miércoles, 29 de marzo de 2017

'El cuervo a través del cristal': una cachondada negrísima de la mano de Carlos Meneses Nebot

    Quien tilda esta novela de pura adrenalína no se equivoca. Y aún más: es una cachondada negra, negrísima, con el sello de calidad, inigualable e intransferible, de Carlos Meneses Nebot.

    "-Me caes bien, Wilson, pese a ser un sudaca de mierda y venir a robar el pan a nuestros hijos".

    Esta locura de libro, repleto de acción y de seres locos e inadaptados, está protagonizado por el inspector de Homicidios Víctor Aguirre, un Lew Archer acelerado, deslavazado y salvaje.

    "¿¡Una orden de registro!? Me cago en la leche. Lo que me faltaba... Si es que lo digo siempre: ya no hay respeto por la ley y el orden. Aún recuerdo con nostalgia cuando en los puticlubs lo primero que hacían al verte era entrar era prepararte un cubata y ofrecerte la mejor furcia para que te la follaras a gusto y por cuenta de la casa. Y ahora el mamón este me pide una orden de registro. Pero, ¿dónde están la decencia y los buenos modales?"

    En el transcurso de la investigación sobre una serie de asesinados con la huella indeleble de los sicarios colombianos, Aguirre se embarcará en una aventura dominada por seres al borde del abismo, ambientes degradados (y degradantes) y acciones ominosas.

    "Miré la hora en el reloj colgado en la pared de mi despacho, comprobé que quedaban tre shoras y media para nuestra cita en su queo. 'La justicia y la libertad iban a imperar de nuevo, como en las grandes producciones de Hollywood'".

    Ricachones que contratan chaperos, empresarios lanzados a la grabación de 'snuff movies', artistas porno y, en medio, la voraz, drogata y bipolar Sabrina sustentan esta comedia ligera de la novela negra más clásica, adaptada a la realidad.

    "Sabrina, ya te tengo.
       Sabrina, puta pecadora.
       Puerca insolente.
       Reina del vicio y del infierno".

    Se disfruta de ella y se viaja con la aceleración que Meneses Nebot aplica a todas sus creaciones que no dejan indiferente a nadie. Para gozar de una peculiar novela policíaca sucia, divertida y poderosa.

    Ver vídeo de la presentación del libro en este enlace

viernes, 24 de marzo de 2017

'La cajita de rapé': deliciosa novela policíaca ambientada en el Madrid de 1861

    Esta es una novela policíaca deliciosa. Excelentemente ambientada en el Madrid de 1861, castizo, auténtico y repleto de listillos, ricachones, funcionarios y vividores varios. El brutal asesinato de la joven y bella criada de los ricos comerciantes Ribalter dará inicio a una caza policial en la que se mezclan sexo, dinero, poder, deseo, mentiras y ambición.    

    "-Los que pagan para que otro haga una muerte son peores que los mismos asesinos.

        -Hay ciertos grados de maldad en los que me es imposible establecer comparaciones. Pero creo que los que dieron la orden se merecen acabar igual que ese que está ahí tirado". 

    José María Benítez, inspector de La Latina, es un personaje adusto dotado de cachaza, serio, leal y, sobre todo, incorruptible. Y eso es mucho en la España cainita de 1861 en la que pertenecer a los moderados, progresistas o de la Unión Liberal significa la vida o la muerte, según de qué pie se cojea.

    "Madrid, Villa y Corte, ciudad soñada por artistas y literatos de provincia, por hacendados y capitalistas de provincia, por embaucadores y tahúres de provincia. Madrid, babel de ceceos y seseos, de andaluces, catalanes y montañeses, de banqueros, empedradores y amas de cría, de abogados, diputados, libretistas de zarzuela y chalanes. Madrid, coronada villa de ollas repletas, ollas vacías y restos de pucheros trasegados por porteras y criadas desde el piso principal a los sotabancos y buhardillas. Madrid, capital de un reino de tercera categorías que siglos ha fue un imperio, ciudad en la que usureros y mendigos de levita, doctores en jurisprudencia y analfabetos, agentes de bolsa, ingenieros y artistas, viven puerta con puerta o, por mejor decir, trecho con suelo. Es este Madrid de Isabel II una ciudad de contrastes entreverados. Y el distrito sus de La Latina más si cabe".

    Es un libro genial. Porque no solo cuenta con una trama genial y con unos personajes deliciosos, sino que describe a la perfección cómo era la capital de España en la segunda mitad del siglo XIX, bajo el gobierno del general O'Donnell. Refleja de manera más que fidedigna las conjuras políticas y el maquiavelismo de un mundo en el que Benítez consigue sobrevivir gracias su pericia como investigador al servicio de la Reina Isabel II.

    "De camino al Gobierno Civil, Benítez medita sobre el encargo que le hizo ayer González Cuesta. Si algo ha aprendido a lo largo de sus muchos años de policía es que para poder mantener la independencia frente a la despótica y ambiciosa clase política es necesario disponer de armas. Contra el político que ha decidido enredarte en sus mezquinos trapicheos no queda más alternativa que jugar sucio y pagarle con la misma moneda".

    'La cajita de rapé' (Ediciones Maeva) es una joyita de la narrativa negra-policíaca española. Una obra que se disfruta desde el primer momento y no se puede dejar hasta el final. Los requiebros de la acción son inesperados sin dejar atisbar en ningún momento qué es verdad y qué son meras sombras chinescas.

    "España sigue siendo hoy, igual que hace un cuarto de siglo, un país de pandillas, banderías y fanáticos. Un país de ciegos que se apalean entre sí por procurarse un pedazo del presupuesto. Un país en el que, a fuerza de repetirlo, no son pocos los que han terminado creyéndose libres".

    Hay que leerla, sí o sí. Deja huella esta especie de Sherlock Holmes cañí, un policía íntegro, pero de carne y hueso.

martes, 14 de marzo de 2017

'El vuelo de la serpiente', de Ricardo Alía: absorbente

    
    'El vuelo de la serpiente', segundo libro de la Trilogía del Zodiaco, sobre asesinos en serie y conspiradores en San Sebastián, escrita por Ricardo Alía no es tan poderoso como el primero, pero sí es igual de absorbente.

    Las andanzas del inspector de la Ertzaintza Max Medina, émulo de Clint Eastwood, le llevarán a investigar las extrañas desapariciones de jóvenes estudiantes universitarias, que se han volatilizado sin dejar rastro. 


    A la vez, deberá enfrentarse a un sicario de la Brigada, manco y tuerto, y ex pistolero de ETA, que va sembrando el pánico bajo las órdenes del misterioso bibliotecario de Químicas.

    Toda la acción sigue bajo la sombra de la conspiración de la Brigada y su pócima para crear asesinos infalibles y despiadados. Una fórmula que parece haber descubierto el último ingrediente escrito en una tablilla sumeria.

    Para los amantes incondicionales de Medina y la inspectora lesbiana Erika López, que en esta ocasión deberá afrontar unas acusaciones más que duras.

    PD: La mejor escena es cuando el agente Aguirre conversa con Jon Bon Jovi en casa de la viuda Lourdes... y hasta aquí se puede contar.

martes, 7 de marzo de 2017

'El signo del dragón', de Ricardo Alía: se lee del tirón

    
    'El signo del dragón', de Ricardo Alía, es una grata sorpresa. la novela, absorbente desde la primera hasta la última página, se lee del tirón. En 72 horas la devoré de cabo a rabo.

    "Max, tras alejar la escopeta del atracador con un puntapié, contempló amargamente la escena final: a sus pies, el enano intentaba contener con las manos la sangre que manaba de su estómago; el otro se retorcía de dolor en el suelo sin cesar de proferir insultos ininteligibles; Ji permanecía bajo el  mostrador, en silencio y respirando trabajosamente, y no se le veía a pesar de su corpulencia; la mujer y el niño lloraban acurrucados junto al estante de de los frutos secos; la anciana seguía en  pie. Se oyó un chirriante ruido de neumáticos en la lejanía.

     -Es lo mejor que me ha sucedido en al vida -dijo la anciana con la cara salpicada de sangre".

    Mezcla de novela negra y thriller, el personaje principal es un descubrimiento. El ex inspector de la Policía Nacional Max Medina reciclado como investigador peculiar y de prestigio en la Ertzaintza, debe hacer frente a extraños y brutales asesinatos en la facultad de Químicas de San Sebastián. Actúa y va armado como Harry Callahan.

    "-¿Cómo qué...? -balbuceó el viejo. Alzó la vista y lo observó con atención, con el libro todavía en la mano y un dedo en la página que estaba leyendo-. Usted no es un universitario.

     -Ni lo soy ni lo fui.

    -Entonces aplicó el célebre dicho de que la universidad pule las piedras pero opaca los diamantes.

     -Bonito proverbio -convino el inspector."


    El extravagante inspector de Homicidios forma parte de un grupo heterogéneo de investigador compuesto por el irlandés-vasco policía científico, Joshua O'Neill; la hija de potentados y lesbiana oficial Erika López; y el agente con aspecto de levantador de peso 'harrijasotzaile' Asier Agirre.

    "El que sabe vivir no se preocupa de dragones cuando camina por la montaña- Ni lleva armas ni escudo cuando se adentra en territorio enemigo. El dragón no halla donde abrasarlo ni las armas donde aplicar su filo. ¿Por qué?"·


    Todos ellos deberán hacer frente a un antiguo proyecto químico de 1976 que jugaba con el ADN de las personas y que acabó en tragedia. Tras despertar en la actualidad, los experimentos con el genoma humano han dado pie a un depredador sin conciencia que se cobra sus víctimas entre los estudiantes de Donostia.

    "Su mente no paraba de funcionar, buscando una respuesta a toda aquella barbarie. Recordó las palabras de un filósofo: 'He luchado para no reírme de las acciones humanas, para no llorarlas, ni odiarlas, sino para comprenderlas.'"

    En el libro hay varias escenas de lo mejor de la novela negra actual. Una de ellas es cuando el inspector malencarado y políticamente incorrecto interviene en un atraco en la tienda de frutos secos de su barrio. Otra es el cara a cara entre Medina y un  policía municipal obsesionado por multar su Mustang GT Cobra Jet de 1968, blanco con rayas negras, incautado a un capo ruso. 

sábado, 4 de marzo de 2017

'El silencio del pantano', de Juanjo Braulio: no está mal

    
    'Dejó escrito Javier Pradera en uno de sus libros que los socialistas aprendieron dos cosas durante los años 80: que la Guardia Civil no era tan mala y que se podía ganar dinero con la política'.

    Que la califiquen de "novela negra del año" en 2015 crea muchas expectativas. La verdad es que es una obra interesante, que se deja leer, y de la que vas pasando página tras página esperando el desenlace de las subtramas.

    Sobre la hipocresía de los políticos: "Trajes impecables, coches impecables, rodeados de asesores, guardaespaldas, asistentes, subordinados, jefes de prensa y secretarias (...) Grandes defensores de la escuela pública que llevan a sus hijos a carísimos colegios privados; fanáticos adalides del transporte público con chóferes".

    Sin embargo, se me hizo larga y la dejé en la página 246. Sobre todo, la historia del brigada gay -a pesar de sus puntazos con el subteniente facha- que en la trama paralela investiga el cruel asesinato de un exconseller.

    "Le escupió a la cara que los hombres se piensan que a las mujeres les asusta la sangre, las tripas, el vómito o la mierda. Y no es así. Les gritó que son ellos los que se acojonan cuando se rompe una de las cañerías que hacer funcionar a la gente. Las mujeres no se asustan, le dijo, LO que les jode es que algún hijo de puta haya roto lo que tanto ha costado hacer,. Y, por eso, las mujeres lloran."

    Muy interesante es la durísima crítica que el autor hace a la corrupción valenciana sometiéndola a un paralelismo con los descarnados libros de Blasco Ibáñez 'Cañas y barro' y 'La barraca'

    También llama la atención la crítica despiadada a la ciudad de Valencia, construida sobre unas marismas desecadas que emiten humos subterráneos que afectan negativamente al cerebro de sus moradores.

    "Ella es poderosa, sí, porque es cruel, despiadada y violenta. Y porque se alió con la banda más cruel, despiadada y violenta de todas: la gente 'bien' de Valencia. Los de toda la vida."

    Si bien es cierto que el libro entretiene y en ciertos aspectos atrapa, parece que lo que sucede se hace cada vez más pesado y menos interesante, como si las escenas se fueran deslavazando sin saber a dónde nos conducen.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Lorenzo Silva: "Es mucho más reaccionario un concursante de Gran Hermano que la Guardia Civil"

    Entrevista de abril de 2001 a Lorenzo Silva durante la presentación, en Fuenlabrada, de 'El alquimista impaciente' (Premio Nadal 2000), segunda novela protagonizada por el sargento Bevilacqua y la cabo Chamorro. La primera de la serie, 'El lejano país de los estanques' (1998, Premio Ojo Crítico), es una delicia. 

(Para ver la imagen en grande: Pinchar sobre la foto, pulsar botón derecho del ratón y seleccionar 'Abrir imagen en una pestaña nueva').

    La entrevista fue publicada en los periódicos 'Mercado' del Grupo Segundamano (ahora se denomina Vibbo). Estas publicaciones, que alcanzaban los 62.000 ejemplares de tirada en Fuenlabrada, 65.000 en Móstoles, 48.000 en Alcorcón y 56.000 en Leganés, fueron cerrados por Anuntis-Segundamano en verano de 2008, echando a la calle a 800 personas de toda España.

viernes, 24 de febrero de 2017

'Puerto escondido', de María Oruña: muy recomendable

        "Aquel era un lugar lleno de encanto, de esos en que las viejas piedras y las casas parecen guardar todavía secretos de siglos pasados, de la esencia de otras personas, de otra forma de vivir. Y, todo ello, a pesar de las numerosas tiendecitas que ahora salpicaban antiguas casas señoriales para vender souvenirs que a veces rozaban el absurdo y gastronomía empaquetada que no siempre encajaba con la realmente originaria de aquella tierra. Algunas decenas de vehículos se alejaban, sin embargo, del centro del pueblo, para dirigirse a las inmediatas Cuevas de Altamira, de las que solo podrían ver una réplica hecha de cartón piedra. El mundo era un lugar extraño, lleno de modas extravagantes".

    'Puerto escondido', de María Oruña, es un muy buen libro. Muy recomendable para los amantes de la novela negra y policíaca. Ambientado en un espacio bello y trágico a la vez: la zona de Cantabria que se mueve entre Santillana del Mar, Ubiarco, Suances, Hinojedo y Torrelavega.

    "La mente femenina es un laberinto enrevesado que puede superar, cien veces y sin esfuerzo, a la malicia masculina. ¿Sabes qué puede volver fría y despiadada a una mujer?

    La ambición." 


    El enigma es saber quién y por qué dejó un bebé recién nacido emparedado en la casa que ha heredado Oliver Gordon. A partir de este descubrimiento se irán sucediendo asesinatos en las cercanías de Suances de personas relacionadas con los republicanos y los maquis de la posguerra civil.

    La teniente Valentina y el sargento Riveiro de la Guardia Civil dirigirán una investigación con varios sospechosos y una historia antigua donde el mal se convierte en persona y los crímenes son obra del veneno del tejo. 

    Indianos regresados como ricachones y sirvientas pobres, pero ambiciosas, junto a misteriosas monjas clarisas completarán este rompecabezas sin solución hasta las páginas finales.   

    Una historia que atrapa y mantiene la tensión hasta la conclusión. Un secreto guardado durante 70 años que acaba desvelándose y provocando misteriosas muertes. Tiene su aquel.

sábado, 11 de febrero de 2017

'Venus privada', de Giorgio Scerbanenco: negrísima crítica social

    'Venus privada', de Giorgio Scerbanenco, es una obra que se sale de los cánones de la novela negra clásica, aunque mantiene un puro aroma cercano a Manchette, Izzo y McIlvanney.

    "Somos demasiado sensibles, es decir, estamos divididos ridículamente en dos categorías diferenciadas: los que son como una piedra y los sensibles. Hay quien con una azada en la mano provoca una masacre en su propia familia, mujer, madre e hijos, luego en la cárcel, con tranquilidad, pide que le suscriban a la Settimana Enismistica para hacer crucigramas. Y hay quien, en cambio, lo tienen que ingresar porque ha dejado la ventana abierta, su gatito ha trepado al aféizar y se ha caído desde el quinto piso: piensa que él ha matado al gato y se vuelve loco". 

    Empieza como una novela normal, en la que un potentado encarga a un exdoctor Duca Lamberti que acaba de salir de la cárcel la recuperación de su hijo alcohólico.

    "Su padre de vez en cuando le hablada de su trabajo, y alguna vez le había dicho, contándole sus días en Sicilia con la Mafia, que el único sistema que con los años le había parecido eficaz, con los delincuentes y con los honestos, con los buenos y con los malos, era el puñetazo en la cara".

    A partir de ahí se sucederá una trama que escarba en el motivo de porque un joven rico y agraciado lleva un año bebiendo como un cosaco. Aparece el suicidio de una chica que no será tal y ambos, con la ayuda de un comisario chusco y una licenciada en filología, investigarán el asunto por los bajos fondos de una calurosa y elegante ciudad de Milán.

    Es una historia con fuerza y alma. Escrita en un muy particular estilo que en ocasiones confunde al lector. Cuenta con profundidad y un misterio que ansiamos desentrañar. 

    Una trama con sentimiento y toques policíacos intensos. No deja indiferente esta investigación peligrosa de tres aficionados en busca de una verdad tétrica y dolorosa. Unos locos perdedores que se enfrentan al imperio del crimen.

sábado, 4 de febrero de 2017

'Fatal', de J. -P. Manchette: más floja que 'Cuerpo a tierra' y 'Balada de la costa oeste'

     "En España conocimos a J. -P. Manchette en 1975 con 'La lunática en el castillo', traducción de 'O dingos ó chateaux', publicada en Francia en el 72. Lo que más me fascinó de aquella novela, de aquel autor recién descubierto, con tan fuerte personalidad, fue su desparpajo a la hora de matar personajes. Su crueldad".

    Palabra del grandísimo Andreu Martín en el prólogo de esta novela, escrita en el 78 y editada en España en 1987 por Ediciones B.

     'Fatal', de J. -P. Manchette es la que menos me convence. Porque aquí se desarrolla el desenfreno mayúsculo a partir de una locura total. El personaje principal sorprende por su crueldad, pero también porque está fuera de sí, y eso que apenas lo deja entrever. Es un sicario muy especial, diferente, raro y que se escapa a los cánones de la hortodoxia más real.

    El final es lo mejor de la obra que se desarrolla en una localidad gris, triste y aburrida. Esas ciudades medias sin interés, poblada por personajes extravagantes, egoístas y enfermizos.

      "Era un tipo normal. Seis Ricard al día. Me daba achuchones. Normal. Yo no sentía nada".

    'Fatal' no me ha llenado como 'Cuerpo a tierra' y 'Balada de la costa oeste', pero mantiene el sello de Manchette, con lo que hará las delicias de sus seguidores. No me convence porque deja de lado la locura controlada que sí se entiende y se pasa a veces al lado del absurdo. pero todo son gustos.

    Eso sí, sangre hay a raudales, y venganza y sufrimiento. Y crítica social, dura y descarnada. Pura dinamita.

    Así acaba: "Mujeres voluptuosas y filósofas, a vosotras me dirijo".

martes, 31 de enero de 2017

'Cuerpo a tierra', otra cachondada genial de J.P. Manchette

    J.P. Manchette ese genio. En 'Cuerpo a tierra' regresa con otra cachondada. Pese a su lacerante y surrealista humor, a partes iguales -o más bien estrambótico- mantiene la brutalidad de la historia, repleta de crímenes a cuál más salvaje.

    El protagonista, Martin Terrier, alias Christian, es un asesino a sueldo que intenta dejarlo y no se lo permiten. A partir de ahí, las muertes más sangrientas y las aventuras más disparatadas se sucederán.

    El libro es una delicia, un desfase y una incesante sucesión de escenas llenas de interés, risas, salvajismo y personajes desquiciados.

    Nunca ocurre lo que esperamos que suceda, y lo que pasa es como el bofetón de un mal amigo. Se trata de un mundo inseguro y cambiante, dominado por seres sin sentimiento que no cesan de beber coñac del bueno. Sexo y muerte se dan la mano en numerosos momentos. La genialidad de Manchette no tiene límites.

    El cierre es de traca. Una sucesión de irrealidades y momentos tragicómicos. El momento perfecto para disfrutar de una novela negra diferente. Algo así como Carlos Salem y Eduardo Mendoza pasados de revoluciones.