Mis autores preferidos de novela negra y policiaca, acompañados de sus criaturas, los detectives e investigadores más escépticos y duros a la vez tiernos.
sábado, 21 de abril de 2018
'Indómito', de Vladimir Hernández: dura y sangrienta
Esta es la historia de una venganza. Dura y sin concesiones. Hay mucha sangre, tortura y muerte. Aunque sucede en La Habana y alrededores me recuerda a la pedazo de novela de Alexis Ravelo titulada 'La última tumba'.
'Indómito' va sobre esos perdedores que un buen día deciden levantarse contra la bota que los oprime. Mario Durán, experto en informática, participa en un golpe maestro en una empresas de tecnología. Pero algo sale mal... y deberá resarcirse. Y lo hace como si hubiesen soltado a un apache en una taberna de Deadwood.
La historia, más que negra, contiene una profunda crítica al sistema cubano. Relata el infierno que los presos sufren en las cárceles, denuncia los abusos policiales y nos muestra un aspecto escondido por el régimen: la violencia organizada que campa a sus anchas protegida por los mandamases.
Esta es también una novela de amistad. Es el valor que domina y que provoca el festival de sangre. Hay escenas que me trasladan a 'El precio del poder'.
Dura trama en un mundo mísero y repleto de traumas. Es un muy buen libro, para los amantes de lo negro negrísimo desde otra óptica, y que se alzó con el prestigioso premio 'L'H Confidencial en 2015'.
viernes, 20 de abril de 2018
'Ala de mosca', de Aníbal Malvar: negra, negrísima, sin concesiones
"El Viejo decía siempre que las habitaciones hablan. Sobre todo las de los muertos, porque la mitad de los asesinados pactan su propio matarile en el lecho:
-No te líes. La gente no mata por dinero ni por poder. Son excusas. detrás de cada muerto siempre hay un coño o un culo. Por eso casi siempre los asesinos tienen polla."
'Ala de mosca' es una novela negra, negrísima. En la línea de las más clásicas de Juan Madrid. Está hecha sin concesiones y su protagonista es un perdedor. El final no es apto para amigos de Walt Disney.
"-No me sobreestimes -respondió-. Siempre sobreestimas a la gente, y por eso fracasas. Sobreestimar al enemigo es más peligroso incluso que subestimarlo -se metió un trago directamente de la botella-. Bien, con los amigos pasa lo mismo".
Mezcla a los narcos gallegos, con ricos de Compostela, niños pijas desaparecidas, guardias civiles, historias trágicas y/o tristes, el CNI y alcohol, mucho alcohol.
"-Llegas con tres décimas de segundo de retraso -le dije-. ¿Has calculado mal la resistencia del aire?
Gualtrapa me miró sin sonreír. Nunca agradecía un chiste. Consideraba el humor una pérdida de tiempo, un derroche de inteligencia, concentración y saliva".
Lo que más destaca son los momentos a lo Marlowe o Spade con sentencias absolutas, bañadas por el sentimiento triste del oscuro sentido de la vida.
"No terminó la frase. No era necesario. La felicidad es difícil de describir. La infelicidad basta con balbucearla".
Los diálogos son ágiles y contundentes. La historia atrapa. Se van sucediendo los cadáveres en una Galicia tomada por el narco. Mientras, un fotógrafo, Carlos Ovelar, ex agente del CNI 'La Casa', al que no le gusta lo de inteligencia y prefiere la palabra información, un ricachón, casado con su exmujer, le encarga buscar a su hija Ania, de 18 años de edad.
"Ofelia vivía en un apartamento en Malasaña, vistas al mar de Madrid, borrachos, putas, yonquis y tatuadores, calistos de chirla fácil y cara marcada, agua contaminada en tuberías de plomo, niñas de derechas con bragas de izquierdas, abstractos de humedad y verdín en las paredes, tullidos con esas amputaciones imposibles que solo se ven en Madrid, vendedores de lotería y rubio americano, bohemia que solo unos años más tarde florecería de movida y pela sociata. Había rockeros que nunca llegarían a nada y aspirantes a bailarina que acabarían de putas".
A partir de aquí se sucederán los crímenes y el ambiente sórdido en una historia en la que es difícil distinguir a los buenos de los malos. Donde hay demasiado perdedor, violencia en exceso y mucha falsedad.
Un libro muy bueno. Imprescindible para los amantes de la novela negra más oscura, profunda y trágica. Hasta el 23F tiene una parte adjudicada en las sucias manos de los chicos de Castellana, 5.
-No te líes. La gente no mata por dinero ni por poder. Son excusas. detrás de cada muerto siempre hay un coño o un culo. Por eso casi siempre los asesinos tienen polla."
'Ala de mosca' es una novela negra, negrísima. En la línea de las más clásicas de Juan Madrid. Está hecha sin concesiones y su protagonista es un perdedor. El final no es apto para amigos de Walt Disney.
"-No me sobreestimes -respondió-. Siempre sobreestimas a la gente, y por eso fracasas. Sobreestimar al enemigo es más peligroso incluso que subestimarlo -se metió un trago directamente de la botella-. Bien, con los amigos pasa lo mismo".
Mezcla a los narcos gallegos, con ricos de Compostela, niños pijas desaparecidas, guardias civiles, historias trágicas y/o tristes, el CNI y alcohol, mucho alcohol.
"-Llegas con tres décimas de segundo de retraso -le dije-. ¿Has calculado mal la resistencia del aire?
Gualtrapa me miró sin sonreír. Nunca agradecía un chiste. Consideraba el humor una pérdida de tiempo, un derroche de inteligencia, concentración y saliva".
Lo que más destaca son los momentos a lo Marlowe o Spade con sentencias absolutas, bañadas por el sentimiento triste del oscuro sentido de la vida.
"No terminó la frase. No era necesario. La felicidad es difícil de describir. La infelicidad basta con balbucearla".
Los diálogos son ágiles y contundentes. La historia atrapa. Se van sucediendo los cadáveres en una Galicia tomada por el narco. Mientras, un fotógrafo, Carlos Ovelar, ex agente del CNI 'La Casa', al que no le gusta lo de inteligencia y prefiere la palabra información, un ricachón, casado con su exmujer, le encarga buscar a su hija Ania, de 18 años de edad.
"Ofelia vivía en un apartamento en Malasaña, vistas al mar de Madrid, borrachos, putas, yonquis y tatuadores, calistos de chirla fácil y cara marcada, agua contaminada en tuberías de plomo, niñas de derechas con bragas de izquierdas, abstractos de humedad y verdín en las paredes, tullidos con esas amputaciones imposibles que solo se ven en Madrid, vendedores de lotería y rubio americano, bohemia que solo unos años más tarde florecería de movida y pela sociata. Había rockeros que nunca llegarían a nada y aspirantes a bailarina que acabarían de putas".
A partir de aquí se sucederán los crímenes y el ambiente sórdido en una historia en la que es difícil distinguir a los buenos de los malos. Donde hay demasiado perdedor, violencia en exceso y mucha falsedad.
Un libro muy bueno. Imprescindible para los amantes de la novela negra más oscura, profunda y trágica. Hasta el 23F tiene una parte adjudicada en las sucias manos de los chicos de Castellana, 5.
miércoles, 18 de abril de 2018
'Aguacero', de Luis Roso: novelón!!!
"El sacrificio siempre es en vano -afirmó el anciano-. Eso lo aprendí hace ya mucho. El sacrificio solo sirve como unidad de medida del compromiso que uno adquiere con una determinada persona, o una determinada idea. No se trata de la voluntad de cambiar nada ni de proteger a nadie, sino solo de demostrase a uno mismo dónde llega su lealtad a la causa. Demostrárselo única exclusivamente a uno mismo, sin que importe nada del exterior".
'Aguacero', de Luis Roso, es una novela redonda, especial, profunda y dura. El protagonista es uno de los mejores de los últimos años. Se llama Ernesto Trevejo y es inspector del Cuerpo Superior de Policía, en 1955, especializado en homicidios (es un personaje tan bueno como Milo Malart, el inspector Méndez o el capitán Arturo Andrade).
"- Ahí demuestra usted sabiduría. Ayer me refirió su mujer lo de su difunto hijo que en paz esté. No todos saben recomponerse después de algo así
- Bueno, el mundo sigue dando vueltas después de todo. Unos se van antes y otros después, y en lo que estemos aquí hay que tirar para adelante. No queda otra.
- Ayer escuché algo muy parecido de otro padre como usted que está a punto de afrontar una pérdida semejante. En verdad que hay que tenerles mucho respeto a las personas como ustedes.
- ¿Qué personas?
- Los que saben sobreponerse al sufrimiento. No es tan sencillo".
De carácter peculiar, algo tarambana, mujeriego y cínico, pero tierno por dentro, como Rick de Casablanca, lo suyo es atrapar delincuentes, sin hacer uso de la tortura malos tratos ni ni malas artes. Además, físicamente es una mezcla entre Humphrey Bogart y Albert Camus, aunque tiene solo 35 años.
Desplazado de su hábitat natural, el Madrid de 'Chicote', de los soplones y los comunistas en la ilegalidad, deberá investigar el brutal asesinato de dos guardias civiles en un pueblo de la Sierra de Madrid.
Allí, se someterá -siempre a su manera, estoica y burlesca- al cruel capitán de la Guardia Civil, a los poderosos empresarios de la presa, al cura del pueblo y a los extraños habitantes de un lugar remoto que empieza a mancharse con sangre.
Su forma de ser, de truhán bonachón, pero nada iluso, nos hace disfrutar de un humor entre negro y sarcástico y de unas andanzas cargadas de poder y crítica social. Terribles son algunas escenas en el campamento de obreros andaluces o el comportamiento de la Benemérita en aquella época, en una España mísera, pobre, cobarde, vengativa y traicionera.
"- Morir significa morir, se acabó lo que se daba, finito. Tampoco hay que graduarse en la Sorbona para saber eso.
- Ernesto Hemingway, en uno de sus libros que escribió sobre España, puso que le había llamado la atención un dicho de este país: hay que tomar la muerte como si fuera una aspirina. Yo nunca he oído decirlo, y creo que igual fue invención suya, pero me parece que dio en el clavo, que ahí dejó condensado mucho de la manera que tienen ustedes de ser. El humorismo, por un lado, y por otro, el desplante y la naturalidad con que asumen el aspo a la otra vida".
Pedazo de libro. Uno de los mejores que leí este año 2018. Con una conclusión diferente. Una novela con la que disfrutas a la vez que piensas. Mucha filosofía -de la buena- hay en ella. Es un novelón. Crudo y sin concesiones, donde el poderoso siempre gana.
domingo, 8 de abril de 2018
'Venjaré la teva mort', de na Carme Riera: crims, humor, crítica i sàtira
'Venjaré la teva mort' és una novel-la de temàtica negra molt ben escrita. Fins al final no coneixerem qui és l'assassí. Mentre, disfrutam d'una trama perfectament lligada, plena d'interès i de personatges poderosos.
En recorda a l'anterior obra criminal de na Carme Riera, l'excel-lent 'Naturaleza casi muerta', ambientada a la UAB.
En aquest cas, una detectiu privada, normaleta, gens heroïna, més aviat precària, Elena Martínez, ha d'investigar, per ordre d'una mestressa de Manresa, l'estranya mort del seu homo, Robert Solivellas, que treballava a una empresa dedicada a intercanvis comercials internacionals.
Aquí és barrejaran temes tan diversos i surrealistes com el fill de la madona, Montserrat Bofarull de Solivellas, un jovenet amb amistats més que dolentes; la filla, que es vol casar sense permís amb un colombià sospitós; els nuvis per dies de la pròpia investigadora; el seu gos 'Milú'; un vell policia, ja jubilat, que l'ajudarà en la seva recerca; una vident friki; i un inspector dels mossos més que viu amb la seva companya, la grassoneta inspectora experta en psicologia, entre d'altres protagonistes d'aquesta mena de brutal sàtira i crítica contemporània.
Crida l'atenció la vida tan poc endreçada de la nostra Philip Marlowe particular, els ambients de la novel-la i la mentida que tot ho tapa. Els succesos que hi aparèixen faran cada cop més complicada la investigació. Ningún és el que sembla i no tot és el que pareix des d'un principi.
El línea amb en Martín, Mendoza i Ledesma
El final és poc èpic, però molt real. Ens demostra que tot és teatre. O, com diu una de les lletres del grup heavi del fill de la Bofarull: "Merda, tot és merda, i tu ets més que merda".
Humor i sàtira n'hi ha a bastament. Carme Riera transforma les coses complicades en senzilles i ens deixa una obra, que sense ésser 'El Halcón Maltés' -ni ho pretèn- podria ser cosina dels llibres més irreverents i irònics de n'Andreu Martin, Eduardo Mendoza o González Ledesma. Es llegeix amb ànsia i passió!!!
PS: Els caganers són la clau més absoluta!!!
martes, 27 de marzo de 2018
'Primavera cruel', de Luis Roso: muy buena novela negra, pero menos que 'Aguacero'
Siendo una muy buena novela negra, 'Primavera cruel', de Luis Roso, no alcanza la genialidad de 'Aguacero'. Si esta es de 9,5, la recién publicada segunda aventura del inspector Ernestro Trevejo, en la España franquista, se queda en un 8.
La investigación, en este caso, se centra en la eliminación, uno por uno, de una célula comunista que empieza junto a la residencia del Generalísimo y extiende sus brazos hacia Barcelona y un pueblo perdido de la montaña leridana.
Trevejo, acompañado del sobrino del comisario jefe de Homicidios de Madrid, un dandi de buena familia, se introducirán en una trama que implica a ricos, asesinos de la patronal y al inefable Federico Sánchez, histórico dirigente del PCE.
La fuerza de la historia está en su naturalidad. En que Trevejo no es un héroe -aunque se comporte así, siempre recibe de lo lindo- ni es un malvado. hace su trabajo y punto. No se encarniza contra los enemigos del régimen como sí hacen sus compañeros de la trístemente célebre Brigada Político-Social.
Él, dentro de su cinismo mezclado con escepticismo e ironía, sigue al pie de la letra lo del 'vive y deja vivir'. Tampoco se vende. Es íntegro, pese a su vida gris y poco complaciente.
El interés es saber quién está detrás de una cacería a unos jóvenes comunistas y por qué otros actores inconexos, en un principio, se suman al baño de sangre. Muy recomendable. Otra forma de entender y experimentar el universo del thriller.
miércoles, 14 de marzo de 2018
'Mañana te toca a ti', de Stefan Ahnhem: correcto thriller
'Mañana te toca a ti' (Roca Editorial), de Stefan Ahnhem, se presenta como "Más escalofriante que Jo Nesbo, más oscuro que Stieg Larsson y más sombrío que Henning Mankell", en palabras de Tony Parsons. Pero nada de esto se cumple.
Es un buen thriller. Una novela efectiva en la línea de 'Diez negritos', pero con fallos como revelar quién es el asesino demasiado pronto, la facilidad que este tiene para asesinar impunemente o el comportamiento del jefe de Policía danés, imposible y a veces hasta ridículo.
El final no es tan oscuro como debería ser. Y el protagonista, el detective Fabian Risk solo destaca por su sagacidad que no acaba de desarrollar para evitar el caos.
Sin embargo, es una novela de notable que gustará a los amantes del thriller nórdico. Pero no está a la altura de Harry Hole, Lisbeth Salander, Mikael Blomkvist ni Kurt Wallander.
Entretiene, divierte y hace pasar buenos ratos, aunque carece de la profundidad negra y escabrosa de otros thrillers más potentes.
Lo que más me gusta, la mención en una ocasión a Canarias y dos a Mallorca, donde algunos de los personajes suecos pasan las vacaciones, más concretamente en Alcúdia e Illetes.
Es un buen thriller. Una novela efectiva en la línea de 'Diez negritos', pero con fallos como revelar quién es el asesino demasiado pronto, la facilidad que este tiene para asesinar impunemente o el comportamiento del jefe de Policía danés, imposible y a veces hasta ridículo.
El final no es tan oscuro como debería ser. Y el protagonista, el detective Fabian Risk solo destaca por su sagacidad que no acaba de desarrollar para evitar el caos.
Sin embargo, es una novela de notable que gustará a los amantes del thriller nórdico. Pero no está a la altura de Harry Hole, Lisbeth Salander, Mikael Blomkvist ni Kurt Wallander.
Entretiene, divierte y hace pasar buenos ratos, aunque carece de la profundidad negra y escabrosa de otros thrillers más potentes.
Lo que más me gusta, la mención en una ocasión a Canarias y dos a Mallorca, donde algunos de los personajes suecos pasan las vacaciones, más concretamente en Alcúdia e Illetes.
domingo, 25 de febrero de 2018
'En la tormenta', de Flynn Berry: original propuesta de thriller psicológico
Sin embargo, la novela tiene un toque mágico. Parece que no ocurre nada o que la historia transita sin pena ni gloria, cuando todo ello es la preparación para un final sorprendente y poderoso.
La vida de Nora es esquizofrénica. Con muchas zonas oscuras. La investigación del atroz asesinato de su hermana nos conducirá por derroteros inextricables.
La duda asomará a cada paso sobre el autor/a y sus motivos. El pasado de ambas es poco claro. Y la investigación pobre y desviada. Todo ello ocurre en un ambiente tranquilo de pueblo de la campiña inglesa que parece esconder muchos y variados secretos.
Solo por el final y por la originalidad del libro vale la pena leerlo. Siempre y cuando tengas paciencia para pasar de la mitad de la novela. Lo que se denomina ahora thriller psicológico, misterio y muerte.
Desde luego, diferente de cualquier otro tipo de novela negra. Unos personajes desarraigados y perdidos en medio de la nada.
lunes, 19 de febrero de 2018
'El extraño verano de Tom Harvey', de Mikel Santiago: suspense 'in crescendo'
'El extraño verano de Tom Harvey', de Mikel Santiago, es un muy buen thriller, en la línea de sus dos anteriores novelas, 'El mal camino' y 'La última noche en Tremore Beach'. Si a esta se le puede dar un 8 de nota, las demás son de 9.
Se trata de un libro de suspense 'in crescendo', en el que no paran de aparecer cadáveres e intentos de asesinato para evitar que la verdad salga a la luz.
El personaje principal es Tom Harvey, músico de jazz de 35 años que se gana la vida haciendo bolos y mostrando Roma a turistas estadounidenses. En un momento dado su exmujer le llama para que la visite en un pueblo costero cerca de Nápoles ya que su padre ha fallecido de lo que parece ser un accidente.
A partir de ahí empezarán a salir los trapos sucios del muerto, Bob Ardlan, un excorresponsal de guerra metido a exitoso pintor millonario, y los de otras extrañas muertes sucedidas en
Además, un director de cine italiano, su guardaespaldas macarra, un hippie vividor, una novelista en decadencia y el propietario de un club de la zona empezarán a liar la trama.
Es un libro muy ameno, divertido y emocionante. Queremos conoce quién está detrás de todo lo malo que sucede en este idílico paraje y cuáles son las causas. Mientras, nos lo pasamos en grande con la vida del saxofonista y la pléyade de personajes extravagantes que lo rodean.
Para pasar un fin de semana más que entretenido con este thriller psicológico de misterio, crímenes, enigmas, investigaciones y suspense.
jueves, 15 de febrero de 2018
'En realidad, nunca estuviste aquí', de Jonathan Ames: intensísimo homenaje a Chandler y Westlake
Es un homenaje a Raymond Chandler y a Donald Westlake y su serie sobre Parker, y un testimonio de la versatilidad de Ames como escritor y de su capacidad de crear obras extraordinarias en diversos géneros o medios.
'En realidad, nunca estuviste aquí' (Principal de los Libros), de Jonathan Ames es intensa. Mucho. Te deja sin respiración. Porque no esperas que, tras leer unas pocas páginas, la trama sea ya tan compleja y oscura.
El protagonista es una máquina de matar. Al lado de los buenos. Pero que vive en un infierno mental permanente. Joe, exmarine y exagente del FBI, se ocupa de recuperar menores secuestradas. Son encargos que nadie se atreve a dar a la Policía.
Pese a su extensa experiencia se las verá con una conspiración de poderosísimos hombres de negocios metidos en el mundo de la prostitución infantil, bajo el manto de la mafia.
La novela es corta, pero golpea como un crochet de Tyson. Concisa, directa, precisa y sin alardes; es pura dinamita. Se trata de una historia en la que el exagente deberá enfrentarse a políticos corruptos apoyados por mafiosos.
Hay mucha sangre, dinero y mala baba mezclados. El protagonista se verá obligado a convertirse en una especie de 'The Punisher' para enfrentarse a los más abyectos policías corruptos y a la trata de menores.
Muy recomendable. Muy intensa. Muy buena.
'En realidad, nunca estuviste aquí' inspiró la película con el mismo nombre, que se estrenó en España el pasado noviembre y a principios de este año en EE.UU.
'En realidad, nunca estuviste aquí' (Principal de los Libros), de Jonathan Ames es intensa. Mucho. Te deja sin respiración. Porque no esperas que, tras leer unas pocas páginas, la trama sea ya tan compleja y oscura.
El protagonista es una máquina de matar. Al lado de los buenos. Pero que vive en un infierno mental permanente. Joe, exmarine y exagente del FBI, se ocupa de recuperar menores secuestradas. Son encargos que nadie se atreve a dar a la Policía.
Pese a su extensa experiencia se las verá con una conspiración de poderosísimos hombres de negocios metidos en el mundo de la prostitución infantil, bajo el manto de la mafia.
La novela es corta, pero golpea como un crochet de Tyson. Concisa, directa, precisa y sin alardes; es pura dinamita. Se trata de una historia en la que el exagente deberá enfrentarse a políticos corruptos apoyados por mafiosos.
Hay mucha sangre, dinero y mala baba mezclados. El protagonista se verá obligado a convertirse en una especie de 'The Punisher' para enfrentarse a los más abyectos policías corruptos y a la trata de menores.
Muy recomendable. Muy intensa. Muy buena.
'En realidad, nunca estuviste aquí' inspiró la película con el mismo nombre, que se estrenó en España el pasado noviembre y a principios de este año en EE.UU.
En el Festival de Cannes, el film ganó los premios a la mejor interpretación masculina (Joaquin Phoenix) y al mejor guion (Lynne Ramsay), y también estuvo nominado a los premios Goya como La mejor película Europea.
martes, 13 de febrero de 2018
'No llores', de Mary Kubica: impresionante
'No llores', de Mary Kubica, es una intensa, absorbente y paralizante novela de intriga. Suspense al límite en un thriller con un final de infarto.
Empieza lentamente, narrando las a priori insulsas vidas de Quinn (oficinista de bajo rango en Chicago) y Alex (brillante estudiante que renuncia a la Universidad para quedarse explotado en el bar de un pueblucho, a orillas del lago Michigan, cuidando de su padre alcohólico).
En un principio, nada de intriga ni suspense. Unas vidas perras en una narración con regusto a los perdedores de J. D. Salinger.
Sin embargo, la desaparición de Esther, la angelical compañera de piso de Quinn, pondrá en marcha un perfecto engranaje de venganzas psicóticas y de seres poseídos por una maldad sin límite.
Lo maravilloso de todo es que en una historia, en un principio insustancial, haya tanto odio, tristeza e intriga agazapados. Aunque el ritmo es pausado, a la mitad del libro te atrapa una inquietud que va creciendo hasta las últimas páginas, cuando estalla la traca perfecta final.
De taquicardia. Una pedazo de historia con un trasfondo de mala gente, de seres sin escrúpulos frente a otros que son todo lo contrario. Mucho sentimiento, dolor y tensión. Muy buen libro.
lunes, 12 de febrero de 2018
'La verdad del Caimán', de Massimo Carlotto: ni fu ni fa
No es que sea una novela aburrida, ni mala, ni floja. Es que no es el tipo de novela negra a mi gusto. Todo es bastante predecible -incluso los personajes-, todo es demasiado perfecto, todo le sale a la perfección al investigador... haga lo que haga, siempre cae de pie...
Y eso lleva al tedio. Pero no porque no esté bien escrita y se mueva correctamente, sino porque es muy lineal, con pocos altibajos, con casi ningún momento de inflexión... vamos autodirigidos a la victoria fácil y final de los buenos.
Me esperaba algo más parecido a los novelones de Jean-Claude Izzo con personajes atormentados y tramas duras y oscuras o al estilo del genial Jean-Patrick Manchette.
Pero me he encontrado con un señor de Milan vestido a la perfección y rodeado de mujeres de bandera. Demasiado perfecto todo ello.
Y eso lleva al tedio. Pero no porque no esté bien escrita y se mueva correctamente, sino porque es muy lineal, con pocos altibajos, con casi ningún momento de inflexión... vamos autodirigidos a la victoria fácil y final de los buenos.
Me esperaba algo más parecido a los novelones de Jean-Claude Izzo con personajes atormentados y tramas duras y oscuras o al estilo del genial Jean-Patrick Manchette.
Pero me he encontrado con un señor de Milan vestido a la perfección y rodeado de mujeres de bandera. Demasiado perfecto todo ello.
martes, 6 de febrero de 2018
'No dar papaya', de José Vaccaro Ruiz: muy negra, sin concesiones, una delicia
'No dar papaya', de José Vaccaro Ruiz, es una novela negra diferente, original, de la vieja escuela, a lo González Ledesma, incluso con aroma a Andreu Martín o Juan Madrid.
"- Algunos dicen que España es pobre, ¡qué cojones va a ser pobre! Al contrario, es el país más rico del mundo. Si no fuera así, con lo que todos nos roban ya estaríamos muertos de hambre".
Tiene un estilo propio. Narra una historia dura y sin concesiones. De como un niño rodeado de miseria en la Extremadura de posguerra se convierte en un matón en la Barcelona de los burdeles y los barcos de la VI Flota, y de como finaliza siendo un ricachón sin alma y escrúpulos... aunque igual de miserable que de niño.
"Visitación era lo que se llama una mujer bandera, jamona, real hembra, jaca cortijera o ben plantada según quien la calificara. Pero lo que le sobraba de carnes prietas y celulitis -en la postguerra, y tras el hambre pasada, las arrobas de las tres gracias de Rubens era el desiderátum de belleza femenina, mejor pasarse que no llegar-, le faltaba de pesquis y de cuanto pudiera considerarse cualidades intelectuales".
En este drama de novela negra auténtica, se entrecruzan víctimas del usurero, madres coraje vengativas, escoltas faltos de luces, videntes y prostitutas con demasiada codicia.
La vida de 'Caracortada', su apodo en la Barceloneta, Jacinto Cortés, de Malpartida, es como la del 'Scarface' (El precio del poder) de Brian de Palma, en su versión española. Su única ocupación es hacer el mal y recontar sus billetes de 500 euros escondidos en una enorme caja fuerte en su casa, junto al Paseo Juan de Borbón.
"Quien tiene el culo alquilado, ni caga ni se sienta cuando quiere".
Antes conoceremos su trabajo de matón, sus palizas, su búsqueda por la justicia, sus inicios a la manera de la mafia siciliana y su miseria humana. Con dinero, pero mal bicho. Aunque los que le quieren mal no son mucho mejores.
Una de las mejores novelas negras negrísimas que leí este año. Imprescindible. Una gozada absoluta. Con un final a la altura.
"- Algunos dicen que España es pobre, ¡qué cojones va a ser pobre! Al contrario, es el país más rico del mundo. Si no fuera así, con lo que todos nos roban ya estaríamos muertos de hambre".
Tiene un estilo propio. Narra una historia dura y sin concesiones. De como un niño rodeado de miseria en la Extremadura de posguerra se convierte en un matón en la Barcelona de los burdeles y los barcos de la VI Flota, y de como finaliza siendo un ricachón sin alma y escrúpulos... aunque igual de miserable que de niño.
"Visitación era lo que se llama una mujer bandera, jamona, real hembra, jaca cortijera o ben plantada según quien la calificara. Pero lo que le sobraba de carnes prietas y celulitis -en la postguerra, y tras el hambre pasada, las arrobas de las tres gracias de Rubens era el desiderátum de belleza femenina, mejor pasarse que no llegar-, le faltaba de pesquis y de cuanto pudiera considerarse cualidades intelectuales".
En este drama de novela negra auténtica, se entrecruzan víctimas del usurero, madres coraje vengativas, escoltas faltos de luces, videntes y prostitutas con demasiada codicia.
La vida de 'Caracortada', su apodo en la Barceloneta, Jacinto Cortés, de Malpartida, es como la del 'Scarface' (El precio del poder) de Brian de Palma, en su versión española. Su única ocupación es hacer el mal y recontar sus billetes de 500 euros escondidos en una enorme caja fuerte en su casa, junto al Paseo Juan de Borbón.
"Quien tiene el culo alquilado, ni caga ni se sienta cuando quiere".
Antes conoceremos su trabajo de matón, sus palizas, su búsqueda por la justicia, sus inicios a la manera de la mafia siciliana y su miseria humana. Con dinero, pero mal bicho. Aunque los que le quieren mal no son mucho mejores.
Una de las mejores novelas negras negrísimas que leí este año. Imprescindible. Una gozada absoluta. Con un final a la altura.
viernes, 26 de enero de 2018
Colin Niel, autor de 'Solo las bestias': "La incomprensión es el punto de partida de todos los dramas"
Colin Niel, autor de la
potente 'Solo
las bestias' ha sido invitado al festival de novela negra Barcelona
Negra y estará en la ciudad condal los días 29 y 30 de enero de
2018. En el marco de las actividades de BCNegra, Niel participará
en un coloquio con el autor Pascal Dessaint en el Instituto
Francés el martes 30 de enero, a las 19,30 horas, moderado por la
periodista Anna Guitart.
Esta es una entrevista remitida por su editorial Principal de los Libros.
Pregunta- ¿Por qué se dedicó a al escritura?
Respuesta- Creo que, como mucha gente, siempre he tenido ganas de escribir. De hecho, de joven empecé una novela negra que no llegué a terminar. Me atraía la creación de una historia, de personajes, la construcción de la trama. Tenía un trabajo donde escribía mucho, informes técnicos, documentación diversa, así que estaba cómodo frente a la pantalla, pero no me atrevía a dar el salto a una escritura 'literaria', pensaba que ese mundo no era el mío y que había otros que podían contar cosas más interesantes que yo. Es decir, que me llevó bastante tiempo decidirme. Fue mi viaje a la Guayana Francesa lo que me desbloqueó. Volví a Francia después de pasar allí seis años y me dije que había traído de vuelta una cierta 'materia' literaria que podía interesar a los lectores. Así fue como comencé.
P- Usted ha sido actor, mago e ingeniero... ¿Cuál de sus tres antiguas profesiones le ayuda más a la hora de escribir?
R- Bueno, lo de actor y mago sigo siéndolo porque aunque como amateur, todavía frecuento a pequeña escala el universo de la escena. Es importante para mí, es un pie en otro medio distinto al mío. Pero creo que mi verdadera profesión es la de ingeniero., y es de donde más he aprendido. No me refiero al aspecto técnico del oficio, sino al plano humano. Porque cuando me ocupé de crear un parque nacional en la Guayana Francesa, al tratar con los equipos de agentes en el terreno y tener que lidiar con los pasillos de los ministerios, me sumergí en el mundo en toda su complejidad, en el trato entre hombres y mujeres, en la relación con el poder... Y creo que así es como descubrí los resortes que mueven a la sociedad.
P- ¿Cree que los viajes son
una manera de formarse de los autores?
R- No sé si para todos, pero en mi caso sin duda. Estoy convencido de que gran parte de los conflictos humanos proceden de la distancia entre culturas, y que siempre tenemos la tendencia de subestimar al otro. Viajar es una manera de tomar conciencia de la variedad de culturas que existen, y cuán difícil es tender puentes entre ellas.
P- ¿Cuál es el papel de la novela negra?
R- La base de todo libro, en primer lugar, es que el lector pase un buen rato. En mi opinión, la fuerza de un buen 'noir' consiste en abordar temas serios sin tomarse demasiado en serio, sin aburrir al lector.
P- ¿Qué le lleva a situar la acción de 'Solo las bestias' en las montañas del Causse?
R- Es un objetivo literario y un desafío personal: intentar algo diferente, ver si era capaz de salir de mi espacio de comodidad de la Guayana, escribir sobre un territorio menos familiar. Y una razón menos emocional: tenía ganas de hablar de esa soledad que todos experimentamos alguna vez en la vida. Y en esas montañas, la soledad es inmensa, es física y social. Era un tema que tenía ganas de abordar, que me resultaba muy cercano.
P- En su novela juegan un gran
papel las mentiras, la falta de comunicación, las malinterpretaciones... ¿Por
eso escogió el vehículo de la novela coral, para desorientar al lector?
R- Así es. Contar la misma historia desde cinco puntos de vista distintos era una experiencia nueva para mí, pero rápidamente me di cuenta de que funcionaba. Quería que cada personaje arrojase una luz distinta sobre la intriga, no solo por lo que sabía de los demás y de lo sucedido, sino por cómo había experimentado los mismos hechos. Porque, en mi opinión, la incomprensión es la mayor dificultad a la que nos enfrentamos, incluso cuando hablamos el mismo idioma. Es el punto de partida de todos los dramas.
P- 'Solo las bestias' es una magnífica novela negra, con
una intriga muy trabajada, pero también es un libro con una profunda crítica
social. ¿Tenía ganas de hablar del mundo rural?
R- Mi primer objetivo es siempre narrativo: quiero construir una historia atractiva, personajes con los que el lector quiera seguir, atraparlo. Pero en segundo lugar, sí tenía ganas de mostrar un mundo que no es muy conocido, la vida interior de las explotaciones agrícolas, y la angustia de una parte del mundo rural que vive apartado de la globalización y del nervio de las ciudades. Tienen otros problemas: celibato forzoso, depresiones, suicidios, cambios de trabajo, y todo en parte debido a una política agraria que ha empujado a los ganaderos y granjeros a hacer crecer sus explotaciones más allá de lo que puede gestionar un hombre solo.
P- ¿Se ha inspirado en situaciones cercanas o conocidas, en personajes reales?
R- Siempre dedico mucho tiempo a documentarme para mis novelas. Leo mucho, busco vídeos y reportajes sobre el tema. Y cuando puedo, me refiero por motivos financieros, trato de viajar al lugar donde transcurre la acción, y conocer a gente que pueda estar cerca del personaje que estoy narrando. Para 'Solo las bestias' pa´se un mes en la región sur de la Lozère, con ganaderos y granjeros para entender un poco cómo era su día a día.
jueves, 25 de enero de 2018
'Sé que estás viva', de Nacho Abad: muy interesante y absorbente
"-Cuando te acercas al final de tu vida -le dijo filosófico mientras le hablaba de su vuelta a la isla-, te das cuenta de que lo verdaderamente importante no es el dinero ni el poder, sino tener a tu alrededor a gente que te quiera por lo que eres, no por lo que tienes".
Está es una novela que se lee de principio a fin, sin despegarse de sus páginas hasta que finaliza la historia. Una trama bien elaborada y con un final inesperado.
Es muy interesante y absorbente. Su personaje principal podría tener la cara de Peter Coyote, vestir como Colombo y hablar como Wallander. Germán Carrasco es un inspector destacado, ahora condenado al ostracismo por un error que no fue tal.
"Y la famosa opinión pública -continuó su marido-, los medios convertís en borregos a los consumidores de noticias. Habría que potenciar su sentido crítico y de análisis, pero solo les vendéis ideas sencillas de consumo fácil que no animan a la reflexión. Muestra sociedad va camino de la estupidez más absoluta".
Llamado a la cárcel por un esposo maltratador, rico y prepotente deberá decidir si reabrir el caso que lo llevó a la trena tras asesinar brutalmente a su mujer. Nada es lo que parece.
Lo único que tal vez sobra son algunos diálogos y descripciones de los encuentros de Germán con sus mejores amigos, dos inspectores de Arganzuela, que nada aportan a la trama.
"-Puede haber alguien que lo crea alguna vez y me obligue a tomar burundanga para confirmarlo. Quizá durante ese interrogatorio cuente algo de mi intimidad que el investigador no tenga derecho a saber. Nuestro mundo interior, nuestros pensamientos, creencias e ideas deben permanecer libres, sin correr el riesgo de ser sometidos a escrutinio".
Pero eso es 'pecata minuta' en una historia que se plantea el uso o abuso de la ética periodística a la hora de tratar crímenes mediáticos o en los que se implica a famosos, los juicios paralelos y la presión social sobre jueces y jurados populares.
También hay una crítica implícita al mundo del famoseo -en este caso literario-, a los abusos de poder de editores sobre escritoras, y a la utilización de las armas de mujer para conseguir fines poco decorosos.
La investigación de Germán es apasionante. Queremos saber qué ocurrió realmente. Si todo fue como dictaminaron los jueces. Y vemos que los policías a veces deben saltarse la ley por un bien superior. ¿Es eso lícito?
Muy entretenida. Con capacidad de imbuirte al máximo en la trama. Y con golpes de mano y secuencias duras y tremendas. Muy recomendable.
PD: Genial el encuentro entre los dos policías de Arganzuela y el presidente de la asociación de mayores. Un momento muy de Eduardo Mendoza.
martes, 16 de enero de 2018
'Solo las bestias', de Colin Niel: intenso, diferente, sofocante thriller
Porque esta no es una novela negra al uso -pese a su elevado contenido de crítica social y crimen sin resolver-, es un intensísimo y denso thriller dotado de una gran carga literaria.
Los capítulos son monólogos de cada uno de los personajes que, poco a poco, nos muestran el porqué de la trama. Es gente perdida en medio del campo, en una dura zona rural, donde luchan por sobrevivir entre la mentira, la indiferencia, el odio y la costumbre. 'L'habitude' que diría Camus.
Superado el primer tercio del libro, empieza lo bueno. Lo verdaderamente poderoso de una historia que nos hará pensar mucho después de haberla acabado.
Pese a que queremos saber quién es el asesino, en este "inquietante noir rural", como lo califica la editorial Principal de los Libros, hay mucho más. Crítica social, soledad, incomprensión, aislamiento, odio, rabia, falsedad, etc.
Un compendio de los más profundos sentimientos humanos se dan la mano en un cóctel explosivo y con un final inesperado, muy en la línea de la serie 'Black Mirror'. Un mundo de perdedores escondidos tras la careta que la sociedad les obliga a llevar. Un libro que llega a dejarnos sin respiración.
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