuita es para los idiotas. Él era un profesional y solo era brutal cuando le convenía. ¿Por qué regalar lo que se podía vender?"

    Aparece la mafia, una mujer fatal, un timador, un buceador en horas bajas, un tesoro en medio del mar, unos marinos mercantes, etc. Todo ello dorado por el aroma de Florida y sus cayos, espacio más que adecuado para el desarrollo de esta historia con violencia, dinero, sexo y mentiras.

    El final, inesperado, pone el colofón a un pedazo de libro que nada tiene que envidiar a Chandler o Macdonald.

    Es un título imprescindible entre el top 50 de las mejores obras policíacas y de suspense. Hay que leerlo, sí o sí.

domingo, 7 de agosto de 2016

'El caso Galton', de Ross Macdonald: genuino sabor a clásico

     "-Me sorprende, Lew. No creí que podría afligirlo de esa manera. Le gente dice que usted es capaz de detener el viento para que no se enfríe la oveja trasquilada.

    -Pero las puñaladas que usted le aplicó a Culligan no tienen parecido con las actitudes de las ovejas.

    -Tenía que matarlo. Usted no parece no haberlo comprendido".   

    'El caso Galton', de Ross Macdonald, es una historia oscura con genuino sabor a clásico. Aunque el detective privado Lew Archer no sea al auténtico tipo duro que aparece en otras novelas de Macdonald, sí recibe de palos, como no podría ser de otra manera.

    La investigación sobre la desaparición del rico heredero 20 años atrás permitirá que aflore a la superficie un mundo de mentiras, robos, extorsiones y violencia. Anthony Archer abandonó su hacienda en Santa Teresa con una joven mujer de clase baja, empeñado en ser artista...y nunca más se supo.

    Por ello, Archer viajará a Chicago, Los Ángeles y Ontario en busca de alguien que aún puede estar vivo o no, con  el objeto de heredar la inmensa fortuna de los Galton.

    Sexo, balas, envidia y falsedad se mezclan en un vigoroso cóctel como solo el genio de Ross Macdonald podría elaborar, en un libro muy recomendable, aunque algo alejado de la brillantez de 'El blanco móvil'.

    Sello de calidad de la novela negra más genuina y auténtica. No defraudará su final.
 

martes, 26 de julio de 2016

'El silencio de la ciudad blanca', de Eva García Sáenz de Urturi: muy bueno, en la línea de la Trilogía del Baztán

 
    'El silencio de la ciudad blanca', de Eva García Sáenz de Urturi, es un muy buen libro de novela negra. En la línea de la Trilogía del Baztán, no es tan oscuro ni intenso, aunque posee alma, fuerza y absorbe al lector desde el principio.

    El inspector Unai López de Ayala, alias Kraken, busca a un asesino en serie que vuelve a asesinar 20 años después utilizando la historia y las leyendas alavesas como argumento de su carnicería.

    A partir de este punto la magia, las leyes ancestrales y la brutal intrahistoria de Vitoria se irán adueñando de la escena con personajes dotados de luces y sombras como son los hermanos Ortiz de Zárate, la subcomisaria Alba, la inspectora Estíbaliz, el experto en sucesos Mario Santos...


    En la trama, trabajada y muy bien estructurada, se mezclan aspectos de los libros de Dolores Redondo con la mítica 'El silencio de los corderos'. La ciudad de Vitoria es otro de los personajes principales, junto a sus pueblos y su evolución desde la prehistoria. Hasta el misterioso y espiritual pueblo de Ochate tiene su espacio.

    Las tres primeras partes son muy intensas y cargadas de suspense. Después vienen unas páginas un tanto flojas antes de la conclusión poderosa, repleta de acción y suspense total.

    El final es potente e inesperado. No dejará indiferente a los amantes del thriller. Muy recomendable (y recomendado).

viernes, 22 de julio de 2016

'El noveno círculo de hielo', de James Thompson: adictivo

    "Tiene razón. Aquello me superó emocionalmente. El caso me enseñó algunas cosas que no me gustan sobre la vida y sobre mí mismo. Descubrí que soy obsesivo e implacable. Aprendí que la justicia no existe".  

    'El noveno círculo de hielo' no es tan brutal como 'Ángeles en la nieve', pero es una muy buena novela negra. Perfectamente escrita y sin perder el interés en ningún momento.

    James Thompson sabe narrar sin aburrir nunca -carece de párrafos explicativos sin sentido, interés, y que no aportan nada- y manteniendo la tensión hasta el final.

    "Pienso en la infiel de mi ex mujer, Heli, sociópata y asesina, que murió calcinada sobre un lago helado. Recuerdo algunas de las últimas palabras que me dijo: '¿Merecer? Nadie obtiene lo que se merece. Si fuera así, todos arderíamos en el Infierno. Todos somos culpables'". 

    Por cierto, una conclusión o cierre que no es tal y que golpea al lector cuando este menos se lo espera.

    La novela engancha por la historia principal, la investigación de un asesinato más que duro, y las subtramas que por allí pululan: cultura finlandesa, crímenes de guerra contra judíos, choque cultural entre estadounidenses y fineses, etc.

    "Yo no soy de los que hablan mucho. Y quizá porque papá me pegaba a la mínima que mostraba alguna emoción, tiendo a considerar cualquier actitud expansiva como un signo de debilidad, Me gusta la gente, pero a distancia. Tengo la sensación de que las otras personas no tienen mucho que ofrecerme, y que yo tampoco tengo nada que ofrecerles, así que prefiero observar, mñás que interactuar con otros".

    La entrada en escena del nuevo compañero de Kari Vaara, el inspector lapón trasladado a Helsinki, llena el libro de nuevos matices, pues Milo aporta un grado elevado de locura y genialidad.

    Un libro para disfrutar de la novela negra, que no se deja hasta el final. Muy bueno. Muy interesante. Excelente para este verano.

jueves, 21 de julio de 2016

'Noche salvaje', de Jim Thompson: muy dura y salvaje

    "Nosotros no podíamos evitarlo -convine-, pero eso no mejoraba su situación. Tenía que trabajar en las minas, y cuando un hombre tiene que hacer algo, lo hace. Pero no por eso le resulta más fácil. Incluso podría decirse que le resultaba doblemente difícil.

    Uno no es valiente, noble, desprendido o cualquiera de esas cosas que todo hombre quiere creer que es. Uno no es más que una rata acorralada, y con el tiempo empieza a comportarse como tal".

    Novela negra, negrísima, crimen, terror, locura, mafia, sexo... son los ingredientes principales de esta obra maestra de Jim Thompson, llamada 'Noche salvaje'.

    Es un thriller negro y de terror que te deja pegado a sus páginas. Hay fuerza, alma y poderío. Nunca sabes cómo va a seguir la siguiente página. El ambiente tenso y el suspense, con toques de surrealismo, son brutales.

    "Lo problemático de matar a alguien es que resulta muy fácil. Al final uno llega a hacerlo sin pensar. Uno lo hace en lugar de pensar (...)

    Se la clavé en el cuello. Un poco más y le saco la nuez por el otro lado. Saqué el gran pañuelo de seda del bolsillo en la pechera de su traje  y lo usé para limpiarme las manos y borra las huellas de la navaja. A continuación le metí la navaja en el bolsillo (para confundirlos, más que nada). Después puse su cuerpo en el suelo del coche y me fui al centro en metro".

    La narración sobre el encargo a un sicario de asesinar en un pueblucho de mala muerte a un chivato de la mafia es perfecta.

    Y el final, apoteósico. Me recuerda a esas imágenes entre oníricas y surrealistas diseñadas por Salvador Dalí, precisamente, para la película 'Recuerda' de Alfred Hitchcock.

    "Uno lo hacía todo a la perfección: tenía en cuenta todos los factores, lo hacía todo dos veces mejor de lo acostumbrado e incluso había momentos de suerte. Todo iba sobre ruedas, y uno se decía que era muy listo y que nadie podía con él.

    Y un borracho medio lelo, sin redaños ni para matar una mosca, de pronto intervenía y te daba por saco a base de bien".

    Carl Bigelow (alias Pequeño Bigger), sicario con cara de niño, pero con decenas de muertes en su haber, se juega su propia vida en una misión complicada, enrevesada y oscura en el pueblucho Peardale. La encarga el todopoderoso ricachón y salvaje 'El Hombre'.


    Allí, se encontrará con personajes a cuál más sonado: Jake, Kendall, sra. Winroy, sheriff, Ruthie...

    "Yo estaba hecho polvo. Ya ni vivía; fingía vivir, como mucho.

    Vivir es recordar, diría yo. Si pierdes el interés, si todo resulta del mismo tono grisáceo, ese tono que ves al mirar la luz con los ojos cerrados, si nada -bueno o malo, recompensa o castigo- parece ser digno de mención, uno puede arreglárselas para seguir adelante, más o menos, durante un tiempo. Pero uno ya no vive. y uno ya no se acuerda de nada".

    Una obra dura, durísima. Te deja sin aliento. Viva la élite de la novela negra más clásica y genuina: Thompson, Hammett, Chandler y Macdonald.