domingo, 6 de enero de 2019

'El caso Hartung', de Soren Sveistrup: magnífica, dura y absorbente

Sale a la venta el 24 de enero de 2019, editada por Roca Editorial


    'El caso Hartung', de Soren Sveistrup, creador de la serie 'The killing', es un novelón. Mantiene la tensión hasta el final y cuenta con un epílogo perfecto. 

    Es una novela negra, negrísima, que se devora, no se puede dejar, es adictiva. La trama y los personajes van más en la línea de Jo Nesbo que de Karin Fossum.

    Eso significa que los protagonistas son almas de doble filo, hay violencia, traumas y mucha sangre. 

    Una tragedia del pasado, más concretamente de 1989, se convierte en 2018 en la espoleta de una serie de asesinos rituales sin explicación y de una brutalidad inusitada.

    Hess, uno de los detectives, expulsado de Europol y con un pasado oscuro, recuerda al protagonista de 'The killing'. Su compañera, Tullin, también tiene algo de la inspectora de esta genial serie.


    El psicópata estará oculto hasta casi el final. Su aprendiz da miedo y deja las puertas abiertas a otra historia. El jefe de la policía tendrá un destino inesperado. Y unos mellizos hallados en un sótano darán vida a esta historia bastante negra.

    La novela es muy buena. Una de las mejores entre las que he leído últimamente. Sale a la venta en 2019 en Roca Editorial que apuesta por autores poco conocidos en nuestro país, pero cargados de calidad e historias repletas de intriga de alto voltaje.

    He disfrutado mucho con este libro. Con las pistas, con el ritmo desenfrenado, con las escenas del crimen, con los personajes... porque los protagonistas van a contracorriente y deben enfrentarse no solo a un monstruo sino a sus propios compañeros y superiores.

    Magistral. ¡Quiero más!

sábado, 29 de diciembre de 2018

'Los que van a morir te saludan', de Fred Vargas: no es lo mío

    Siempre me cuesta leer las novelas de Fred Vargas, Premio Princesa de Asturias 2018 de literatura. No me gusta ese surrealismo de lo absurdo con el que impregna sus diálogos. Ni sus personajes como salidos de 'Esperando a Godot'. 

    No es el tipo de novela que me gusta. Sin embargo eso no es óbice para reconocer a la escritora francesa es muy buena a la hora de elaborar las tramas. Porque tras la muerte de un potentado confecciona una tela de araña que lleva al lector a pensar que el posible asesino es quien al final resulta no ser.

    El enigma lo tiene muy estudiado y trabajado. Los personajes principales de esta obra son unos seres raros, que hablan sin sentido y se comportan de forma inexplicable. Son Tiberio, Nerón y Claudio, tres estudiantes franceses en Roma.

    El investigador es otro traumatizado e incluso hay femme fatale. La verdad es que Fred Vargas no es lo mío y lo siento porque me gustaría disfrutar de este fenómeno del thriller... pero no puedo, me supera. Es como si quisiera copiar sin gracia a los enormes personajes de Albert Camus... y eso son palabras mayores!!

miércoles, 26 de diciembre de 2018

'La mujer que no existió', de Kate Moretti: buen thriller cargado de suspense

    'La mujer que no existió', de Kate Moretti es un buen thriller con el que se pasa un rato divertido y agradable. Su valor es que posee un suspense constante y creciente en las páginas finales.

    Es un 'best-seller' al uso, es decir, entretiene y se deja leer. Porque queremos saber qué es lo que realmente ocurre, dónde está el punto de fuga.

    La historia de una chica de la calle que se convierte en la mujer del más rico hombre de negocios de Manhattan es la de la 'Cenicienta' o de 'Pretty Woman', con un apartado oscuro que hay que descubrir.


    La verdad es que el libro me ha gustado. Para los amantes del thriller. No es novela negra si no policíaca de calidad. Con giros destacables y una historia que por momentos atrapa.

    Desde luego hay un enigma y personajes destacables. Lo que empieza como un cuento de hadas acaba de mala manera. Recomendable para los amantes del thriller actual.

jueves, 20 de diciembre de 2018

'Habana Skyline', de Vladimir Hernández: tan buena como 'Habana Réquiem'

    
    'Habana Skyline', de Vladimir Hernández, es tan buena o mejor que la sensacional 'Habana Réquiem'. La segunda parte de esta saga (Trilogía Habana Noir) con el teniente Eddy Serrat, ya de protagonista principal, no dejará indiferente a nadie. Es pura novela negra, negrísima; dura y sin concesiones.

    En esta ocasión al carrusel policíaco-político-corrupto de Cuba se le suma un personaje tremendo: el funcionario Guzmán que por casualidades de la vida se verá mezclado en un robo que polariza toda la trama.

    Lo bueno de Vladimir Hernández es que ha creado una excelente novela negra ambientada en una isla en la que, en teoría, la delincuencia debería ser cero, por su sistema totalitario, y que, en cambio, es terrible, y en la que se implican altas esferas de la dictadura.

    Los investigadores que ayudarán a Eddy, los sargentos Ulloa y García, de Antidrogas, también jugarán un papel fundamental en una acción cada vez más oscura, peligrosa y enrevesada.

    Además, aflorará parte del pasado del teniente, nada edificante y tremendo.

    Otro de los personajes que se hacen un hueco es un patrullero 'palestino', sicario, inmisericorde y sin escrúpulos. Llega a dar miedo por sus métodos y brutalidad.

    Sangre, acción, asesinatos, prostitución, corrupción política y policial, miseria, traiciones, drogas, exotismo, magia... conforman una obra necesaria y revitalizante dentro del panorama de la novela negra actual.

domingo, 16 de diciembre de 2018

'¿Dónde estás corazón?', de José Vaccaro: un narrador sin complejos

    "-Escúchame bien, criaja de mierda, cuando tú llevabas pañales yo ya tenía muchos tiros pegados. ¡Tiros! ¿Me has oído bien? De momento paso de que te largues sin dejarte la cara señalada, que es lo que te mereces -ella intentó zafarse sin conseguirlo. A los ocupantes de las dos mesas de al lado, y de repente, les entró un especial interés por cómo el semáforo de la esquina pasaba de rojo a verde y viceversa- . Pero escúchame bien, si descubro que me has ocultado información, a mí o a los mossos, que detrás de esa pose imbécil de pasota consentida tras de la que te escondes hay mentiras, te juro por mis muertos que lo sentirás".
   
    '¿Dónde estás corazón?' de José Vaccaro Ruiz es una novela negra, negrísima, diferente. Se trata de un narrador diferente, con personajes fuera de lo normal, en tramas durísimas, sin que importe quién o por qué muere.

    "-La follenda! A esas edades, si las mujeres encuentran un maromo que se las trabaja bien, pierden el mundo de vista. Es el despertar de la naturaleza: ¡Os lo digo yo! Los que hemos estudiado el tema en profundidad sabemos que forma parte de la Teoría de la Evolución de Darwin.

      -¿La Teoría de la Evolución? ¿Darwin? ¿Dónde lo has leído? -Jover.

      - En un artículo de PlayBoy".

    Otra de las características de Vaccaro es el humor. En esta novela aparece una de las escenas más hilarantes que he leído este año. Es el encuentro en un vis a vis en la cárcel entre el Pichabrava (expolicía franquista) y un sicario condenado a 300 años. En la mejor línea del surrealismo socarrón patrio. Para enmarcar!

    "-(...) Si en este mundo hay un reparto equitativo de sufrimiento y felicidad, de lo malo y lo bueno, lo primero ya lo has vivido y padecido con creces, ahora es tu turno de ser feliz.

      -¿De verdad tú crees que existe tal reparto? Hay quien nace maldito, y aunque forme parte del pueblo escogido por Dios, en vez de maná, le llueve granizo".

    Los protagonistas forman parte de un heterogéneo grupo entorno a Juan Jover, un conseguidor, pijo y detective de 70 años, liado con la inteligente y bella Puri.

    Un alcalde corrupto les encarga la búsqueda de su hija no reconocida, de 17 años, desaparecida en extrañas circunstancias. A la pareja se les unirá el machista, putero y violento 'Pichabrava' Cerón; y el guardiacivil incontinente y que sufrió abusos de los curas, experto en informática, Zacarías Alonso.

    En su periplo se verán las caras con un comisario corrupto de los Mossos, una red rusa de tráfico de personas y órganos, el terrible mundo carcelario y las operaciones médicas ilegales.

    La novela está escrita sin concesiones, con mucho humor y mala baba, con momentos muy duros. Es fiel reflejo de cómo las mafias sin escrúpulos pueden ganar hasta seis millones de euros secuestrando a jóvenes que sirvan de donantes obligados para ricos con problemas.

    Y de cómo hay agentes, políticos y empresarios corruptos a todos los niveles que permiten este tráfico brutal, ilegal y salvaje.

lunes, 10 de diciembre de 2018

'La novia gitana': muy buen thriller

    Uno de los atractivos de este thriller de primera categoría es su protagonista, la inspectora Elena Blanco, adicta a la grappa y a cantar en el karaoke temas de Mina Mazzini.

    Otro de los puntos fuertes es la trama, el asesino traumatizado y cruel, el mundo de la snuff movie y la brigada especial destinada a investigar los casos más inverosímiles.

    'La novia gitana' también navega en el mundo de los clanes que trapichean y en ambiente carcelario español.

    Aquí, además, importa la forma en que se mata, que es brutal, al estilo de la saga 'Saw'.

    Hay acción, malos como salidos de 'Seven', policías especiales (Zárate, de la Comisaría de Carabanchel, la violenta Chesca o la abuelilla Mariajo, una crack de la informática), investigaciones que se saltan la legalidad, abogados corruptos y una subtrama muy jugosa que podría dar paso a una secuela.

    Han comparado la obra con 'La sustancia del mal', de Luca d'Andrea (me gusta más la del italiano) y con Dolores Redondo (la prefiero por la mezcla de lo legendario y por los ambientes más logrados). 

    Desde luego, es una pedazo de novela para los amantes del género negro o thriller policial de elevado calibre. Hay que leerla porque tiene fuerza, poderío e interés.

martes, 27 de noviembre de 2018

'El porqué del color rojo', de Francisco Bescós: una novela negra imprescindible

    "-¿Has probado alguna vez el muesli, niño? -La Grande, que vuelve a tratarle de tú y a llamarle 'niño', pues es lo que hace cuando quiere martirizarlo.
      
        -No, mi teniente.

        -Pues no lo hagas. Es una puta mierda, el muesli. Es como si vaciases el contenido del triturador de papel en un bol y te lo comieses con leche. Con leche desnatada, por supuesto, que es agua teñida de blanco. Pues eso es el puto muesli. Intentan darle algo de sabor añadiendo pasas, lo cual sería una buena idea si no fuera porque no encuentras más que una mierda de pasa en cada quinientos kilos de cereal. Muesli. Es muy saludable para el cuepo. Y, para el alma. ni te cuento".

    'El porqué del color rojo' es un novelón. A la trabajada trama negra, negrísima, se le unen unos personajes atractivos y con gran carga emotiva, una narración literariamente perfecta y una acción poderosa.

    "Materia prima. Sencillez. Así somos aquí. No tenemos complejos, como los vascos, toda su vida tan preocupados por dejar de ser españoles que acaban por convertirse en franceses. Aquí, en La Rioja, somos honestos. Y eso nos convierte en perdedores naturales".

    A todo ello se le añade un humor socarrón, políticamente incorrecto y tocado de mala leche. El personaje del párroco que ayuda a los inmigrantes en la vendimia es de premio. Y sus intervenciones son de órdago. Viva el padre Borobia!

    "-Es la estación más bonita de todas -comenta el padre Juan Borobia-. Es el milagro de la química, cojones. La naturaleza empeñada en emborracharnos, para que dejemos de dominar nuestras conductas y seamos menos civilizados durante unas horas. El vino, con sus millones de putos matices, con el refinamiento, con sus enólogos y sus ingenieros y sus catadores... 

      ¿No es paradójico que algo tan civilizado sirva para ser menos civilizados cuando bebemos? Pues no, no lo es, no es paradójico. Lo más civilizado de este mundo es renunciar un rato a la civilización, porque el aburrimiento es propio de la civilización: el hombre de aburre. Se aburre y al aburrimiento hay que ponerle freno. El vino sirve para eso, hostias, para escapar de nosotros mismos"

    En el libro, ambientado en Calahorra en época de recogida de la uva, se dan cita tratantes albaneses, ilegales de Rumanía, terratenientes, radicales islámicos, terroristas de ETA y la Guardia Civil.

Divertido, duro y potente

    "-Yo llevo veinte muertos. Pero no asesinatos. Yo no asesino. Yo ejecuto. Para ejecutar hace falta valor y una causa, porque de una ejecución uno no saca ningún bien. Para asesinar solo hace falta ser ambicioso".

    A la Benemérita pertenece 'La Grande', la teniente jefe del cuartel, anteriormente destinada al País Vasco, y casada con otro de los personajes llamativos, Bernard. La teniente Lucía lleva el peso de la historia. Es más que corpulenta, tiene muy mala leche y salidas de tono de campeonato.

    Con un grupo pequeño de guardias civiles deberá investigar el asesinato de un bracero en pleno campo de vides. Ahí se mezclarán todas una serie de subtramas a cual más jugosas. 'El truchas', juez de la zona; y 'El rosarios', el forense, son otros de los agentes, junto al sargento Campos, Suárez, Marquina, Artero y Ramírez.

    Un pedazo de libro. Divertido, duro, potente, poderoso... engancha desde el primer momento.

lunes, 19 de noviembre de 2018

'El sol verde', Kent Anderson: una pasada

    "Pero Hanson no era valiente, ni tampoco estaba loco; simplemente, nunca tenía miedo, tan solo se enfadaba de vez en cuando. Se suponía que debería de haber muerto durante la guerra. A veces le preocupaba cagarla, que muriera otra persona, cometer alguna negligencia y morir pareciendo un idiota".

    'El sol verde', de Kent Anderson, es una novela diferente, con un protagonista distinto, y con una historia más que buena. Engancha desde el principio. Una de las revelaciones del año. Llega a las entrañas y más allá.

    Violencia y justicia callejera se dan la mano en este adictivo thriller negro repleto de filosofía existencial, tocado por la varita de 'Alicia en el país de las maravillas'.

    Con una mezcla de magia o hechos extraordinarios, narra la historia de un excombatiente de Vietnam, expolicía y ahora profesor universitario de Literatura que se cansa de la paz de Utah y decide reengarcharse a la Policía de Oakland en 1983 a los 38 años de edad.

    "Felix no era un tipo duro, pero sí un asesino, y además no le daba miedo nada. Se consideraba ya muerto, y así era como veía a todo el mundo. Era implacable y despiadado en un brutal mundo de blancos. Sabía que tarde o temprano acabaría matándolo. Ya había escrito su testamento y los preparativos necesarios para su funeral, y cada vez que los modificaba le entregaba una copia a Levon".

    A partir de ahí, tras un abrupto paso por la academia, el agente Hanson deberá superar un periodo de pruebas de dos años y medio. En ese tiempo conocerá al mayor traficante de la ciudad, se enfrentará a los temibles Hermanos Musulmanes y convivirá de mala manera con sus superiores y compañeros policías. 

    Hanson es un superviviente, un ser excepcional, un 'lobo estepario'. Personaje contradictorio, extraño, algo loco, pero justo e implacable. Complicado y sencillo a la vez. ¡Genial creación!


    "-En la guerra me sentía bien -dijo pensando en voz alta-. Todo el mundo me tenía miedo, y a lo mejor yo estaba loco, pero es que estaba loco todo el mundo, de modo que, si tú lo estabas más, era bueno. Cuanto más loca fuera tu forma de actuar, más miedo me tenían todos.

      Usted sí que sabe cómo funciona eso. Si uno actúa de forma racional y agresiva, y le da lo mismo vivir que morir, nadie le jode. Yo podía hacer lo que me apeteciera. Era especial. Conocía el apretón de manos secreto. Y no estaba loco en absoluto, al cabo de un tiempo ni siquiera me sentía confuso. En ese lugar estaba total y profundamente cuerdo".

    La verdad es que todo el periplo del patrullero Hanson es más que adictivo y desconcertante. Por las amistades que hará en la calle y por su actitud carente de cualquier atisbo de miedo. Por sus adicciones y su forma, entre zen y kamikace, de ver y sentir la vida.

    Este libro posee una gran carga de literatura de primer nivel en una historia oscurísima, repleta de tensión e intensidad.

    Ya con ganas de leer las otras obras de Anderson -que combatió en Vietnam- sobre el agente Hanson cuando sean traducidas al castellano.

lunes, 12 de noviembre de 2018

'Yo, detective', de Rafael Guerrero: entretenido y profundo

     "Y según estudios científicos rigurosos cada uno de nosotros miente una media de siete veces al día, principalmente a sí mismo. Es la mentira, por tanto, un componente endógeno de nuestro comportamiento, si no el principal bastón para sobrevivir".
    
    'Yo, detective', de Rafael Guerrero es un libro entretenido y profundo. Narra las vicisitudes de su 'alter ego' por India y Madrid en dos casos que lleva al unísono: una mujer con dinero amenazada de muerte por su marido y la desaparición de un joven de Salamanca en Nueva Delhi donde debía casarse con su novia india.

    "-No debe ser muy complicado deshacerse de un fiambre en un país con una tasa de mortalidad del 7,3 por mil. -Guerrero había estudiado a conciencia los datos que Ramiro le facilitó.

       -Ni siquiera es complicado deshacerse de un vivo en un país con más de mil trescientos millones de almas.

       -¿Por qué sois tantos, Ajit?

       -Por el jengibre, es un afrodisiaco y fertilizante potentísimo.

       -Os quedáis preñados con un simple parpadeo.

       -A veces ni siquiera es necesario eso, nos autopreñamos

       -Me asustas.

       -Advertido quedas, Rafa."

    Lo que más me ha gustado han sido los capítulos finales. Divertidos, cargados de filosofía vital, cinismo, excepticismo y humor. Hay algo de Mendoza y Salem en el tramo final.

    "Los viajeros presentaban una aspecto deplorable: sin afeitar, con ojeras, bolsas bajo los párpados e irritación ocular tras muchas horas con la mirada fija en la carretera, conduciendo sin descanso (...)

      -Necesito una ducha, un paracetamol y jubilarme. No en ese orden obligatoriamente -Rafael Guerrero no tiraba la toalla porque carecía de ella, aunque gas las tenía todas".

    Lo que menos me ha gustado ha sido el exceso de rudeza o frases de estar de vuelta de todo que aparecen en la primera mitad de la obra, como si Guerrero fuera Jason Statham (y me mola mucho este ahostiador profesional); y demasiada narrativa introspectiva de la mujer acosada.

    "El ser humano, en su evolucionada complejidad, conserva un puñado de hábitos que lo reconfortan sobremanera: dormir, comer, fornicar, bañarse, sonreír, evacuar, tocar, romper cosas y criticar a sus semejantes. Con tan solo uno de ellos cualquier individuo está en disposición de alcanzar un grado de felicidad aceptable, sobre todo si se lo han negado repetidamente o se ha aguantado por exigencias de las normas sociales y de convivencia. 

      La conjunción o combinación simultánea de algunos -la totalidad es biológica y mecánicamente imposible- haría que el concepto de Nirvana palideciese a su lado".

Filosofía, estoicismo y humor negro

    Sin embargo, me ha encantado la carga de pensamiento profundo de la obra (está repleta de sabiduría) y sus toques entre estoicos, de sorna total y descreimiento absoluto.

    "-Bienvenido, Rafa. Temía que el Oriente te hubiese alterado el carácter y no supiera cómo tratarte.

       -Anda y que te jodan, Ramiro. No me calientes la oreja que vengo fino.

       -¿Lo ves? Así da gusto: eres el mismo que marchó o incluso peor. Científicamente tienes la misma sensibilidad que un impermeable, de ahí que nada te perturbe porque naciste perturbado".

    La narración de la vida real de un detective privado en dos casos que parecen ser reales -aderezados por literatura- es muy interesante. 

    Se trata de una obra diferente, con otra óptica y en la que el propio investigador describe su casi muerte en India, un lugar terriblemente complicado, repleto de policías corruptos y una poderosa mafia. Los personajes orientales son para enmarcar. Y el ayudante de Rafa o su novia, también.

miércoles, 31 de octubre de 2018

'El asesino del acantilado', de Antonio Manzanera: genuino sabor a Chandler y MacDonald

   La grandeza de 'El asesino del acantilado', de Antonio Manzanera, recae en que recupera el genuino sabor a Chandler, Hammett y MacDonald.

    Es una novela actual con el sello de lo clásico. Con las más tradicionales y perfectas historias negras ideadas por esta trinidad de geniales escritores estadounidenses en la posguerra.

    Está muy bien escrita y con un tiempo que va de la actualidad al pasado, en tres partes diferenciadas en las que, poco a poco, nos va dejando pistas sobre el porqué del mundo pre-Juegos Olímpicos de Los Ángeles.

    Hay muerto, es un expresidiario que dio un golpe de 3 millones de euro a un banco, un dinero que todos ansían. Y hay detective, Cheney Moore, contratado por un personaje extraño para localizar los millones. Y está la temible mafia (La Familia) de California, un poderoso empresario de la pesca y un enigmático director de una empresa de seguridad.

    Solo en un momento supuse qué sucedía. Pero es tan rica la trama que es imposible saberlo. Porque a mafiosos, ladrones y convictos se une el 'Asesino del Acantilado', un criminal en serie buscado por casi todos los protagonistas.

    La tercera parte, la que pone el punto y final, recuerda a 'Los Soprano' o 'Uno de los nuestros'.

    En definitiva, una pedazo de novela. Un libro imprescindible para los amantes de la novela negra estilo 'Cosecha roja', 'Adiós, muñeca' o 'El caso Galton', pero con un sello propio de calidad máxima. He disfrutado mucho con esta historia dura, cambiante, rica y repleta de matices y personajes interesantes.

martes, 23 de octubre de 2018

'Ya no quedan junglas adonde regresar', de Carlos Augusto Casas: sublime, lo mejor del año

            "-Alguien se ha pasado con el ketchup. -El subinspector Puertas contemplaba el interior del vehículo con cara de asco. Dentro, el cadáver del abogado Antonio Díaz-Pallarés marcaba el epicentro de la explosión de sangre. Las moscas danzaban a su alrededor.
        -No me lo tengas en cuenta, no me gustaría que me abrieran expediente por este comentario, inspectora.
        -¿Crees en la justicia divina, el karma o cómo lo quieras llamar? -dijo la inspectora.
        -No, a la vida le encantan los hijos de puta. No hay más que abrir el periódico para darse cuenta. A pesar de excepciones como esta.
        -Pero es hermoso, ¿no te parece? Un acto de justicia pura.
        -Sí, pero para hacer justicia hay que mancharse".

      'Ya no quedan junglas adonde regresar', de Carlos Augusto Casas, es brutal, sublime, total, bestial, lo mejor que je leído este año. No tiene nada que ver con el resto de novelas negras, salvo en su auténtica negritud. 

      "-Es usted una hija de puta.
        -No se puede ser honesta sin crearme enemigos. Yo soy una hija de puta y tú un vago. Por eso nos han puesto juntos. Porque nadie nos traga.
        -Lo mío se puede corregir, lo suyo es de nacimiento.
        -Solo has hecho una pregunta ahí arriba y era una gilipollez. ¿Por qué me has invitado, si no me soportas?
        -Socialmente está mal visto beber solo. Si te tomas diez copas sin compañía eres un alcohólico. Si te tomas cuarenta con amigos eres un tipo divertido.
        -¿Así que lo has hecho para no sentir que eres un borracho?
        -No se confunda. Hace tiempo que tengo muy claro qué soy. ¿Y usted, inspectora¿ ¿Lo sabe ya? ¿Se lo repito?"

    Una de la grandeza de este novelón son los diálogos en línea con la novela negra más clásica. Otra de las maravillas son sus personajes: desde la pareja de asesinos a sueldo medio terroríficos medio payasos, hasta su jefe Jabba the Hutt castizo, pasando por el jubilado 'el Mazas', las prostitutas, El Tigre y el protagonista principal, un jubilado de 74 años, que se convierte en una especie de sublime Charles Bronson de Montera.

      "-Intolerancia a la leche, Wilskapollas, rumanoides. Estoy cansada de ese lenguaje de machos. Todo ese rollo de maderos haciéndose los duros delante de un cadáver. Personalmente no me afecta. Simplemente me agota tanto hombrecito soltando testosterona por la boca, como si eso fuera parte del trabajo. La verdad es que me importan una mierda sis comentarios vejatorios y sexistas. Pero a sus superiores, no. Ya lo verán. El tiempo me ha enseñado que solo siendo una hija de puta se logra cambiar las cosas".

    A mitad de la novela se produce una de las mejores escenas que he leído en mucho tiempo. Brutalidad absoluta en el centro de Madrid. En un bar a plena luz del día. Empieza con la pregunta: ¿Harry el Sucio, Pulp Fiction o Grupo Salvaje?

    En esta historia de anti-héroes hay mucho de amor, crítica social y reivindicación de la persona que lucha hasta el final por una buena causa. Todo ello entre un maremágnum de detritus humano y bajeza moral. Sin embargo, la lucecita débil al final se transforma en la más formidable de las fuerzas.

    En definitiva, una novela poderosa, potente y repleta de escenas memorables. Con unos personajes inolvidables y una acción intensa dominada por la venganza y la esperanza. Una lección de vida y mil emociones a experimentar.

lunes, 22 de octubre de 2018

'Nunca bombardees Pearl Harbor', de Javier Hernández Velázquez: no me ha enganchado

    'Nunca bombardees Pearl Harbor', de Javier Hernández Velázquez, no me ha enganchado. Es cierto que está muy bien escrita y la trama es muy negra. Pero no me ha convencido.

    El investigador privado tinerfeño sin licencia y muchos traumas, Mat Fernández, protagoniza su tercer libro, que ya está en su tercera edición... lo que significa que es bueno, atrae, gusta y cuenta con su público.

    No me ha gustado que el autor intente ser más original que el escritor más original del planeta. Me he perdido en algunos diálogos. Y a veces no he sabido qué personaje es el que habla. El detective tiene demasiadas ocurrencias, a cual más de tipo duro, lo que es un tanto cargante.

    Tampoco me gustó el inicio de la novela que es prácticamente el final. 

    La historia de Sergio Leone, como clave para desentrañar toda esta trama de política y mafiosos, repleta de sangre y psicópatas desatados, es original.

    Para amantes de otro tipo de novela negra, algo naïf y diferente. Lo mío es lo clásico.

lunes, 15 de octubre de 2018

'Los niños desaparecidos', de Patricia Gibney: muy buen thriller

    'Los niños desaparecidos' es una muy buena novela policíaca, con un enigma que engancha y una historia repleta de suspense. Es un thriller perfecto que entretiene y, a la vez, conmueve. Porque trata el tema de los abusos de sacerdotes en orfanatos irlandeses. 

    La curia del Vaticano también aporta su granito de arena en una investigación en la que se mezclan intereses urbanísticos y financieros de oscuro pelaje.


    El tétrico pasado marca un presente en el que aparecen cadáveres con un nexo común. Deberá investigarlo la nada ortodoxa inspectora Lottie Parker, igualmente marcada por un trauma reciente y un pasado relacionado con el alcoholismo. 

    Sus tres hijos adolescentes se integrarán en esta trama provocada por lo que parece ser un psicópata o asesino en serie.

    Algunas de las claves del caso permanecen ocultas en los archivos del Vaticano. Sucias y terribles historias con el reformatorio Saint Angela en primera línea: por sus años oscuros y por el presente de especulación urbanística.

    En definitiva, he disfrutado de este poderoso thriller, de este 'noir', trufado de temor y bajas pasiones. De adultos convertidos en criminales por los abusos sufridos de pequeños o por la simple lascivia y concupiscencia.

martes, 2 de octubre de 2018

'Habana Réquiem', de Vladimir Hernández: imprescindible

    
    "Ana Rosa detestaba el pretencioso aroma a 'pobreza con dignidad' impregnado en el ambiente de la casa, y odiaba aún más el olor a clase obrera y marginalidad que emanaba aquella barriada y sus habitantes.

      Pensó en su propio vecindario del reparto residencial de Miramar, tan diferente y elitista, de avenidas arboladas, enormes chalets, apartamentos dúplex con jardines cuidados y garajes privados. El trazado perfecto de las calles, la bellezas de los restaurantes, los clubes nocturnos; coches con chapa diplomática, gente haciendo jogging por el parque de Quinta Avenida al caer la tarde y mujeres elegantes paseando sus perros de raza. (...)

      En Miramar se respiraba otro otro espíritu; un espíritu de triunfo, confort y ambición recompensada".

    'Habana Réquiem' es una pedazo de novela, repleta de negritud y asuntos policiales turbios y oscuros. Tomando como protagonistas a varios tenientes de La Mazmorra -un cuartel de La Habana-, cada uno de ellos investiga casos complicados en los que se unen la traición, la ambición, la mentira, el sexo y la muerte.

    Es un fresco sobre las bandas que pululan por la capital de Cuba, una crítica a un sistema repleto de miserias que, a base de taparlas, intenta que pasen desapercibidas. Es una historia de brutalidad policial, de abuso de autoridad y de venganza. En resumen, una instantánea sobre la cara oculta de La Habana.

    "-Este país se está llenando de maricones -declaró el patrullero Machado en voz baja junto a Eddy-. Deberían meterlos en campos de trabajo forzado, como en los años sesenta, para que aprenda a comportarse.

       -Compadre, civilízate. ¿Qué diría Mariela Castro si te oyera?

      -Diría que soy un dinosaurio -bufó Machado-, ¿pero a quién coño le importa lo que diga esa hijita de Papá?"

    Al interesante despiece en profundidad de la sociedad y los bajos fondos habaneros, se unen cinco historias-investigaciones cargadas de suciedad y negritud.

Historias tétricas y oscuras

    Como las violaciones en serie a mujeres desamparadas que dirige la ambiciosa y traicionera teniente María Rosa; el asesinato de un traficante en el que se implican bandas y la muerte de un sospechoso que lleva a cabo el violento teniente Eddy Serrat; la extraña muerte-suicidio de un viejo, a cargo del teniente Puyol; las extorsiones del sargento Batista; o los abusos del patrullero Manolo.

    "-A Cuba todavía no le conviene abrirse. Una apertura real sería el caos -dijo el sargento Batista.

      -Pero la gente se merece y quiere apertura...

      -La gente, la gente -remendó Batista con tono exasperado-. La gente aquí no cuenta para nada. ¿A quién le importa lo que quiera el pueblo. la gentuza, la escoria y el jodido lumpenproletariado? Si este país se abre al mundo, los primeros que van a cagar pelo sin haber comido mango somos los policías. ¿Tú te imaginas lo que pasaría si Cuba se convierte en un país normal, muchacho? En entra y sale constante, la droga colándose por todos lados..."

    Vladimir Hernández lo vuelve a lograr tras la impactante y genial 'Indómito'. Y crea una novela sin parangón entre la serie negra actual. Muy interesante, que toda el corazón y bucea en los espacios más recónditos del ser humano. Un novelón imprescindible.

lunes, 1 de octubre de 2018

'El Rey Rata', de China Miéville: infumable

    No pasé del primer capítulo. Es una novela rara. Tipo engendro. Intenta ser muy original y lo que logra es ser muy aburrida.

    La escena que copia al Dracula de Coppola, cuando el rey de los vampiros se aparece en la celda a Renfield, es poco más que ridícula.

    El protagonista se asemeja -a lo pobre y sin gracia- al personaje principal de 'La conjura de los necios'. 

    Todo en ella es deslavazado y sin sentido. No atrapa. Es cansina y sin gracia.

    Todo carece de sentido y, por tanto, de interés. Para mí, una auténtica pérdida de tiempo pese a las buenas críticas de esta novela entre terror, fantasía y temática negra.