jueves, 8 de diciembre de 2016

La mejor novela negra y policíaca para la Navidad de 2016

    -'Falcó', de Arturo Pérez-Reverte. El genial escritor de Cartagena se atreve con la novela negra en la España más cainita.

    Tras las obras maestras que son la saga del capitán Alatriste y libros como 'El asedio', 'El maestro de esgrima' o 'Un día de cólera' llega la historia de un mortífero agente del Servicio Nacional de Información y Operaciones (SNIO), Lorenzo Falcó, al que el Almirante encarga las más complicadas misiones en noviembre de 1936. 

    La maestría de Pérez-Reverte da forma a una trama ágil, cargada de fuerza e intensidad. Se lee de cabo a rabo en unos días para dejarnos sin aliento. Los personajes tienen el sello único, y de calidad, de este perfecto contador de historias.


    -'Un hermoso lugar para morir', de Malla Nunn. Este es un libro imprescindible para los amantes de la novela negra más oscura, dura y crítica. Sucede en la Sudáfrica del reciente apartheid en 1952. 
   
    Un oficial 'inglés' debe investigar en el corazón de la tierra 'afrikaner' (racistas y orgullosos descendientes de holandeses) el asesinato de un comisario blanco. 

    Ambiente cargado y tensión al límite en una historia excelentemente escrita. El oficial Emmanuel Cooper, hijo de inglés y mujer afrikaner, se las verá con los servicios secretos y una sociedad cerrada, clasista y llena de odio. 5 estrellas.


    -'Cuchillo de palo', de César Pérez Gellida. Pérez Gellida tal vez sea uno de los mejores autores de novela negra de la actualidad. 

    Sin con la trilogía 'Versos, canciones y trocitos de carne' dio forma a tres obras maestra del género, con su segunda trilogía 'Refranes, canciones y rastros de carne' se supera a sí mismo. 

    Después de la taquicárdica y misteriosa primera novela de esta segunda saga 'Sarna con gusto', con la segunda 'Cuchillo de palo' da una vuelta de tuerca a la historia épica protagonizada por el atormentado y cascarrabias policía nacional de Valladolid Ramiro Sancho.


    -'El jardín de cartón', de Santiago Álvarez. En esta obra hay de todo, desde unos personajes desquiciados y como salidos de una película de Bogart, hasta ladrilleros poderosos y corruptos que campan a sus anchas por Valencia, pasando por un detective privado, Mejías, que es como un Don Quijote apaleado. 

    Mucha acción, humor y sarcasmo en esta aventura que transcurre en plenas fallas. El cine negro tiene su peso en una obra que recuerda a los mejores libros de Eduardo Mendoza y Carlos Salem

    Nada de lo que ocurre es lo que parece en este relato de perdedores y mascletás.

    -'Así es como se mata', de Mirko Zilahy. Es la revelación del año en Italia. Un policía Enrico Mancini deberá investigar las macabras muertes obra de un asesino en serie. 

    Es un libro que encantará a los amantes de la novela negra clásica. Se ofrece una visión sucia y sórdida de Roma, una ciudad que en el imaginario general es sinónimo de belleza y atractivo. 

    Los personajes están muy logrados y la trama, aunque no es de lo más original, sí posee fuerza y atractivo. Muy recomendable para conocer a otros autores del género negro con visiones diferentes y enriquecedoras.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

'El carbonero', de Carlos Soto Femenía: cruel y descarnada

"A raíz de los detalles de los que el buhonero me dio cuenta a continuación, Massutí resultó ser, más que un individuo poco recomendable, un ejemplar de la peor calaña. Mallorca, a causa de su insularidad, nunca había sido territorio fértil para los excesos. Una isla cerca a sus habitantes y les pone nombre. Todos se conocen. Por tanto, descollar, en cualquier sentido, solía ser sinónimo de imprudencia.

    Durante las primeras décadas de siglo, el contrabando unió a todos los habitantes de la isla, quien no recurrió a él para vender, lo hizo para comprar. Surgieron redes de distribución fabulosas. Se creó un sistema nervioso. Pero nadie osó levantar la cabeza por encima de las del resto. En Mallorca se delinquía en común, y para que el delito fuera común, debían omitirse los extremos. Y también, por encima de todo, debía haber silencio".

    Este es un libro que está perfectamente escrito. Con una prosa cargada de magia. Nos transporta a las montañas de Mallorca en las primeras décadas del siglo XX. Es una historia de venganzas en un ambiente de 'senyors' y 'pagesos' en una 'possessió' cerca de Caimari.

    "Allí acudían los contrabandistas a retirar los bultos, de noche, a pie, ya que había que desplazarse por caminos impracticables, recorriendo a veces una treintena de kilómetros. Para hacerlo solo se servían de una especie de arnés, el 'pitral', que se ceñía a la frente, reposaba la carga en la espalda y dejaba los brazos libres para sortear los obstáculos o acometer escaladas. Todo se hacía en silencio, en la oscuridad. Sin descollar. Al estilo mallorquín".

 
    Es como si 'Bearn o la sala de las muñecas', de Llorenç Villalonga, se tiñera de sangre y crueldad innecesaria.

    El crimen brutal de la madre del protagonista, Marc, buscará respuesta siete años después de la mano de este carbonero joven. Contrabando, drogas, sicarios y malas personas se unirán en un relato con épica, enraizado en el acervo más antiguo del ser mallorquín.

    "Discreción y silencio. Así había sido siempre en la isla, para bien o para mal, hasta que llegaron los delincuentes de fuera.

       Massutí -el mallorquín era el padre- era de los de fuera. Y los de fuera no entendían, o no querían entender, cómo funcionaban las cosas aquí. Joan March, otro mallorquín, visionario, sin escrúpupulos y de una ambición desmedida, explicaba que los únicos problemas que surgían en la isla eran los creados por los que hablaban de más. También tenía un lema: 'Cada día nace un tonto, solo hay que encontrarlo'".

    La descripción de una Isla que no existe, engullida por el turismo, en sus espacios más duros y oscuros, es perfecta. El amor y el sexo también ocupan -o sobrevuelan- este atípico libro de novela negra. Mallorca es como Sicilia, a otro nivel, pero con la misma crueldad.

    Un libro que en ciertar escenas es tan duro como 'Reservoir dogs' y en otras recuerda al realismo mágico latinoamericano. Muy recomendable por su poder narrativo y por la historia que nunca nos deja atisbar cómo acabará. Misterio y muerte en la Serra de Tramuntana.

martes, 29 de noviembre de 2016

'Falcó', de Pérez-Reverte: Alatriste en la Guerra Civil

    
    De 'Falcó', la inmersión de Arturo Pérez-Reverte, en la novela policíaca -o más bien negra-, me queda un sabor bastante bueno. Aunque esperaba otro final. 

    Tal vez acaba como lo hace porque habrá nuevas aventuras del agente del espionaje español Lorenzo Falcó, especializado en infiltrase tras las líneas enemigas.

Alatriste en la Guerra Civil

    Falcó, hijo de terrateniente, tarambana, ligón, dandi y sin escrúpulos -hasta que el sentimiento aflora, como en Bogart al final de 'Casablanca'- es una especie de capitán Alatriste del siglo XX. Un agente secreto al servicio de la República en 1931 y de Franco en 1936.

    En esta ocasión, noviembre de 1936, debe desplazarse a territorio enemigo para intentar rescatar a José Antonio Primo de Rivera, encerrado por los republicanos en la cárcel de Alicante.

    A partir de aquí, las aventuras se suceden como en una novela de espías de John le Carré. Previamente, asistimos al ambiente que se vive en Burgos, capital del Movimiento levantado contra el gobierno legítimo, donde menudean los 'héroes' de retaguardia, fanfarrones que dan paseos a los presos 'rojos'. Luego, vemos que los mismo sucede en suelo de la República.

    Falcó es un tipo sin principios, más que los suyos, bragado y duro, al que se encomienda una misión casi suicida, en la que se mezcla la marina nazi y los servicios secretos soviéticos.

    En definitiva, una obra que se lee de un tirón, que atrapa, y posee el sello de calidad superior de un genio de la literatura como es Pérez-Reverte. Más que recomendable.

sábado, 26 de noviembre de 2016

'El jardín de cartón', de Santiago Álvarez: una gozada

        
    Divertidísima, diferente, con escenas dotadas de la acción más desenfrenada y el humor más surrealista, una obra que se disfruta y goza al mismo tiempo, con una subhistoria entre triste, romántica y trágica.

    "Reconozco que simpatizo con usted -dijo en cuanto pudo-: con todo lo que posee, se dedica a buscar un whisky bicentenario. Si yo poseyera la décima parte de su dinero construiría una máquina para devolver a Bogart a la vida".

    Solo un pero: algunas situaciones en las que me pierdo -no sé quién habla y quién escucha- y algunos momentos en los que lo que se describe apenas interesa. Como si hubiera más paja de la necesaria.


    Bebedor, perdedor, cáustico y caótico Mejías

    "El detective se incorporó en su cama con la frente empapada en sudor. Inmediatamente se arrepintió de haberlo hecho. La cabeza dolía como golpes en un gimnasio de supervillanos. Aún estaba vestido, y sus ropas apestaban a alcohol. Escuchó un maullido ronco sobre su regazo. La gatita se giraba frotando su lomo en el cuerpo de Mejías.

    -Zero, voy a darte un consejo. Jamás compitas con alguien que sea mejor bebedor que tú."

    El protagonista, Vicente Mejías, el negativo de Bogart en 'El halcón maltés', es excelente, un perdedor repleto de rencor, mala leche y borracheras con un punto de ridículo y torpeza. Genial.

    Su ayudante es el Sancho Panza ideal, una mosquita muerta, con aspecto de marimacho, criada en las huertas del interior, con más carácter del que se le presupone. Es la encantadora y magnética Berta, estudiante de periodismo y mujer para todo en el destartalado despacho del inspector Mejías.

    "La tía María le había dicho en muchas ocasiones que debía esforzarse en el camino de la rectitud y la honestidad, no porque se tratara del comportamiento correcto, sino porque la pequeña Berta era un desastre para fingir o para engañar a un tercero. 'Nunca hará carrera como ladrona de panderetas', solía decirle, y tenía razón".

    Los personajes secundarios gozan de un protagonismo más que perfecto. El gitano Manuel y su hijo, Pablito, son el no va más, claves en la escena de desenlace del libro, una de las mejores que he leído en mucho tiempo.

    "Pronto se extendió la fama de un whisky extraordinario y aquellas botella inundaron Perthshire, de aldea en aldea. Hay quien dice que el caldo de Auchnagie de aquellos años confería extrañas cualidades a quien lo bebía: el don de la clarividencia, la fuerza de tres hombres, el orgullo de una reza.

    -La típica borrachera, vamos -interrumpió el detective." 

    Jordi, el periodista trepa, que engatusa a Berta, también me ha conquistado, como la dentista-heroína Eva y su novio, el antirico Adán. La familia de falleros es espectacular.

    Esta novela es una gozada total por la mezcla de misterio, crítica social, reminiscencias de los clásicos de la novela y cine negro (Bogart, Bacall, Edward G. Robinson, James Cagney...), por la doble investigación (la búsqueda de un whisky valenciano legendario del 1800 y quién sabotea la falla del magnate Lloret) y por decenas de detalles magníficos.

    "Los grandes héroes de antaño no necesitaban ser altos ni apolíneos: James Cagney, Edward G. Robinson, Kirk Douglas y el mismísimo Bogie eran paladines discretos, con su fuerza grabada a fuego en el pecho".

    Creo que es una voz más que propia, dotada de una riqueza brutal, con ecos de Carlos Salem y Eduardo Mendoza

    Ahora, a por el primer libro de la saga 'La ciudad de la memoria'. Excelso Santiago Álvarez.

viernes, 25 de noviembre de 2016

'El peso de los muertos', de Víctor del Árbol: la maldad más absoluta

    
    'El peso de los muertos', de Víctor del Árbol, es una novela negra intensa, dotada de misterio y de unos personajes entre lunáticos, sonadores y como salidos de un libro de realismo mágico.

    La intriga domina toda la obra, a la vez que deja paso a la maldad más absoluta. El capitán de regulares, luego inspector de la Brigada Político-Social y comisario poco antes de la muerte de Franco es uno de los personajes más malvados que he hallado en obra alguna. 

    El 'moro' Ulises personifica la depravación más absoluta. Pena, mezclada con repulsión, produce la figura del regular y luego psiquiátra Nahúm Márquez, lo mismo que Amalia, la esposa del general Quiroga, una 'femme fatale' de las de libro.

    La protagonista principal es Lucía, que regresa a España en octubre de 1975 tras 30 años de exilio en Viena. La acompaña su marido Andrés que de primeras se buscará problemas al apoyar a estudiantes comunistas.

    Octavio Cruz es otra pieza de este eficaz engranaje de la búsqueda de la verdad y de una venganza pobre, vieja y desvalida. Otro ser atormentado y mezquino con un punto de sorpresa final.

    Este es un pedazo de libro con una atmósfera deprimente, donde los perdedores la dominan y donde la verdad a veces es mentira y otras no importa.

    Buenísima obra. Muy recomendable. Hoja tras hojas se devora en busca de más y de las respuestas planteadas al principio. Solo un pero: hay pasajes en los que sobra cierta paja literaria. Aunque es un pero liviano comparado con esta genial, absorbente e impactante obra.

domingo, 20 de noviembre de 2016

'Pinches jipis', de Jordi Soler: divertida y original

      
    'Pinches jipis', de Jordi Soler es una obra breve, ligera y divertida, se lee con gusto y una sempiterna sonrisa en los labios.

    Es una novela breve trufada de personajes estrambóticos que se hacen simpáticos a ojos del lector, desde la secretaria, flaca, fea y poco agradable del protagonista, el comandante Emiliano Conejero, hasta su hijo tarambana (Macabeo), pasando por su ayudante, un policía brutote (La Vacota), y acabando con el tirano dueño de la radio (Tito Brito) al que se le mueren (asesinados) amigos y trabajadores.


     Conejero, institución entre la policía de DF,  es amante del whisky y de las mujeres, no en vano siempre tira de petaca (nalguera) en el escenario del crimen que alterna con chorretones de coñac para reventar el café en su despacho.

    Va tras el escurridizo asesino de las medias azules. Dos de sus víctimas encienden el odio del propietario de una emisora de radio que arremete contra los agentes y el Gobierno de la nación por inútiles.

    El singular Conejero deberá atrapar al escurridizo criminal que se toma el lujo de anunciar con notas dejadas en el lugar del crimen próximas muertes.

Bon Jovi, malo; Jethro Tull, triunfo

    Una delicia de libro que se lee en una tarde. No es una obra maestra, pero deja un sabor de boca entre dulce y agradable. Para pasar un rato divertido con personajes entre 'frikis' y de novela negra clásica.

    PD: Desternillantes momentos cuando el policía embarca en su carraca (un destartalado Galaxy) y busca en la guantera al azar un casete. Cuando le toca escuchar a Bon Jovi es señal de que la jornada será de pena. Jethro Tull, en  cambio, augura un día perfecto.

viernes, 18 de noviembre de 2016

'La mano de Dios', de Philip Kerr: completa, potente y genial

    'La mano de Dios', segunda novela de la serie del entrenador Scott Manson, es mejor que la primera de la saga, 'Mercado de invierno'.

    "Tomemos como ejemplo a Iñárritu, nuestro joven centrocampista dotado de un talento excepcional, y que ahora mismo está jugando con México en el grupo A. Según lo que ha estado tuiteando a sus cien mil seguidores, es Dios quien le dice cómo marcar goles, pero, cuando todo falla, compra unas putas caléndulas y unos terrones de azúcar, y enciende una vela delante de una muñequita con forma de esqueleto y un vestido verde. Sí, claro, seguro que eso tiene que funcionar".

    Para los amantes de la novela negra es perfecta. Y si, además, son aficionados al fútbol, es un libro total.

    "Pero no es la verdadera edad de Prometheus, que, como ya he dicho, juega en el AS Monaco, lo que más interesa en estos momentos a los periodistas que están escarbando en Brasil en busca de historias jugosas, sino la hiena de mascota que tenía en casa, en Montecarlo. Según el Daily Mail, el bicho mordió las cañerías del cuarto de baño, lo que hizo que en edificio entero se inundase y causó decenas de miles de libras en daños. Tener una hiena como mascota hace que el Bentley Continental de camuflaje de Mario Balotelli o el acuario de doce metros de altura de Thierry Henry parezcan caprichos sensatos en comparación". 

    Además de la trama, negra y criminal, el libro es inmisericorde con la falsedad y codicia que nueve las principales ligar del mundo. En este caso, el equipo entrenador por Scott Manson es el inexistente London City, que bien podría tratarse del Arsenal, la escuadra de Philip Kerr.

    "Morir en un helicóptero creo que tiene que ser bastante malo, pero si encima caes en un sitio como Bolton, eso ya tiene que ser la putada del siglo".

    Igualmente, la radiografía que el autor realiza de Grecia es demoledora. Aprovecha la eliminatoria entre el Olympiacos y el London City, jugada en Atenas, y clasificatoria para la Champions para arremeter contra los griegos, contra Alemania y contra la escuadra roja, en contraposición al los buenos, en esta ocasión el Panathinaikos. Aunque los verdes, al final, también saldrán escaldados.

    "No le conté adónde tenía pensado ir. Descender al inframundo es algo que es mejor hacer en secreto. Empezaba a pensar que, para resolver un crimen, hay que ser como un colono: primero tienes que plantearte dónde quieres llegar y, después, hacer lo imposible para conseguirlo, aunque todo se ponga en tu contra. Y por el camino dejar gente con la que te tenías que portar como un hijo de la gran puta".

    La novela es completa, potente y genial. Pide que no la dejes hasta devorar la última página. Tiene punch y alma, poderío, brío y ritmo. Es una gozada absoluta. 

    "-Creo que eres una personas muy solitaria. Igual que muchos entrenadores de fútbol. Luchas contra el mundo. Luchas contra el próximo equipo. Luchas contra la multitud. Luchas contra el tipo del banquillo de al lado. Luchas contra tu padre. Luchas contra los periódicos. Luchas contra la policía de aquí. Y, ahora, luchas contra la policía griega. Eres una persona que necesita demostrar algo, Scott. Porque eres un superviviente. Porque eres una personas muy resuelta. Por eso estás haciendo de detective otra vez. Porque no puedes dejar que las cosas siga su curso. Porque quieres tener razón".

    Kerr, también autor de los geniales libros de novela negra protagonizados por el inspector Bernie Gunther, en la Alemania nazi y de posguerra, es un novelista que roza la perfección.

    Leed y disfrutad, malditos.
   

'El vástago de la muerte', Carlos Venegas: en la línea de 'El silencio de los corderos'

jueves, 3 de noviembre de 2016

'El sello naranja de un penique', de E. V. Cunningham: una novela negra ligera

    Esta es una novela negra ligera. Con unos asesinatos a descubrir, tipo enigma de Agatha Christie, aderezados con un aroma a novela negra clásica, inspector jefe de Beverly Hills incorporado. 

    El nisei (estadounidense de padres japoneses) Masao Masuto es algo así como el detective Charlie Crews de 'Life', amante de la filosofía zen y de las tradiciones orientales. 

    Es más Taggart de 'Superdetective en Hollywood' que el destartalado inspector de Detroit Axel Foley interpretado por un desternillante Eddie Murphy.

    Lo cierto es que la obra se lee de un tirón y con cierto interés, aunque no es una joya ni una novele cumbre. Tiene su atractivo, pero se queda a la orilla del río. Si no se lee, tampoco pasa nada.

    Lo más atractivo es la forma de trabajar del imperturbable Masuto, la relación con su mujer y con su todopoderoso y más que especial suegro.

    Nazis, judíos, joyeros y filatélicos, además de mafiosos de tercera línea, se dan la mano en esta deliciosa -aunque a veces insustancial- obra.

    Es como si viviera imbuido permanentemente en Séneca y las 'Meditaciones' de Marco Aurelio. Tampoco lleva arma y es especialista en artes marciales.

viernes, 28 de octubre de 2016

'No me falles', de Don Nadie: adictiva

 
    Pese a que todos los personajes hablan como si fuera uno solo, es decir, no hay diferencia entre ellos ni profundidad psicológica, la trama es absorbente, te atrapa y te engancha hasta el final. 

    No puedes dejar de leer para conocer qué pasó con el desparecido 'Niño de los altramuces'.

    En cada capítulo hay pequeños datos sobre lo ocurrido. Hay variaciones de la trama. Cada uno de los protagonistas, surgidos a partir de un núcleo duro, 'el club de los cinco', podría ser el culpable de la extraña desaparición de Jonathan Velázquez, de siete años de edad, en una playa de Cádiz un año antes.

    Ricardo, joven periodista en Madrid, regresa a su pueblo de la costa gaditana para investigar un caso que llevó a sus padres  ala muerte. Allí se dará de bruces con una extraña y poderosa conjura, y a sus cinco mejores amigos, muy cambiados a partir de la tragedia.

    Entonces se sucederán una decena de muertes extrañas que intentan ocultar lo que realmente pasó con Jonathan, hijo de un concejal que maltrata a su mujer e hijos. 

    A pesar de algunos diálogos infantiles y demasiado planos, la verdadera fuerza de la obra son los continuos giros, lo que esconde cada uno de los personajes y el suspense y temor que invade toda la historia.

    Me ha gustado mucho. Es adictiva. Absorbente. Y muy sorprendente. Muy original el punto de vista del narrador invisible y de los personajes 'ÉL' y 'ELLA'.