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jueves, 1 de septiembre de 2022

La mejor novela negra para el verano 2022

-'Entre los muertos', de Mikel Santiago. Es un novelón. Mantiene una tensión constante con puntos de verdadera taquicardia. La extraña muerte de un médico enlaza con asesinatos inexplicables del pasado, sicarios, tráfico de drogas y secretos en el corazón de Illumbe. La inspectora Nerea Arruti se deberá enfrentar a sí misma y a todo un mundo de mentiras y muerte.

-'Lo que no cuentan los muertos', de Inés Plana. Es la tercera de la serie dedicada al teniente-capitán Julián Tresser. Muy buena trilogía. Plana es una narradora de alta calidad con historias repletas de intriga y suspense. Sus personajes son de carne y hueso, sufren, padecen, hacen daño y no son perfectos. Historias de alto nivel para un verano de altas temperaturas. 

-'Hospicio', de Martín Garrido. Es diferente. La prosa de Garrido es rica y cuidada. Su nivel literario es muy alto. Narra la historia de un grupo de perdedores, desarrapados, que viven en un antiguo hospicio municipal supervisados por una anciana. La búsqueda de un dinero convertirá el tenebroso lugar en un infierno. Un cuadro de Goya al que se juntan terror gótico y los 'freaks' de Tod Browning.

-'Muerdealmas', de Santiago Álvarez. Una muy dura novela sobre el odio entre clanes anclados en las más inaccesibles montañas del Maestrazgo. Una historia sobre la locura y la redención. Unos personajes siempre al borde del abismo con oscuros secretos. Mucha sangre, acción, sexo, dolor, traiciones, codicia y mentiras. Una historia épica con final a lo Tarantino o Robert Rodríguez.

-'Moscú', de Jesús María Sáez. El escritor vitoriano ha creado un mundo propio donde se dan la mano las clásicas historia de espías con la novela negra actual. Sus personajes y situaciones no hacen concesión alguna. Recomiendo leer toda la trilogía: la genial 'Siberia', seguir con 'Kazajistán' y acabar con 'Moscú'. Los personajes nos atrapan, la historia nos paraliza y la acción nos deja sin aliento.

-'La cadena', de Adrian McKinty. Aunque esta novela nos es tan actual, es una maquinada de relojería perfecta. Una trama original y adictiva. El genio de McKinty hará que todo lo que creamos imposible se convierta en realidad. Una de las novelas negras, negrísimas, de mayor nivel terrorífico y de suspense. No hace concesiones y dibuja un panorama duro, sucio, violento y salvaje. 

miércoles, 22 de junio de 2022

'La cadena', de Adrian McKinty: inquietante, absorbente, poderosa y adictiva

Lo que ha logrado Adrian McKinty con 'La cadena' es una obra maestra del género. 

Alabada por Stephen King, Don Winslow y Lee Child, esta novela es una auténtica joya. Adictiva, impactante y absorbente. 

El autor de las enormes 'Oigo sirenas en la calle' y 'Por la mañana me habré ido' cambia de registro para escribir una de las novelas más desasosegantes que he leído en los últimos años.

La originalidad es absoluta. Atrapa desde el principio y no te suelta hasta el final. No puedes parar de leer... y de sufrir con un thriller total.

La transformación de una mujer normal, que vive en la idílica Massachusetts, será brutal. Algo así como el protagonista de 'Perros de paja', pero en mala. Ayudada por su excuñado, un marine autojubilado por problemas con sus superiores, entrará en la rueda de 'La cadena', un demencial sistema de explotación de los sentimientos ideado por psicópatas para enriquecerse.

Las acciones de esta madre enlazarán con las de otras familias "normales" abocadas a, por amor filial, convertirse en verdaderos monstruos.

Este libro es pura dinamita. Una obra de arte. Un reloj perfectamente sincronizado para hacernos sufrir. A la vez que disfrutar de una acción frenética, un suspense espeso y una crueldad de niveles estratosféricos. Imprescindible, sí o sí. 

miércoles, 8 de julio de 2020

Las mejores novelas negras y policíacas para el verano 2020

    'El chico de las bobinas', de Pere Cervantes. Todo lo que escribe Cervantes es oro. Desde la genial 'No nos dejan ser niños' hasta la brutal 'El chico de las bobinas' pasando por 'La mirada de chapman' y acabando en 'Golpes'. En este caso el escritor se atreve con una oscura y poderosa historia, plagada de violencia y suciedad, ambientada en la posguerra. Mucho cine, sangre y personajes fascinantes.

    'No hay luz bajo la nieve', de Jordi Llobregat. Regresa otro genio de la novela negra e histórica, una manera de sumergirnos en ambientes sórdidos con historias llenas de garra y protagonistas de primer nivel. Llobregat lo ha vuelto a hacer. Se ha superado a sí mismo cuando parecía que no podría mejorar esa pedazo de novela negra, negrísma, titulada 'El secreto de Vesalio'.

    'La danza de los tulipanes', de Ibon Martín. Esta novela me ha impresionado. Quiero leer más del escritor vasco. Tiene un inicio muy poderoso, un desarrollo que nos va atrapando como en una tupida tela de araña y un final inesperado y de impacto. Nada es lo que parece en una trama donde las ertzainas toman el poder. Agentes de carne y hueso en una narración dotada de poderío y oscuridad.

    '1793', de Niklas Natt Och Dag. Ya con ganas de leer '1794' cuando la traduzcan al castellano. De verdad ha sido todo un descubrimiento teniendo en cuenta que el 80% de los escritores escandinavos solo hacen best sellers vacuos, de usar y tirar. Este libro es oro puro. De un romanticismo oscuro y sin perdón. La vida no vale nada en Estocolmo, un lugar tétrico y repleto de seres malvados. Una joya.

    'Dócil', de Aro Sáinz de la Maza. El escritor catalán ha dado forma a uno de los más interesantes investigadores de la novela negra actual, el disfuncional Milo Malart. Tras las joyitas imprescindibles que son 'El ángulo muerto' y 'El asesino de la Pedrera', llega 'Dócil', una vuelta de tuerca al sucio submundo por el que se mueven todos los personajes. La duda nos atenaza hasta el brusco final.

    'Por la mañana me habré ido', 'Oigo sirenas en la calle' y 'Cold cold ground' es el póquer de ases de este enorme creador norirlandés llamado Adrian McKinty. De su genio ha surgido un agente peculiar, el católico Sean Duffy, bebedor, heterodoxo, intuitivo e incorruptible. Una novela negra ambientada a principios de los años 80 en ese Territorio Comanche denominado el Ulster. Tiene un sabor genuino.

lunes, 1 de junio de 2020

'Por la mañana me habré ido', de Adrian McKinty: novelón con el gran Sean Duffy en Belfast

    'Por la mañana me habré ido', de Adrian McKinty, es un novelón. La tercera entrega de la saga sobre el inspector Sean Duffy, de la Policía de Irlanda del Norte en 1983, es tan buena o mejor que las dos primeras: 'Cold cold ground' y 'Oigo sirenas en la calle'.

    En este caso, tenemos a Duffy, católico en la policía protestante de Belfast, como un sargento de a pie tras ser degradado por sus problemas con sus superiores y con el FBI.

    Tras un encontronazo con Asuntos Internos, se verá arrastrado por una vorágine relacionada con un jefe terrorista del IRA, amigo suyo de la infancia.

    Los servicios secretos de su Majestad también harán acto de presencia, así como los atentados de los republicanos irlandeses en Inglaterra. Incluso aparecerá en escena la todopoderosa Margaret Thatcher.

    Aquí tenemos de nuevo al Duffy que no sigue los protocolos, que se ve inmerso en una trama demasiado superior, pero que pone a prueba todas sus capacidades policiales, heterodoxas, poco fiables y basadas en el instinto.

    Además, se deberá enfrentar a un caso como los relatados en 'Los crímenes de la calle Morgue' o 'Estudio en escarlata'.

    La saga de Duffy es una pasada. Una de las mejores de la novela negra actual. En la línea de otros fuera de serie como los inspectores Harry Hole o John Rebus. Estoy más que ansioso porque Alianza Editorial publique la traducción del resto de la saga.

domingo, 17 de mayo de 2020

'Oigo sirenas en la calle', de Adrian McKinty: pata negra total

     "Me fui al retrete y me leí el Sun, porque allí siempre había un ejemplar. Tengo que decir una cosa a favor de Rupert Murdoch: que hacía un buen periódico para leer en la letrina".

     "-Mira a ver si descubres de dónde procede, cuántas se vendieron en Irlanda del Norte, ese tipo de cosas-
     -¿Y eso para qué nos va a servir? -dijo con desgana-
     -Mira, Matt, en palabras de William Shakespeare: hazlo de una puta vez, mierdecilla".

    'Oigo sirenas en la calle' es incluso tan bueno como 'Cold cold ground', el primer título de la serie dedicada al inspector de la policía del Ulster Sean Duffy, uno de los pocos católicos en la RUC de Carrickfergus, en 1982, en plena época de 'Los Problemas', en sangriento conflicto entre protestantes y fenianos, centrado en Belfast.

    "Un policía puede ser un montón de cosas: borracho, matón, idiota, sociópata, pero eso estaba bien, normalmente, mientras dieras el pego. A Dougherty le hubiera costado mucho inspirar respeto hasta en Larne".

     Las andanzas de Duffy en una ciudad tomada por los paramilitares, el IRA y el Ejército son de nivel superior en la novela negra actual. A las borracheras, infidelidades, traiciones, amenazas, bombas y corrupción se les une la investigación de un torso aparecido en el interior de una maleta.

    '-¿Ian Paisley? Ian Paisley no me asusta. Yo mismo en persona arresté a ese bocazas. Para un hombre de verdad los políticos de esta desgraciada tierra ignorante y abandonada de Dios son putos demagogos'. 

   Todos los personajes que aparecen en la historia tiene su subtrama plagada de traumas y oscuros asuntos. Incluso aparece el dueño de la fábrica de coches Delorean, creador de empleo en Irlanda del Norte, aunque asediado por heterodoxos negocios y amistades poco recomendables.

    '-Déjeme explicarle cómo funciona este lugar, Duffy. Es una sociedad tribal. Clanes. Señores de la guerra. ¿Cree que vivimos en 1982? Vivimos en 1582. No puede ir por ahí tocándole las plumas a los grandes caciques. ¿Me explico?

      -Caciques, plumas, nada de tocar, señor'.

    El mundo de Duffy y su personalidad hacen del investigador uno de los protagonistas más atractivos de la novela negra actual. Su comportamiento, alejado del lametraserismo y guiado por un ansia de la verdad y la justicia, lo conducirán inevitablemente al desastre. Pero habremos disfrutado de un ser sin igual. De un hombre de una pieza, con todas sus contradicciones, debilidades y miedos.

    La verdad es que esta serie es pura dinamita, una auténtica gozada. Una absoluta exquisitez!!!

miércoles, 4 de septiembre de 2019

'Cold cold ground', de Adrian McKinty: imprescindible, un Ian Rankin en Irlanda del Norte

    "-¡Suéltalo, hombre -le ordené.
     -Bien, ehh, es que me preguntaba qué tendría que hacer si viene a atacarnos el IRA mientras no están.
       -Pues sacar las ametralladoras y devolver el fuego. Y no maten a ningún contribuyente, ¿de acuerdo?"
      
    'Cold cold ground', de Adrian McKinty, es un novelón. En la línea de Ian Rankin, trasladado a Irlanda del Norte. Creo que es mejor John Rebus, aunque las aventuras de Sean Duff, en la peligrosa Belfast de 1981, son más que adictivas. Por eso, en nada ya iré a por otra de las novelas de la saga, 'Oigo sirenas en la calle'.

    "-Pues creo que lo están reteniendo. Creo que Don Nadie es alguien importante y que Belfast está tratando de preparar a toda prisa el trabajo de base antes de pasarnos la información a nosotros.

       -Estás paranoico -le solté, y luego lo reconsideré-. Aunque William Burroughs dice que un paranoico es alguien que sabe lo que está pasando de verdad.

      -¿Billy Burroughs dijo eso? ¿Ese tipo de la pescadería?"

    El detective Duff, que trabaja con la policía del Ulster, mayoritariamente protestante, en los años de plomo, las bombas y los crímenes entre católicos partidarios de Irlanda y los paramilitares pro-Inglaterra, es un verso libre. Entre tanta rebelión y disturbios debe investigar lo que parece ser obra de un asesino en serie, el primero de la historia en la región.

    "-Anoche le conté a un colega de la Special Branch mi teoría sobre Freddie Scavanni -le grité desde el cuarto de baño.

      -¿Y qué te dijo?  -preguntó McCrabban.

      -Dijo que era un genio y que iba a enviar el expediente a Jack el Destripador.

      -¿También resolviste ese?

      -Fue la reina Victoria.

      -Lo sabía. Lo supe siempre. Es fácil esconder un machete debajo de tanta crinolina."


  La verdad es que las aventuras y desventuras de este psicólogo, metido a policía del Ulster, la Royal Ulster Constabulary (RUC), enganchan. Porque hay de todo: amor, sexo, alcohol, una trama complicada, varias investigaciones paralelas, el MI5, IRA, los paramilitares del UVF, exagentes de Rodhesia, música clásica...

    "-Gente fascinante, esos japoneses -dijo-. Dicen que la muerte es más leve que una pluma, pero que el deber es más pesado que una montaña..."

    La desaparición de la exmujer de un activista del IRA, encarcelado y en huelga de hambre (después de la muerte por inanición de Bobby Sands tras 66 días sin ingerir alimentos), aportarás aún más misterio a este magnífico libro, con aroma de clásico y verdaderamente imprescindible para los amantes del género negro.