viernes, 23 de septiembre de 2016

'Las muertas', de Jorge Ibargüengoitia: una obra maestra

     Es cierto que el libro rompe cualquier esquema de la novela negra tradicional, pero es potente, oscuro y poderoso.

    En la línea de 'Crónica de una muerte anunciada', está perfectamente escrito. El misántropo y malogrado autor -falleció en un accidente aéreo en España- es un genio de la escritura. García Márquez me viene a la mente o Carlos Fuentes.

    La historia es terrible. Tiene ciertas reminiscencias a 'La casa de Bernarda Alba'.

    Y el inicio te derriba del sofá. A veces cuesta seguir el hilo porque la trama va de adelante a atrás y viceversa. Y los puntos de vista son riquísimos. Cada protagonista aporta su visión de un argumento que transcurre a finales de los años 50 y principios de los 60 en el interior de México.

    Los federales son la peste. Las madronas, en un principio inocuas, albergan una maldad infinita. Los hombres son simples peones en sus manos. Los políticos son de la peor calaña.

    Simón Corona es un panadero perdido y nostálgico. Serafina es dulce, vil, bella y trágica. El capitán Bedoya es un pobre y maléfico diablo. Arcángela Baladro es el arcángel de la destrucción. Y las chicas son unas desgraciadas, unos seres que nacieron estrellados (terrible y brutal, la historia de Blanca).

    La inauguración del 'Casino Danzón' es uno de los momentos más antológicos de la literatura en castellano.

    Bufff! Intensa, intensísima. Como solo pueden ser las novelas que se nutren de los clásicos y del realismo mágico sudamericano.

Rosa Montero galardonada con el VII Premio José Luis Sampedro de 'Getafe Negro'


Rosa Montero, la genial creadora de Bruna Husky, investigadora privada y replicante, protagonista de 'Lágrimas en la lluvia' y 'El peso del corazón', ha sido galardonada con el VII Premio José Luis Sampedro de 'Getafe Negro'.    

El premio valora especialmente el compromiso plasmado en su obra con su tiempo y su lugar, la inquietud social, sea cual sea la aproximación ideológica desde la que ésta se exprese, así como el reflejo de valores universales que contribuyan al entendimiento recíproco de los pueblos y los individuos. 

El galardón valora, por tanto, además de la excelencia, innovación y originalidad literaria, una serie de valores humanísticos que entroncan con la obra de José Luis Sampedro, quien pone nombre al premio y que lo recibió en su primera edición.

El nombre de Rosa Montero se añade a una lista que inicia el propio José Luis Sampedro y que continúan Francisco González Ledesma (2011), Joaquín Leguina (2012), Andrés Sorel (2013), Emilio Lledó (2014) y Alicia Gimémez – Bartlett (2015)

Lorenzo Silva, otro creador genial

En palabras de Lorenzo Silva: A su extensa e intensa labor como periodista, en la que se ha acreditado ante los lectores como reportera y entrevistadora excepcional, entre otras facetas, Rosa Montero ha ido sumando, con creciente vigor, una obra literaria de gran exigencia y repleta de humanidad y hondura, que le ha valido el favor de un amplio público lector y un merecido reconocimiento internacional”.

“La periodista y la escritora, observadora atenta y comprometida de la condición humana en ambas facetas, es digna merecedora de este premio Sampedro concedido por unanimidad y que seguro que el maestro habría celebrado con el resto del jurado”.

Raquel Alcázar Ballesteros Concejala de Cultura  de Getafe, ha presidido el jurado que ha contado con Lorenzo Silva, comisario de Getafe Negro; Mónica Fernández, Subdirectora General de promoción del libro, la lectura y las letras españolas del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte; Paloma Sobrini, Directora General de Patrimonio Cultural  de la Comunidad de Madrid; Pilar Carrera, Vicerrectora de Cultura y Comunicación de la Universidad Carlos III de Madrid; Juan Carlos Méndez, Coordinador Técnico del Departamento de Literatura del Instituto Cervantes; y Ramón Pernas, Director  de Ámbito Cultural  del El Corte Ingles.

Como ha señalado la Concejala: “Desde el Ayuntamiento de Getafe nos sentimos muy orgullosos y orgullosas de que sea nuevamente, como ya sucedió el año pasado, una mujer quien se haya hecho con este merecido premio. Además que sea una mujer como Rosa Montero, que si por algo ha destacado además de por su prolífica carrera literaria, es por defender los derechos de las mujeres y por su compromiso social en muchos otros ámbitos”.

La entrega del premio tendrá lugar el próximo 18 de octubre a las 11.30 horas en el Aula Magna de la Universidad Carlos III de Madrid. En el mismo acto se harán entrega del XIX Premio de Novela Negra Ciudad de Getafe al escritor José María Espinar Mesa – Moles (Granada, 1974), por su obra El peso del alma.

Rosa Montero
Rosa Montero (Madrid, 1951), estudió Periodismo y Psicología y durante sus años universitarios empezó a colaborar con diversos medios informativos como Fotogramas, Pueblo o Posible, entre otros. Desde finales de 1976 trabaja en exclusiva para el diario El País, en el que fue redactora jefe del suplemento dominical durante 1980 – 1981.

Entre las novelas que ha publicado están: Crónica del desamor (1979), La función Delta (1981), Te trataré como a una reina (1983), Amado Amo (1988), Temblor (1990), Bella y Oscura (1993), La hija del caníbal (Premio Primavera de Novela en 1997),  El corazón del Tártaro (2001), La Loca de la casa (2003), Premio Qué Leer 2004 al mejor libro del año, Premio Grinzane Cavour al mejor libro extranjero publicado en Italia en el 2005 y Premio 'Roman Primeur' 2006 (Francia);  Historia del rey transparente (2005), Premio Qué Leer 2006 al mejor libro del año, Premio Mandarache 2007 y Premio de los Lectores CRISOL al mejor Libro del Año, 2006; Instrucciones para salvar el mundo (2008), Lágrimas en la lluvia (2011) o La ridícula idea de no volver a verte (2013), Premio de la Crítica de Madrid. Narrativa (Asociación Madrileña de Escritores y Críticos Literarios) (2014).

También ha publicado el libro de relatos Amantes y enemigos, Premio Círculo de Críticos de Chile 1999,y dos ensayos biográficos: Historias de mujeres y Pasiones, así como cuentos para niños y recopilaciones de entrevistas y artículos.

Premio de Periodismo Derechos Humanos 

Rosa Montero, obtuvo el Premio de Periodismo Derechos Humanos 1989, que otorga la Asociación pro Derechos Humanos de España (APDHE). El jurado premió en Rosa Montero su creciente dedicación a la marginación social, racial y política, unida a su permanente defensa de los derechos de la mujer. Asimismo ha escrito sobre las violaciones de los Derechos Humanos en Cuba.

Su obra está  traducida a más de veinte idiomas y es Doctora Honoris Causa por la Universidad de Puerto Rico.

Junto con los ya mencionados, Rosa Montero ha sido galardonada, entre otros, con los premios: Premio Glauka (Asociación de Amigas de la Lectura del Taller de Lectura de la Biblioteca de Cuenca) (2002); Premio Rodríguez Santamaría (Asociación de la Prensa de Madrid) (2004); Premio Don Luís a la Excelencia Literaria (Bodegas Luis Alegre) (2014).

Rosa Montero ha sido también galardonada con el Premio Nacional de Periodismo por sus reportajes y artículos (1980) y el Premio de Periodismo Círculo de Escritores Gráficos (1977)   

lunes, 19 de septiembre de 2016

'Tiempos de hielo', de Fred Vargas: decepcionante

    Ya me pasó con una obra suya anterior. No le vi la gracia. Y la debe de tener cuando es una de las autoras con mayor prestigio y reputación.

    'Tiempo de hielo' me ha parecido una ópera bufa. Con unas situaciones que quieren ser entre trágicas y cómica y se quedan en esas estampas de las películas de Jaimito de los 80.

    Es una bufonada, con escenas que buscan el surrealismo, y se quedan en la tontería, como cuando en 1982 vi 'El hombre orquesta' de Louis de Funes. Y esta me hizo gracia. En cambio, el libro de Fred Vargas es, para mí, una chorrada tras otra con pretensiones que quedan en nada o en el absurdo más ridículo.

    Al final no sé si Adamsberg es listo o tonto, lo mismo me pasa con el comisario Boourlin y el comandante 'calculadora humana' Danglard. Saltan en dos frases del infantilismo más absurdo a la mayor genialidad por obra y poca gracia de la autora.

    Desde luego, Vargas no es mi tipo. Enhorabuena a sus seguidores, pero yo no le cojo la gracia, el sentido, ni ná de ná,

'El hombre de plastilina', de Manuel Manzano: divierte un rato

    Este es un libro repleto de chorradas. Que tienen gracia. Pero después de 300 momentos graciosos, uno se cansa. Acabas agotado por saturación y aturdimiento.

    Es como si pones a Eduardo Mendoza a 45 revoluciones por minuto. El autor, Manuel Manzano, dice que su humor es cercano al de Ibáñez. El cómic aguanta mucho mejor este desbarre en grado máximo.

    Manzano es un tipo tremendamente divertido e ingenioso. Pero cuando tanta caricatura se extiende en el tiempo provoca saturación.

    Algunos de los protagonistas: Boris Beria Fuensanta, Daniel Perestrello Nepomucena, Eutrapia Exodista Eumitiana...

    No me convence este "nuevo caso de Boris y Nicodemo, los detectives más patanes del thriller contemporáneo".

martes, 13 de septiembre de 2016

'El dulce veneno del jazz', de Charlotte Carter: exquisita novela negra ligera

    "-Lo siento, Aubrey -me disculpé-. Te he despertado. Perdona, corazón.
    -¿Estás en apuros?-
    -En grandes apuros -dije a la vez que cerraba la puerta del piso.
    -¿Esos apuros?
    -No, peores.
    -¿Qué es peor que estar embarazada?
    -Esto -repuse-. Abrí el estuche del saxo, saqué los billetes enrollados de los calcetines y los tiré sobre el sofá de cuero blanco.
    -Aubrey cogió uno de los fajos, deslumbrada:
    -¿Llamas apuros a esto?
    -Sí.
    -¿De dónde ha salido?
    -De un muerto.
    -¿Te lo dio él?
    -En cierta manera.
    -¿Antes o después de morirse?
    -Un poco de cada. Era policía.
    -Abandona ahora mismo la ciudad, Nan.
    -va en serio, Aubrey. Uno de la secreta. Trabajaba cerca de donde estuve tocando ayer. Me dijo que era músico.
    -¿Qué opina Walter de todo esto?
    -Nada. Walter se mudó hace unos días.
    -Estupendo. Lo mejor que podría hacer ese capullo de mierda era irse con la música a ora parte".

    Joder. Pues a mí sí me ha gustado 'El dulce veneno del jazz'. Será porque también me gustan los libros de Flanagan de Andreu Martín y Jaume Ribera.

    La veo en la línea negra de una comedia ligera de Eduardo Mendoza. Un libro divertido, a la vez que oscuro, entretenido, desenfadado, y en el que hay que destapar muchos asuntos turbios.

    Además, considero que hay diálogos muy bien trabajados e ingeniosos. Me gusta Nanette Hayes

    La forma de narrar es diferente, tiene ritmo y es ágil.

    "Estaba segura, no obstante, de que no sería gran cosa como madre. Siempre me había considerado afortunada por tener un madre tan distinta de mí. Soy egocéntrica, mercuriana, emocionalmente inestable, con una paciencia que ni merece ese nombre, bastante solitaria, dada a zarpar hacia puertos desconocidos con cinco minutos de preaviso, como mucho, y la verdad es que no aguanto a las personas con las que no puede razonar"

    La trama tampoco me desagrada pues el ningún momento sospecho del final. Eso sí, tal vez cuando aparece el mafioso me huelo algo.

    No es una obra cumbre, pero he disfrutado con ella. El jazz no me gusta en demasía, pero he gozado rememorando piezas de Érik Satie y Thelonius Monk.

    Si es para adolescentes, pues se la recomendaría a cualquier chaval que quiera introducirse en el mundo de la novela negra. 

    Me ha gustado, bastante.

domingo, 11 de septiembre de 2016

'Cuando el río suena', de Joe R. Lansdale: delicioso, aroma a 'Stand by me'

    "Según me bajé de la silla, el viejo Nation se apeó de su carro acompañado de sus dos hijos. Ethan Nation imponía por su tamaño. Llevaba un peto y de las orejas y las narices le asomaban matojos de pelo. Sus hijos eran reproducciones pelirrojas de él: copias llenas de maldad con orejas de soplillo (...)

    Como decía mi padre, tenían los modales de una cabra en celo. Una vez le oí susurrar a Cecil que si se hiciera una bola con los sesos de los Nation y se la metieran en el culo a un mosquito, al sacudir al pobre insecto sonaría igual que un vagón de carga con una canica dentro."

    Muy buena novela. Con reminiscencias a la maravillosa 'Cuenta conmigo (Stand by me)'. Aroma al viejo sur de Texas. A nostalgia. A juventud. A pobreza, amor, racismo y asesinatos en el bajío del río. En Marvel Creek. Año 1933. Plena depresión y época en que el Klan mataba a cualquier negro mínimamente sospechoso.

    "Mi padre bromeaba sobre los mosquitos de Pearl  Creek. Según él, podían descender en picado, llevarse a un hombre, comérselo y después ponerse sus zapatos".

    En estas el alguacil y barbero de la localidad, Jacob Crane, debe investigar los terribles asesinatos de mujeres negras que aparecen en el río. Es obra de un criminal en serie, pero ellos no lo saben. Los brutales crímenes son obviados por la población blanca hasta que le toca a una mujer sureña 100%. Entonces se desata una violencia al más puro estilo del salvaje oeste.

    "El mal genio no tiene valor alguno. Jacob, además, tiene su orgullo, en general constructivo, pero el orgullo es susceptible y siempre hay algo que lo pone en marcha. Cuando uno tiene demasiado, Harry, el orgullo se transforma en soberbia, y cuando te caes de allí arriba es muy duro volver a levantarte".

    Jacob será ayudado por su hijo Harry, de 13 años, pero un avezado investigador junto a su hermana pequeña Tom y su abuela. Mientras, las leyendas a lo 'Sleepy Holow' se cruzan por el camino con la aparición de músicos que venden el alma al diablo y luego se convierten en asesinos denominados 'viajantes' y al temido hombre-cabra que habita los bosques de Marvel.

    Excelente narración. Toques de humor fantásticos. Sabor al viejo sur confederado repleto de mitos y leyendas. Sentimientos a flor de piel y la canción '(Sitting' on) The dock of the bay' de Otis Redding sonando de fondo. Muy buen libro con un final precioso y sentido.

martes, 6 de septiembre de 2016

'El asesino dentro de mí', de Jim Thompson: no me ha enganchado

    'El asesino dentro de mí' es una de las novelas más celebradas de Jim Thompson, el monstruo de la novela negra junto a Hammett, Chandler y MacDonald. Sin embargo, para mí, es una obra que ni fu ni fa; me ha dejado completamente indiferente.

    Y no es porque no contenga ingredientes interesantes, todo lo contrario: ese ayudante de sheriff a lo 'Dexter'; el magnate malo malísimo del pueblo; la prostituta brutalmente asesinada; la violencia irracional; el ambiente opresivo de Texas...

    Más bien creo que es el ritmo lento del libro (nada que ver con el frenesí de '1.280 almas', esa obra maestra ó la genialísima 'Noche salvaje'), el delirante monólogo interior, la poca racionalidad de lo que ocurre, el no saber hacia dónde vamos, el dejá vu...

    'El asesino dentro de mí' no me ha enganchado. Tal vez al principio puede agradar, luego noto que la trama decae con encuentros y diálogos poco profundos y nada intensos o escasamente interesantes. Llega el asesinato doble y parece que remonta, pero vuelve el anticlímax...

    Lo siento, pero es la segunda vez que lo intento y este tipo, Lou Ford, hijo de un médico buenísima persona, no me cae bien.