martes, 16 de enero de 2018

'Solo las bestias', de Colin Niel: intenso, diferente, sofocante thriller

    Aunque cuesta entrar en la historia e hilvanar sus intensos e inextricables caminos, una vez que se ha conocido a Alice y Joseph es una maravilla aprender de las vidas de Évelyne, Maribé, Armand y Michel.

    Porque esta no es una novela negra al uso -pese a su elevado contenido de crítica social y crimen sin resolver-, es un intensísimo y denso thriller dotado de una gran carga literaria.

    Los capítulos son monólogos de cada uno de los personajes que, poco a poco, nos muestran el porqué de la trama. Es gente perdida en medio del campo, en una dura zona rural, donde luchan por sobrevivir entre la mentira, la indiferencia, el odio y la costumbre. 'L'habitude' que diría Camus.


    Superado el primer tercio del libro, empieza lo bueno. Lo verdaderamente poderoso de una historia que nos hará pensar mucho después de haberla acabado.

    Pese a que queremos saber quién es el asesino, en este "inquietante noir rural", como lo califica la editorial Principal de los Libros, hay mucho más. Crítica social, soledad, incomprensión, aislamiento, odio, rabia, falsedad, etc. 

     Un compendio de los más profundos sentimientos humanos se dan la mano en un cóctel explosivo y con un final inesperado, muy en la línea de la serie 'Black Mirror'. Un mundo de perdedores escondidos tras la careta que la sociedad les obliga a llevar. Un libro que llega a dejarnos sin respiración.

sábado, 13 de enero de 2018

'Los ritos del agua', de Eva Gª Sáenz de Urturi: muy buena

    
    'Los ritos del agua', de Eva García Sáenz de Urturi, es muy buena. Tanto como la brutal primera parte de la Trilogía de la Ciudad Blanca, titulada, 'El silencio de la ciudad blanca', una saga de novela negra con tintes mitológicos. 

    La propia autora la compara con 'Diez negritos' de Agatha Christie, ambientada en Vitoria. Esta trilogía es más oscura, siniestra, enrevesada. traumática y poderosa..


    En este caso, el traumatizado y apaleado Unai López de Ayala, alias Kraken, experto en perfiles de psicópatas y asesinos en serie, deberá investigar, junto a la inspectora Estíbaliz, extraños crímenes que siguen el patrón de muertes rituales celtíberas con más de 2.000 años de historia.

    A la novela negra más oscura y con toques fantásticos, similar a esta otra trilogía excelente que es la del Baztán, de Dolores Redondo, la escritora vitoriana añade una gran carga de nostalgia de los años mozos de la cuadrilla de Unai. 

    Más concretamente su participación, con 16 años, en una colonia arqueológica de verano donde sucedieron cosas terribles que marcaron a los amigos de infancia: Unai, Asier, Jota y Lutxo.

    Además, la relación del inspector, que no puede hablar, tras se tiroteado en la cabeza en la primera parte de la saga, con la inspectora jefe Alba Díaz de Salvatierra, centrará los aspectos más sentimentales de la trama.


    Se trata de una aventura de policías a la caza de un asesino en serie, en un ambiente de mentiras y traición, y donde los hackers y el pasado tienen mucho peso. Como los crímenes rituales en honor a las deidades celtas.

    Muy buena. Toca la fibra. Hace pensar. Repleta de sentimiento y melancolía; de furia y amor; de odio y perdón. A mí, me ha hecho vibrar. Leerla con fruición y sin poder parar hasta el final. 

    Ya espero con ansia la tercera -y última parte- de la Trilogía de la Ciudad Blanca (es decir, de Vitoria).

lunes, 8 de enero de 2018

'Siberia', de Jesús María Sáez: muy recomendable

    'Siberia', de Jesús María 'Txusmi' Sáez es una más que recomendable novela negra. Se lee del tirón y sorprende con un final inesperado.

    Hay escenas bastante duras, ya que trata sobre una despiadada asesina formada en las fuerzas especiales rusas, enviada como encubierta del GRU (inteligencia militar) a matar a civiles que ponen en jaque en poderío de la Federación Rusa.

    El ritmo es frenético. Los diálogos están logrados. Menos alguno entre los policías españoles que parece más bien de coleguitas que de curtidos maderos.

    La novela, además, esconde un secreto. Un hecho brutal ocurrido en la parte más norteña de Siberia y que fue ocultado a la opinión pública pese a la presencia de un investigador español. Precisamente, este reportero vasco será uno de los objetivos de la letal asesina que recuerda a 'Nikita'.


    Los paisajes de Marbella, Lisboa y Siberia se convierten, asimismo, en protagonistas propios.

    Las escenas de acción y sexo están más que conseguidas. Es un libro de novena negra diferente. Que mezcla crímenes, ejecuciones, violaciones, abusos, espías y un secreto terrible. 

    El libro es más que recomendable y se disfruta al máximo.

sábado, 6 de enero de 2018

'Una muerte roja', de Walter Mosley: Easy Rawlins en estado puro

    Después de disfrutar al máximo con la primera novela de Walter Mosley, 'El demonio vestido de azul', es difícil alcanzar un nivel tan elevado con la segunda, 'Una muerte roja'. 

    La saga protagonizada por el detective, vividor, atormentado, matón, intelectual Ezekiel 'Easy' Rawlins es una de las primeras que leí de novele negra a principios de los años 90, junto a las novelas negras de Jakob Arjouni, Lorenzo Silva, Andreu Martín, Dashiell Hammet y Raymond Chandler.

    Y es a Hammett a quien se parece Rawlins. Más concretamente al anónimo agente protagonista de 'Cosecha roja'. 'Easy' no protagoniza novelones, pero ninguno de los libros de Mosley es innecesario.

    En sus creaciones se encuentra lo mejor del clásico negro actual. Por eso son tan recomendables todos los libros de la saga. En este caso estamos en los años 50 en Los Ángeles y se respira negritud. Racismo y venganza. Hay mucha violencia, porque los negros de LA, llegados de Texas, siempre han valido menos que la vida de un perro.

    Y es en este ambiente terrible donde Rawlins sobre sale. No es un santo. Pero tampoco un malnacido. Sobrevive -y bastante bien- a base de coraje, inteligencia y de su amigo, el terrible Raymond 'Mouse' Alexander, pistolero incontrolable, como Joe Pesci en 'Uno de los nuestros'.

    'La muerte roja' lleva a una encerrona a Rawlins. Que se deshace bien... pero pagando un precio elevado. Aunque el final es esperanzador. Todo lo que puede ser en el gueto de los negros.

    FBI, comunistas, judíos, curas ladrones, prostitutas, agentes corruptos y mucha traición se dan la mano en este delicioso libro. Que si bien no es de los mejores del maestro Mosley, cualquier amante de la novela negra más sucia y crítica, valorará en su justa medida: la del clásico en la línea de Hammett.

martes, 2 de enero de 2018

'Bienvenido a la tormenta', de Daniel Múgica: mezcla de 'La liga de los hombres extraordinarios', Dan Brown y Van Helsing

    'Bienvenido a la tormenta', de Daniel Múgica, no es una novela negra clásica ni sigue los cánones del género. Aunque hay asesinatos, conjuras e investigaciones es más bien una novela negra, de aventuras y fantástica que nos acerca a 'La liga de los hombres extraordinarios'.

    No en vano, esta mezcla extraña, a la que se suman hechos paranormales y cierto regusto a Dan Brown y a la película Van Helsing, deja paso a la lucha del bien contra el mal. La luz pretende derrotar a las tinieblas deseosas de iniciar una tercera guerra mundial.

    Los combates del pirata turco judío, apoyado por un cura y su hermana con poderes extrasensoriales, unidos a un vasco, contra los hombres lobo, un maldito corsario y un a mujer vampiro hacen las delicias de los lectores.

    Porque no está tan claro que el bien venza y porque, entre medias, aparecen Lucifer y Azazel, en dura pugna por conseguir el apoyo de Satanás; un militar español en Mostar, metido a reclutador de seres extraordinarios; y una mujer de la alta burguesía poseída por demonios.

    Es una novela muy entretenida. Con un ritmo trepidante. Y con escenas más que duras. El final... imprevisible. Como he dicho, el bien no es tan poderoso como el mal o, tal vez, sí lo sea.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

La mejor novela negra para regalar esta Navidad 2017-2018

    -Trilogía negra de Barcelona. De Rosa Ribas y Sabine Hofmann. Protagonizada por la intrépida periodista Ana Martí en los años más oscuros de la dictadura franquista. Es una joya de la novela negra con trazos históricos y de crítica social. Intensos argumentos y crímenes brutales en una época en la que 'El Caso' era el medio de comunicación más creíble. Martí trabaja para 'El Caso'. 'Don de lenguas', 'El gran frío' y 'Azul marino' son imprescindibles.


    -'La sustancia del mal'. De Luca D'Andrea. Es un viaje a lo más oscuro y profundo del ser humano. El intento de un documentalista de montaña estadounidense por investigar el brutal crimen de cuatro jóvenes 30 años atrás en el Tirol italiano llamarán al mal fario y a unos sucesos terribles en una idílica población. D'Andrea da muestras de una sabiduría narrativa fuera de lo normal con unos personajes profundos, contradictorios y muy humanos. Lo han comparado con Donato Carrisi, Jo Nesbo y Stephen King.


    -'Te veré bajo el hielo'. De Robert Bryndza. Navega por la parte más sucia y brutal del ser humano. El asesinato salvaje de una heredera rica da inicio a una investigación que recae en una inspectora cargada de traumas. Las dificultades para descubrir al culpable se harán cada vez mayores. La trama está muy bien trabajada. Es laberíntica y con giros inesperados. La novela atrapa de verdad. Erika Foster es tremenda, heterodoxa, rebelde y brillante.


    -'La chica en la niebla'. De Donato Carrisi. Junto a Luca D'Andrea y Sandrone Dazieri son de lo mejor de la novela negra más intensa y espectacular que se escribe hoy en día en Europa. Carrisi muestra un pueblo en la montaña italiana donde se desata la locura tras la desaparición de una menor. Las sospechas recaerán sobre todos sus habitantes. Y se decidirá que uno podría ser el culpable. Pero las dudas nos consumen. Además, un investigador tipo FBI y los medios de comunicación convertirán esta cacería en un infierno. una mentira y un espectáculo tétrico. Intensísima.

lunes, 11 de diciembre de 2017

'Eva', de Arturo Pérez-Reverte: entre Alatriste y 007, y mejor que 'Falcó'

 
    "Se lo había dicho el pasado verano el Almirante, al regreso en una infiltración en el Madrid rojo en la que había estado a punto de dejar la piel -fue a matar a dos hombres y lo hizo, aunque el segundo estuvo a punto de matarlo a él-.

    Te encaja de maravilla la palabra que ahora está de moda y de la que todo el mundo abusa: psicópata. Porque eso eres tú, muchacho, no te quepa duda. Te lo dice uno de Betanzos: un puñetero psicópata. 

    En otras guerra se mata, desde luego; pero en esta se asesina. Lo hacemos tanto los de un lado como los del otro, y el verdugo puede convertirse en víctima en un abrir y cerrar de ojos. O a la inversa. Por eso resulta una guerra tan adecuada para nosotros los españoles, y en especial para ti. Es perfecta para criminales sin conciencia, sin decencia y sin gloria".   

    'Eva', del genial Pérez-Reverte, supera a la muy buena novela 'Falcó', la primera de la saga del espía nacional Lorenzo Falcó, señorito gaditano, descastado, extraficante a armas, metido a infiltrado del Servicio Nacional de Inteligencia (SNIO), dirigido por el Almirante.


    Falcó, un émulo de 007, ligón, bebedor, mujeriego y sin escrúpulos, se arma con una Browning FN 1910 para llevar a cabo las operaciones más arriesgadas. En este caso, intentar recuperar 30 toneladas de oro del Banco de España, alojadas en un barco anclado en el puerto internacional de Tánger y evitar que lleguen a Rusia.

    Esta nueva aventura de Falcó es más intensa, retorcida y entretenida que la anterior. Se volverá a cruzar con la peligrosísima espía rusa Eva y contará con la inestimable ayuda de Paco Araña, un pistolero al servicio de Franco.

    "-Una guerra civil para cambiarle el color a una bandera es mucha guerra. Los españoles estáis majaras. Lleváis el veneno en la leche.

    -No me encajan tantos plurales -sonrió Falcó-. ¿A quién te refieres?

    -Da igual. A los rojos y a los fascistas -el policía suspiró mirando el cigarrillo, malhumorado, como alguien a quien le discutieran una evidencia-. Como ya no podéis jodernos a los portugueses, ahora os dedicáis a joderos entre vosotros... Siempre necesitáis alguien a quien joder".

    Es como 'Casablanca' a lo bestia. En ciertos momentos de tensión recuerda a un Alatriste con sombrero, gabardina y traje cortado a medida en Londres. La trama no es tan clara como en 007. Aquí los personajes son más de carne y hueso, y los finales no siempre son felices al 100 por ciento.

    Es un libro para disfrutar, cargado de suspense y adrenalina. Se disfruta de la bella ciudad de Tánger en medio de la contienda cainita y fraticida de la Guerra Civil. 

    Los principios, la dignidad y el honor son otros protagonistas de esta pedazo de novela -junto a la codicia, la rabia y la brutalidad-, que se cierra con una posible tercera entrega de la ya exitosa saga.

lunes, 4 de diciembre de 2017

'La isla', de Asa Avdic: tenebroso y cargado de suspense

    Este es un libro que no se puede dejar hasta el final. Es como 'Diez negritos' en versión escandinava. Y a mí, que no me engancha la novela negra sueca, noruega y danesa (salvo Jo Nesbo, Mankell y Larsson), me ha copado esta novela. 

    Me sorprende su intensidad para llegar de las frías tierras norteñas. Es oscura. Se sitúa en una época futura y extraña. Tras la II Guerra Fría. Un poco al estilo 'Cluedo' o el Madrid de Bruna Husky.

    Es también intrigante porque no sabes lo que es realidad o ficción y quién engaña a quién. Porque la historia pivota sobre seis personas enviadas a una Isla para, supuestamente, pelear por un puesto en una agencia estatal de primera línea en el año 2034.

    La protagonista, enviada en un papel extraño y secreto es una psicóloga retirada de la primera línea de fuego por sus recaídas. De ser una heroína nacional pasa a convertirse en una paria en su Tierra. Y parece que el todopoderoso Presidente quiere rehabilitarla.

    La única pega que se le podría achacar (sin ser grave ni empañar el resto) es el final. Es poco claro, demasiado abierto. Y deja muchas preguntas por responder. 

   Pero el libro es buenísimo. Hipnótico, tétrico, repleto de suspense, con personajes atractivos y una trama siniestra. Es un libro diferente al resto de novelas negras, policíacas o thrillers.

lunes, 20 de noviembre de 2017

'Azul marino', de Rosa Ribas y Sabine Hofmann: increíble cierre de la trilogía de Ana Martí

    
    Bestial. Buenísimo. Perfecto. Absorbente. Poderoso. El cierre de la trilogía sobre la periodista de 'El Caso' Ana Martí es apoteósico. Cuando se empieza a leer, ya no se puede dejar. 

    Porque Martí realiza labores de investigación de oscuros asesinatos en Barcelona, en 1959. En esta ocasión, colabora como traductora del inspector Castro, de la Brigada de Investigación Criminal, en el caso de un marinero de la Sexta Flota degollado en un antro del Raval.

    En la novela hay de todo: miedo, tensión, un enigma, acción... y una crítica total a la España triste y gris de los años 50 y principios de los 60. Un drama que afecta a todos los personajes. 

    Beatriz, la prima de Ana, filóloga de gran prestigio agobiada por un país pobre y sin libertades. Lawrence, fotógrafo colaborador de prestigiosas revistas americanas, profesor de inglés de la periodista, entre dos aguas. El hijo de Castro, en extrañas actividades. Sevilla, el segundo del inspector, que provoca terror entre las 'meucas' del Raval.

    Y las dirigentes de la Congregación de las Adoratrices de María Magdalena con sus hipócritas actuaciones de rehabilitación de madres solteras y la gestión de un misterioso orfanato en Esplugues.

    Así se cierra una investigación complicada en los bajos fonsos barceloneses, donde se explora lo más angosto de la psique humana, con unos personajes inolvidables. Sobre todo, Ana Martí, dura en su fragilidad; inconformista; y valiente en sus inseguridades. 

    Hasta aparece un joven González Ledesma, condenado por el Régimen a firmar novelas bajo el seudónimo de Silver Kane.

    Una gozada de libro de una trilogía negra, negrísima. Una delicia absoluta. Tiene todo lo mejor del género.

martes, 14 de noviembre de 2017

Pequeño homenaje a Jakob Arjouni y su detective turco-alemán Kemal Kayankaya

    Encontré unas anotaciones de 1994-95 sobre dos libros que entonces me impactaron: 'Happy birthday, turco!' y 'Rakdee con dos es', donde el protagonista es el carismático detective turco-alemán Kemal Kayankaya, creado por el inolvidable Jakob Arjouni.

    En la foto de al lado, es el de arriba a la derecha. En la ya desaparecida 'Negra y criminal' de la Barceloneta.


    De 'Happy birthday, turco!':

    "El aire era como el de una sauna en la que alguien se ha olvidado unos calcetines sucios".

    "Detrás del mostrador estaba la hija del dueño, una chica gorda, espléndida publicidad de la mercancía de su padre".

    "Era detective privado desde hacía tres años y turco de nacimiento",

    "A veces, hasta le divierte a uno este oficio".

    "Nos es buena publicidad para un detective privado reconocer que tiene unas cualidades analíticas más o menos subdesarrolladas".

    "Nada de superjeque, soy el mandamás del Kebab-King".

    "Pasó crujiendo a mi lado, se detuvo frente a un armario y se puso en cuclillas. A través del pantalón del uniforme se dibujaban los contornos de unas bragas estriadas. Me eché para atrás y susurré: 'Vuestro jefe lleva unas braguitas de lo más insinuantes'".

    -¿Cómo ha dicho?

    He dicho que sería una buena guarra para follárnosla entre los cuatro.

    Me volví a ambos lados, sonriendo como un demente a mis guardianes, y lleno de júbilo proseguí: '...follar, follar, follar!'

    Y dirigiéndome de nuevo a ella: 'Y yo soy justo el tipo indicado para ello. En mi país la gente me llama Alí el Paloafilado (...)' Le guiñé un ojo: 'Y cuando digo palo, cariño, no me refiero al de la escoba'"


   De 'Rakdee con dos es'

    "Su zarpa peluda aterrizó en mi hombro. Nos medimos con la mirada. Dos hombres duros en un mundo duro. El uno no podía pagar el alquiler, el otro lloraba porque se le había ensuciado la alfombra de cachemir".

    "Una palabra más, poli, y te doy tal cantidad de ostias que no podrás volver a tenerte en pie, ni a sentarte, ni a follar".

    "Su tono me recordaba el de esos pedagogos progres que pueden hacer polvo a un chaval y luego echarle del colegio sin dejar de sonreírle". 

    El cinismo de Kayankaya es el mejor remedio contra la hipocresía. Sus chistes corrosivos y su mala leche hacen de él un tipo sorprendente. Su aparente falta de principios choca con la fidelidad total hacia su cliente.