domingo, 17 de noviembre de 2013

'Ley Garrote', de Joaquín Guerrero-Casasola: brutal

 
    
    "Ya no se puede salir a la calle sin tener un rosario en la cartera y una pistola para darnos de tiros con algún cabrón ratero".

    Esa es la filosofía, llana y directa, de Gil Baleares, hijo del policía corrupto y chingón 'Perro' Baleares, un huelebraguetas, expolicía judicial en México DF, apaleado, puteado, machacado, pero triunfante... o algo parecido.

La novela, vibrante e intensa, se puede comparar con las mejores de Élmer Mendoza y con la obra cumbre de Don Winslow: 'El poder del perro'.

    "Sintonicé a un locutor de voz pastosa que se las daba de filósofo nocturno, pero que a mí me parecía un reverendo idiota. Aseguraba que la vida sería mejor si nos diéramos cuenta de que todos somos hermanos, dijo un poema cursi de optimistas, acompañado por música de fondo: escucha hermano, la canción de la alegría. Nada nuevo bajo el Sol, la misma mierda barata de los que hablan como si Dios fuera su copiloto".

    Gil Baleares debe investigar el secuestro de la hija adolescente de un empresario del dulce. Entre medias se cruza con policías corruptos, narcos, acosadores, putos, pervertidos... y la Ley Garrote, una tortura para nada hecha para los machotes chingones...

    "Apagué la radio en cuanto el locutor dijo: y ahora esta canción que nos pregunta, amigos desvelados, ¿de qué color es el viento?, ¿de qué color, de qué color? Mierda. El viento no tiene color, el viento es delicioso cuando sales de una bronca y duro cuando te sientes muerto, tirado en el asfalto. Eso es todo. Derechos reservados de esta frase: Gil Baleares".

    El libro es una gozada. No en vano ganó en 2007 el Premio L'H Confidencial de l'Hospitalet de Llobregat. Este émulo de Philip Marlowe sufre una veintena de trompadas de las que sabe rehacerse como buen perdedor del género negro.

    "Cerré la revista. ¿Saben lo que me preocupaba en realidad? ¿Los niños de Somalia? ¿El futuro de la humanidad? ¿Mi anciano padre? Nada de eso. Mi coche color plata. Viendo las cosas como estaban, si no era capaz de aplicar mi ley a medio mundo por tener lo mío, estaría perdido".

jueves, 14 de noviembre de 2013

'Naturaleza casi muerta', de Carme Riera: exquisita

    
    'Naturaleza casi muerta', la novela negra-policíaca de Carme Riera, es especial. Desde el principio se observa que es una narradora de categoría. Su prosa es exquisita. Y en este caso sirve para desarrollar una historia truculenta con una serie de universitarios asesinados de manera brutal en la Universitat Autònoma de Barcelona.

    El libro se lee del tirón. Es una obra que engancha. Inluso provoca leves taquicardias en algunos de sus pasajes. Riera, une a la trama negra, humor, crítica a ciertas costumbres humanas -más bien de las que se calificarían como cutres- y se ríe de más de un profesor con más ego que Cristiano Ronaldo y el ministro Wert en una entrega de los Oscar.

    También hay palos para los responsables políticos de los 'mossos d'esquadra' a los que los muertos les interesan más bien poco o nada, solo quieren hallar un cabeza de turco que cargue con los crímenes para no ser destituidos y no perder los votos que en las próximas elecciones les dejarían de nuevo como pobres parias mileuristas.

    Tal vez el desenlace no es acorde a tanta tensión e intensidad narrativa como hubiese esperado, pero desde luego hasta las diez páginas finales no se sabe si el asesino es el mayordomo o el camarero del bar Amparito de Cerdañola.

    Una novela de sobresaliente que se disfruta al máximo y en la que, además de suspense y thriller auténtico, se encuentra la riqueza literaria y filosófica de una verdadera artesana de la lengua. No en vano ya ocupa el sillón 'n' de la Real Academia Española de la Lengua (RAE). 

    PD: Por cierto, Carme Riera es profesora en la UAB, campus de Bellaterra, escenario de sus asesinatos ficticios y de sus críticas demoledoras al más cerril ambiente universitario, principalmente a sus grises -y en muchos casos desvalidos- dirigentes y a los profesores sátiros y tirando a crápulas. 

    Además, la investigadora principal, Manuela Vázquez, es un claro homenaje a Manuel Vázquez Montalbán.

domingo, 10 de noviembre de 2013

'Sendero sombrío' de Dominique Manotti y 'Muerte dulce' de Félix G. Modroño: aburridos

    'Este primer libro de Domique Manotti es una pequeña obra maestra. Rápido, trepidante, no deja indiferente al lector'. Esta aseveración de una publicación francesa es en parte verdad, al menos para mí. No me ha dejado en nada indiferente: porque me he aburrido en exceso y porque lo que parece ser una nueva forma de narrar, es un pestiño inenarrable.

    'Sendero sombrío', de Dominique Manotti, me ha permitido llegar a la página 20 de un, para mí, infumable relato similar al tostón de un amigo plasta. Hay que olvidarse y elegir otro libro. Ni si quiera he llegado a la página en la que se presenta al comisario Daquin. No hay que perder el tiempo en falsas tramas sin interés alguno.

'Muerte dulce', no apasiona


    Si bien 'Muerte dulce' de Félix G. Modroño es otra historia, tampoco me convence. Y es porque narra una historia del siglo XVIII, aunque al leerla parece que estamos en el siglo XXI. El autor no es capaz de trasladar al lector a tan sanguinarios y peligrosos tiempos.

    Además, aunque parece que la intriga tenga su interés, no deja de ser una narración lineal, sin algidez ni momentos de inflexión, todo es como muy ramplón y predecible. Sobre todo la relación de amor entre la novicia hija del investigador Fernando de Zúñiga y el discípulo de éste.

    Esta bien escrito. Para pasar el rato, sin aportar mucho más. Le falta alma, garra y corazón.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

'El guardián invisible', de Dolores Redondo: perfecta

   
    Hay pasajes de este libro que no te dejan ni respirar. Otros que te ponen los pelos de punta. Mezclar asesinatos y magia, en la Navarra rural, da como resultado un thriller intenso, potente y cargado de suspense. Un novelón. Imprescindible. Entretiene, provoca tensión, engancha, hace pensar, atemoriza, inquieta...

    Hay momentos en que la protagonista, la inspectora Amaia Salazar, de la Policía Foral, recuerda a Clarice Starling, del 'Silencio de los corderos', pues aquí también aparecen huesos con marcas de mordiscos humanos y personas a las que se les arranca la carne a dentelladas.

    Esta novela negra, más bien policíaca, se devora. El libro mantiene la tension hasta el final con un perfecto juego entre la mitología de los seres mágicos del Baztán y los terribles crímenes de adolescentes que van trufando los idílicos paisajes de Elizondo.

     A esto se añade la lucha del bien y del mal, en un escenario repleto de policías y familias mal avenidas. Hay momentos en que el Doctor Hannibal Lecter se transmuta en la madre psicótoca de una de las protagonistas.


Secundarios de lujo

    Los personajes secundarios también dan mucho juego y están muy bien construidos: desde la tía Engrasi -echadora de cartas- hasta la hermana mala malísima, Flora la empresaria -en ocasiones recuerda a Angela Channing- pasando por James, el marido escultor estadounidense, el subinspector Etxaide -que las enamora, pero es gay- ó el inspector Montes, bebedor compulsivo y policía de la vieja escuela.

    Brujas, diosas del ancestral mundo navarro, liturgias paganas y santuarios de muerte luchan mano a mano con la lógica de la investigación policial y sus más modernos procedimientos de actuación científica. Una novela imprescindible.   

sábado, 26 de octubre de 2013

'Don de lenguas', de Rosa Ribas y Sabine Hofman: la ostia y la rehostia


    
    Buena trama, buen desarrollo, buenos personajes, buenas subhistorias, buena ambientación, buenas muertes... 'Don de lenguas', de Rosa Ribas y Sabine Hofman, es la ostia. 

    No desmerece las alabanzas recibidas por el maestro de la novela negra, Domingo Villar, autor de otras dos joyas imprescindibles: 'Ojos de agua' y 'La playa de los ahogados'. "No lo duden, les va a gustar", dice sobre este trabajo negro y policiaco el autor gallego. Las loas también le han llegado de insignes de lo criminal como Lorenzo Silva y Alicia Giménez Barlett.

    El libro se devora de una tacada. Porque es imposible dejar de seguir las pistas que llevan al salvaje asesino de una viuda de la alta sociedad barcelonesa.

    Policías brutales del franquismo, chantajistas que se buscan la vida en la posguerra, camellos de poca monta actuando en 1952, periodistas afectos al régimen, intelectuales depurados... Junto a la protagonista, Ana Martí, hija de un periodista represaliado que se gana la vida en un colmado, una mujer íntegra y de acero bajo su apariencia más que suave y normal.

    Le ayudará su prima Beatriz Noguer, una filóloga depurada, especializada en lingüística, imprescindible para solucionar el rompecabezas que conduce a la bestia.

    El peligro siempre sobrevuela a esta investigadora tenaz en las formas más insospechadas. La corrupción del franquismo y sus funcionarios muestra su cara más desagradable. Los poderosos de entonces son como los de ahora: intocables. ¿Qué se puede con una pluma en la mano para detener un tren de mercancías desatado?

lunes, 21 de octubre de 2013

'Máscaras', de Leonardo Padura: floja, flojita...

        'Máscaras', de Leonardo Padura, tiene poca fuerza. Es floja, flojita. Fácil de leer. No la acabé. Aburrida. Le falta el poder que tiene 'Pasado perfecto', la primera obra de la tetralogía de La Habana, protagonizada por el soñador, tierno y cerebral teniente Mario Conde.

    Se intercalan capítulos extraños de travestis y gays en París un año después del más famoso movimiento de liberación europeao, acabado en nada, como todos, y bajo el lema 'Prohibido prohibir' y 'Debajo de los adoquines está la playa'.

    Demasiada introspección de Mario Conde para tan poca acción. La investigación, el meollo de la novela negra, apenas ocupa espacio. Carece de importancia entre los atribulados personajes que solo beben ron, se lamentan, a veces singan, leen libros de semiótica, van a misa, hablan de la transmutación de Jesús...

    Incluso aparecen anecdóticamente Jean Paul Sartre y Simone de Beavoir.

    Hasta los personajes con poderío como el sargento Manuel Palacios, Carlos El Flaco, Comandante -mayor- Ragel... aparecen desdibujados. Es como una depresión en versión libro policíaco.

jueves, 17 de octubre de 2013

'Blancanieves debe morir', de Nele Neuhaus, muy buena hasta la página 350

   
'Blancanieves debe morir' de Nele Neuhaus, es una obra irregular, si bien hasta las tres cuartas partes del libro la intensidad narrativa se mantiene 'in crescendo', después y, hasta el final, el interés por esta historia, entre negra y policiaca, decae. 

    Su nota es de notable alto, pudiendo ser de sobresaliente de no ser porque pareciera que a la autora le entró la prisa por cerrar una trama con mucho gancho y personajes más que atractivos.

    Se echa en falta haber trabajado más en profundidad al personaje principal -que poco a poco se diluye en beneficio de los investigadores, otro error-, Tobias Sartorius, condenado a 10 años de cárcel por matar a sus dos ex novias de 17 años (Laura Wagner y Stefanie Schneeberger) tras una despedida de instituto cerrada con una borrachera descomunal.

    El clima de opresión logrado en el pueblo es total, las palizas que recibe Tobias son fenomenales y a manos de los más variopintos personajes; el malo es malísimo y pervertido; su hijo es un ministro de Educación entre malo y tontolillo; su mujer una pérfida doctora... Aunque todo ellos viven en un mundo de apariencias felices con un fondo de amargura, abusos y malos pensamientos.

    Conclusión: se devoran 350 de sus 432 páginas. El final es como una gaseosa destapada durante varios días.

lunes, 14 de octubre de 2013

Jakob Arjouni: malogrado pionero de la novela negra europea moderna con el detective turco-alemán Kemal Kayankaya

    El malogrado escritor de novela negra Jakob Arjouni -fallecido en enero con tan solo 49 años de edad- creó a mediados de los años 80 -a España no llegaría hasta principios de los 90, gracias a la editorial Virus- un detective diferente por ser un paria en Alemania, su tierra, ya que ni era rubio ni tenía los ojos azules, ni se apellidaba Von Andechs, y por ser una actualización europeizada de las criaturas de Hammet y Chandler.

    Kemal Kayankaya, rey de la mala leche y de lo políticamente incorrecto, era teutón, sí, pero hijo de inmigrantes turcos y con cara de 'moro', lo que le hacía sufrir el racismo latente entre sus conciudadanos. Un odio hacia su persona que superaba con un carácter indómito, una actitud entre ascética y agresiva, y unas frases más que cortantes.

    Kayankaya protagonizó cinco novelas, aunque las mejores son las tres primeras 'Más cerveza' (Virus, 1996), 'Rakdee con dos es' y '¡Happy birthday, turco!' (Virus, 1993). En su momento -hace casi 25 años- fueron una ráfaga de aire nuevo en el inamovible mundo de la literatura negra, anclada en los clásicos de siempre.

    Kemal era actual, borracho, moderno, vivía en Frankfurt, vestía a la moda rocker, le gustaban las broncas, no respetaba a la policía, no hablaba ni papa de turco, y sobrevivía en un mundo especialmente hostil para los que, como él, eran diferentes.

    Si embargo, tras releer hace unas semanas 'Rakdee con dos es' (Virus, 1995) me ha parecido una obra con poca fuerza, desfasada, fuera de lugar y una pobre imitación de los relatos oscuros de Philip Marlowe. Se deja leer, pero ya no es el poderoso autor de los 80 ni de los 90, de la Generación X, que tanto amó el maestro Manuel Vázquez Montalbán.

jueves, 10 de octubre de 2013

'La parte del muerto', de Yasmina Khadra: impresionante novela negra

    Pocas veces he disfrutado tanto y con tanto sentimiento de una novela negra. No solo está excelentemente escrita sino que los personajes y las situaciones son tremendamente reales. No hay excesos ni exageraciones ni situaciones forzadas. Es un libro de 9 de nota. Grande, grande y grande 'La parte del muerto' de Yasmina Khadra.

    Uno de sus logros es que durante sus 427 páginas mantiene en todo momento la tensión narrativa y el interés por cómo se solucionarán los asesinatos, torturas, vejaciones y humillaciones que pueblan por doquier este libro, en verdad escrito bajo seudónimo femenino por el excomandante del Ejército argelino Mohammed Moulessehoul.

    La gran creación del autor, que no deja títere con cabeza en sus críticas al sistema corrupto de la revolucionaria Argelia tras independizarse del yugo de Francia, es el comisario Llop, un tipo de maneras duras y corazón sensible, incorruptible, leal y en busca de la verdad pase lo que pase y caiga quien caiga.

    Sobrevuela toda la narración la terrible guerra de independencia del país (1954-1962) destacando las atrocidades de los independentistas (felagas), los franceses y los colaboracionistas argelinos (harkis).

    Es un novelón, un libro sin concesiones, no en vano fue reconocido con el Premio a la Mejor Novela Negra Francófona en 2004.

martes, 8 de octubre de 2013

'Marcado a fuego' de Brian Freeman: malo, malo, malo

    No he pasado de la página 47. Y eso que el marketing vendía esta novela policíaca como una de las sorpresas de los últimos años. Sorpresa sí ha sido: de sopor y estulticia (no sé si está bien empleado el término, pero siempre lo quise emplear). 

    No he llegado a conocer ni al detective Bolton -que será un fenómeno-, y muy poco al sufrido profesor rompecorazones Mark Bradley, quienes, entre tanto tópico narrativo, no han tenido tiempo de aterrizar en mi mundo.

    Es un libro malo porque es muy aburrido. Intenta mostrar un inicio original cuando no es más que un burdo intento de crear una atmósfera de suspense que se diluye como azucarillo en el agua.

    'Marcado a fuego' de Brian Freeman. Si alguien se lo ha acabado, alabo su gusto o s paciencia. Hay demasiados libros y autores interesantes como para perder el tiempo en este producto policíaco industrial poco original. Puro tostón (o no sería mi día... aunque fueron varias jornadas de tortura autoinfligida).

lunes, 30 de septiembre de 2013

'De mica en mica s'omple la pica', de Jaume Fuster: autèntica i potent novel-la negra

    "En aquesta novel-la Fuster va voler fer un homenatge a les novel-les de sèrie negra americanes, les protagonitzades per tipus durs, cínics i sense escrúpols, con els que apareixen a les obres de Dashiell Hammet". Ho diu Montserrat Estruch al próleg.
     
    Enric Vidal és un brètol que tanmateix no és tan pardal com sembla. Capaç de tot a canvi d'uns pocs doblers es fica a una trama de tràfic de diners a fóra, dirigida per un capitost industrial de l'Hospitalet, propietari d'un bordell a la Plaça Reial i cap d'un grup de quinquis molt perillosos. Entre mitges, mentides, assassinats, segrestos, pallices, persecucions...

    'De mica en mica s'omple la pica' (1972) -autèntic best-seller- no té res a envejar d'obres cabdals de la novel-la negra com 'Prótesi' o 'Muts i a la gàbia' de n'Andreu Martín. Jaume Fuster va aconseguir una història cent per cent negra amb pinxos, macarres, rics, bòfies... On el misteri i el 'suspens' arriben fins a les darreres pàgines.

    L'acció, que mai detura, em recorda alguna de les pel-lícules de Steve MacQueen, potser, 'La huida', un film basat en una història del gran escriptor de novel-la negra Jim Thompson. 

    Bregues, personatges estranys que fan feina a la barroera nit de Barcelona, dones assassines amb set de venjança, meuques bledes que acaben menjat el terra... tot això barrejat amb vagues de treballadors i tancaments de fàbriques per traslladar els guanys a bancs a Suïssa.

    La troballa: l'ús de l'argot criminal i dels baixos fondos barcelonins amb paraules com: guillar, pelar, galifardeus, barrinar el tupí, trinxa...

    Sembla mentida que en només 27 anys en Fuster pogués parir aquesta obra mestra de la literatura a Espanya.

viernes, 27 de septiembre de 2013

'La mar no sempre tapa', de Sebastià Bennasar: collonuda novel-la policíaca


    
    La veritat és que aquesta obra detectivesca d'en Sebastià Bennasar m'ha enlluernat i sorprès positivament. Mai hagués suposat que el meu poble, Sa Colònia de Sant Jordi, pogués ésser focus d'un brutal assassinat, investigat a mitges entre Jaume Pou, tinent de la Guàrdia Civil de Manacor, i Andreu Julià, periodista de successos d'un diari en català.

    El llibre, 'La mar no sempre tapa', Premi Vila de Lloseta 2011, es llegeix d'una tacada, mentre deixa el cervell aixafat amb un caramull de dades, informacions, filosofia, intriga i llocs meravellosos d'una Illa encara més encisadora.

    No deixa d'estar present l'humor que desnivella la presió d'una investigació sobre una professora universitària brutalment assassinada a la mar després de rebre 17 ganivetades. Potser havia esbrinat l'autor d'un crim queva tenir lloc 60 anys enrera a la plaça de Sóller.

    També és d'agraïr l'afegit cultural i històric que fa l'autor de la Mallorca dels anys 50, poc abans del boom turístic dels bojos 60 quan, per exemple, va viure a El Terreno, Sóller i Pollença un dels millors escriptors de novel-la negra de tots els temps: Chester Himes.

    Precisament, Himes col-laborava el 1954 a una revista de culte i monoritària, editada per Robert Creeley a Banyalbufar, i on también hi participaven Allen Gingsberg, Robert Graves i Ernest Hemingway.

    Com llavors li va dir a Graves la protectora d'en Picasso a París, Gertrude Stein -veïna de la Plaça Gomila durant la II Guerra Mundial-: "Vés a Mallorca, si és que pots resistir el paradís".

    P. S: S'agraeix que l'autor opti per incloure-hi informació d'interés de l'Illa per als lector com és: Cas Patró a Portocolom 'on es menja un dels millos arrossos negres de Mallorca' o del Restaurant Orient -al poble del mateix nom situat a la Serra de Tramuntana, Patrimoni de la Humanitat- on cada mes va amb els seus amic a dinar cabrit (la porcella que cuinen no té res a envejar a la que fan al famossíssim Casa Cándido de Segòvia).

martes, 24 de septiembre de 2013

'Llueve sobre La Habana', de José Luis Muñoz: excelente



  "Somos violentos porque somos animales, Vladimir. Porque la selva llama, a pesar de nuestros trajes, las corbatas y los zapatos que nos visten y nos dan una apariencia civilizada, y a la selva volvemos en cuanto se nos nubla un poquito el cerebro. Somos selva cuando montamos hembra, somos selva cuando apretamos el gatillo. 

    Los mimbres de la civilización son tan flojitos, tan flojitos que por eso se legisla, se dice lo que se debe hacer y lo que está prohibido, por mera supervivencia. ¡Ay si no hubiera leyes que respetar! Las hay y mira. Se quebrantan pese al castigo. Imagina que no hubiera castigo. Sería al acabose"

    Lo espeta así, a chorros, el incorruptible, revolucionario, putero, antiimperialista, borracho, sanguinario, tierno, rebelde, cinéfilo y castrista inspector Rodríguez Pachón a su subordinado, el menos castrista agente Vladimir.

    Todo ello sucede en la magnífica y excelente novela de José Luis Muñoz, 'Llueve sobre La Habana'. Bestial por lo que cuenta, por lo bien escrita que está y por el fiel reflejo de la capital de Cuba, de sus parias, sus preciosas mujeres, su miseria, sus excesivos turistas y su belleza infinita como Isla.
   
    En su imparable desarrollo cabe destacar la persecución de un Jack el Destripador versión Michigan, el perpetuo e incansable acto de 'singar' y 'templar' sin parar que recorre la historia (eso, el ron, los libros y las mujeres es lo único que se puede hacer en la pobre Cuba) y el amor por Faulkner, Steinbeck, Hemingway, John Houston y Louis Malle del protagonista, lo que hace las delicias de los amantes de lo negro.

    Genial la creación de José Luis Muñoz. Sublime. Por eso señaló José Vaccaro Ruiz que los mejores escritores españoles de novela negra eran las tres M (de maestros) de la novela criminal: "José Luis Muñoz, Andreu Martín y Juan Madrid".

viernes, 20 de septiembre de 2013

'Sombras del pasado', de Deon Meyer, asesinatos en la brutal Sudáfrica

    Mat Joubert es un atípico capitán de la policía de Ciudad del Cabo que investiga unos brutales e inconexos crímenes provocados por un desconocido que usa una Máuser Broomhandle, el arma de los bóers en sus dos guerras contra los ingleses.

    Al mismo tiempo deberá atrapar a un excéntrico atracador de bancos que siempre roba llamando 'encanto' a las cajeras bajo las apariencias más diversas, como si fuera un Mortadelo sudafricano.

    La gracia de 'Sombras del pasado', de Deon Meyer, es que mezcla a personajes con ciertos tintes humorísticos con una trama totalmente dura y salvaje, como es Sudáfrica, un país que se asemeja más al Lejano y Salvaje Oeste que a un país occidental.

    Lo mejor, aparte de la investigación al más puro estilo de la novela negra de verdad, es la creación de un protagonista, Mat Joubert, que podría ser una mezcla entre el inspector Méndez de González Ledesma, Harry Hole de Jo Nesbo y John Rebus de Ian Rankin.

    En definitiva: otro tipo de novela negra, muy recomendable, absorbente y emocionante. Notable más que alto, rozando el sobresaliente. Excelente novela.
    

domingo, 15 de septiembre de 2013

'El silencio del bosque', de Tana French: notable

    Tana French es de las más interesantes escritoras de novela negra-policíaca de la actualidad. Sus libros enganchan desde el principio, están excelentemente construidos, la trama obliga a leerlos desde el principio, pero hay novelas más superiores que otras entre su oscura obra.

    'El silencio del bosque' no me ha enganchado tanto como 'En piel ajena', una especie de segunda parte en la que solo aparecen la detective Maddox y Sam. Es interesante, absorbente y posee una trama que en ningún momento pierde la atracción, pero peca de unas descripciones demasiado extensas -y a ratos tediosas- intercaladas entre los sí casi perfectos diálogos.

    La profundidad psicológica de todos los personajes es otra de las bazas de este thriller policíaco rodeado de temática negra. El ambiente opresivo y ciertas similitudes a P. D. James ayudan a devorar sin parar la historia.

    Muerte salvaje de una adolescente

    El brutal asesinato de una niña de 12 años en una excavación arqueológica cercana a Dublín pone en marcha una investigación que hasta las 20 páginas finales no descubrirá quién es el criminal.

    Entre medias se muestra a un atormentado detective, Adam Rob Ryan, buscando al asesino de la adolescente en el mismo bosque donde 30 años atrás desapareció junto a sus dos mejores amigos, siendo él el único en regresar ensangrentado y amnésico.

     La corrupción entre los políticos del Tigre Celta también tiene su espacio en forma de una autopista fruto del urbanismo especulativo que destrozará un yacimiento milenario.